Hola, soy el Parlamento Europeo

Artículo publicado el 27 de Noviembre de 2008
Artículo publicado el 27 de Noviembre de 2008
Mis poderes se han visto reforzados durante los 50 años siguientes a los tratados fundacionales de la Unión Europea. De momento, funciono sobre la base de los tratados de Maastricht, Ámsterdam y Niza. El tratado de Lisboa, firmado el 13 de diciembre de 2007 por los jefes de Estado o de Gobierno de los veintisiete, promete una modernización de las instituciones y de los métodos de trabajo

En primer lugar, os proporcionaré un dato clave: soy el único órgano de la Unión elegido por sufragio universal directo, y cuento con 785 diputados elegidos cada 5 años por 492 millones de electores de los 27 Estados miembros. Sin embargo, el nuevo tratado prevé modificar mi composición. El número de miembros no podrá rebasar los 751 (750 diputados y el presidente del Parlamento). Cada Estado miembro se asegurará un mínimo efectivo de 6 diputados sin sobrepasar los 96.

Mis funciones

Actualmente soy co-legislador junto con el Consejo de la Unión Europea, ejerzo un papel de control democrático sobre todos los organismos europeos, y poseo un poder presupuestario. Veamos ahora cuáles serán mis nuevos poderes si el tratado de Lisboa acaba siendo ratificado por los 27. Una "responsabilización democrática" y una "aptitud incrementada para decidir" constituyen los ejes

principales del tratado a fin de reforzar mis poderes. Es decir, que los campos en los que ya ejerzo mis funciones serán ampliados.

Mi peso será pues reforzado en el curso del procedimiento legislativo europeo. La legislación será, en efecto, sometida a una doble aprobación, la mía y la del Consejo de la UE. El procedimiento de co-decisión, ya efectivo con el Consejo, será también reforzado y reafirmará mi posición frente a este último.

Quién decide los presupuestos

En cuanto a los presupuestos, comparto mi autoridad con el Consejo de la UE. A cambio, no puedo decidir en colaboración con el Consejo más que los gastos no obligatorios. Lisboa consolidará mi poder presupuestario y anulará esta distinción entre gastos obligatorios (gastos agrícolas y ligados a la firma y a la aplicación de acuerdos internacionales) y no obligatorios. Los presupuestos anuales también deberán ser aprobados tanto por el Consejo de la Unión Europea como por mí. En este campo del derecho, me encargaré de aprobar el programa financiero anual. Mi ampliación en el plano internacional dispondrá de mayor visibilidad, puesto que mi aprobación será necesaria para la adopción de acuerdos internacionales firmados por la UE.

Las ventajas que me proporcionará el tratado de Lisboa

El Tratado de Lisboa plantea el reto de hacer frente a las grandes problemáticas del siglo XXI, como son la globalización, la cuestión climática o las nuevas amenazas terroristas. Mis poderes permitirán también reforzar las políticas de seguridad, con un control parlamentario más estrecho de las agencias Europol y Eurojust. Por primera vez, podré modificar la legislación europea en las áreas de delincuencia, terrorismo e inmigración ilegal. Por último, estaré asociado a la dinámica de los tratados. Tendré en efecto el poder de presentar propuestas de revisión de los tratados. Estas serán controladas por comisiones compuestas por parlamentarios nacionales y europeos.

Dicho esto, si el Tratado de Lisboa me confiere mayores poderes, ¡no seré el único en beneficiarme! Cabe destacar que los parlamentos nacionales tendrán la posibilidad de participar además en los procesos europeos en virtud del principio de subsidiariedad.