Homenaje a Franciszek Starowieyski: un alma con 300 años de antelación

Artículo publicado el 2 de Marzo de 2009
Artículo publicado el 2 de Marzo de 2009
El 23 de febrero de 2009, Polonia le dijo adiós a uno de sus más grandes artistas: Franciszek Starowieyski, pintor, diseñador de carteles y escenógrafo, murió en Varsovia a los 79 años

Franciszek Starowieyski destacó por su estilo inspirado en el arte del Barroco. Los carteles que diseñó para películas internacionales entre los años 60 y 80 del siglo pasado, eran únicos y le daban una nueva dimensión a las realidades que se ilustraban en ellos. No es de extrañar que Starowieyski sea considerado uno de los representantes más notorios de la Escuela Polaca de Carteles (Polska Szkoła Plakatu). Cabe destacar dos curiosidades sobre su obra: solía hacer anotaciones en sus creaciones y fecharlas con 300 años de antelación, ya que según él, así se reflejaba el estado de su alma.

Cortesía de Z Kresowaty

A continuación, fragmentos de una conversación publicada por primera vez en una colección de entrevistas con artislas, Między logos a mythos (Entre logos y mitos. Miniatura, Cracovia 2005).

Z. Kesowaty: Cuando le he hablado de perspectivas, usted ha mencionado el tratamiento de los colores: las distintas configuraciones de los colores cálidos y fríos, las transparencias de los colores… Starowieyski es conocido como uno de los mejores profesionales, posee reproducciones que oscilan desde los mitos más antiguos hasta el realismo actual, y pese a ello resulta difícil poder definirle. En realidad, es algo que persiguen todos los artistas: no acabar encasillado en un único mito. Es como si fuera capaz de poder dominarse a sí mismo, no necesita tener una imagen del mundo, puesto que le es irrelevante. Por estas razones es un artista que vive en armonía consigo mismo y representa a un personaje muy curioso...

F. Starowiesyski: Mire, ¡la sociedad se ha entrometido demasiado! ¿Qué sentido tiene que me implique en las moralidades? ¡No se puede vivir en una ilusión eterna! Todos aquellos que están ciegos ante el arte deberían dividirse entre los que lo observan y los que lo leen. Así se comienza con la especulación, una vez que se han descrito los valores. Hace un tiempo Baruch Spinoza, a quien yo personalmente considero padre de todas las desgracias, comenzó esta corriente… [...] Hubo un gran grupo de personas que acabó abandonando el camino místico de la humanidad. Tal vez Kepler fue uno de los pensadores místicos más importantes y sin que se conozcan sus razones, probablemente gracias a la imaginación, rápidamente fue capaz de percibir la precisión del mundo y también las matemáticas puras. Con Newton ocurrió lo mismo de un modo bastante sórdido, se pasó todo el siglo XIX dedicado a la lucha de lo místico contra lo racional. Es algo que me cuesta comprender y dado que no tengo el don de la palabra me veo imposibilitado para pronunciarme con mayor claridad. Por otro lado no disponemos de tiempo suficiente.

Por cortesía de Z KresowatyK: Aparte de su profesión le interesan muchas otras actividades...

S: Mire usted, recientemente he visitado la casa de Kepler en Linz (Austria). A finales de febrero se celebró una fiesta por la noche y tras tomarme alguna que otra copa me senté junto a la alcaldesa consorte de la ciudad, una fantástica mujer admiradora del arte y de los artistas. Debido a mi timidez me costó confesarle que no tuve tiempo para visitar la casa de Kepler ya que aquella era mi última noche en la ciudad, a lo que ella se ofreció a enseñarme la casa. Pensé qué podría hacer para homenajear a Kepler, mi gran ídolo. Me quité la ropa y en su honor me puse a bailar desnudo enfrente de su casa. ¡Hacía un invierno glacial y era la una de la madrugada! Al contrario que la policía que me tomó por loco y quiso detenerme, la alcaldesa se lo tomó con bastante tranquilidad y solamente me salvo su intervención. No sé si existía otra manera de demostrar mi entusiasmo, producto de mi alegría, de la pasión...Me identificaba con un maestro que ya no vivía, pero que había dejado un gran legado. También quise mostrarle el entusiasmo de un pintor, el de un artista. 

K: Usted suele hacer anotaciones numéricas en su obra, signos, letras, las fechas no corresponden con la realidad (1699 por ejemplo), descripciones matemáticas, computación, etc. Al principio solía firmar sus obras con el pseudónimo de 'Jan Byk'. 

S: Más que nada solía anotar cifras en los bordes, que normalmente representaban mis deudas o ganancias, cosas que nadie sabía sobre mi, la cantidad que necesitaba para adquirir algo, mis secretos, etc. Además, soy un innegable romántico. Por lo que respecta a mi pseudónimo ¨Jan Byk¨, debo decir que pertenece a los tiempos más tormentosos de la vanguardia de Cracovia. Una parte de mí.

Un cartel de la colección privada del artista.