Hungría: Dios después del comunismo

Artículo publicado el 30 de Septiembre de 2005
Artículo publicado el 30 de Septiembre de 2005

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En este momento en Hungría hay más de 150 iglesias registradas y un sin número de Comunidades misioneras, entre las que se hallan fundamentalistas sospechosos como en "Juventud con una misión".

Son las 17.00h de un día normal de trabajo en Hungría: el Cooler Beat amenaza desde un sucio paso subterráneo frente a la estación oeste de trenes. Una canción de alabanza a Dios y de su amor todopoderoso suena desde el amplificador electrónico.

La banda pertenece a la organización cristianofundamentalista "Juventud con una misión", formada en los años sesenta en California y también activa en Hungría desde la transición. Es una de las innumerables Comunidades misioneras americanas que operan en Hungría desde el fin del comunismo. Se sienten felices en Hungría, gracias a la situación legal y liberal del país. Según Judit Németh, consejera del Departamento de cuestiones eclesiásticas, en el Ministerio de Educación y Ciencia húngaro, no es difícil en Hungría conseguir el estatuto de "Iglesia". Además, afirma que "las misiones que han llegado desde la transición, gozan de una gran libertad. Si piensan así, ¿Por qué no constituir una Iglesia enseguida?". Para ello, en Hungría basta con una centena de socios, una organización y una doctrina. De este modo existen hoy en Hungría 150 Iglesias y un número inabarcable de misiones.

Todo por Dios

Martin Axelsson, miembro de la banda frente a la estación oeste de trenes, afirma que "Juventud con una misión" no es ninguna Iglesia. Martin, sueco de 25 años lleva casi cuatro años en la misión. Por aquel entonces, Martin aprobó el taller obligatorio y de pago para los miembros. Vivió con otros dos jóvenes en una casa alquilada durante tres meses y asistió todas las mañanas a clases sobre Dios y la Biblia. Por las tardes, cocinaba, limpiaba y arreglaba el jardín. Por la noche, rezaba por los "escolares" chinos y rusos que se encuentran "bajo una influencia demoníaca". Es típico de la "Juventud con una misión" hacer un trazado espiritual ("Spiritual Mapping") que consiste en la división del Bien y del Mal en el mundo. Después de tres meses de aprendizaje, los nuevos miembros han de poner en práctica sus conocimientos en una especie de "Prácticas en el extranjero". Martin hizo sus prácticas en la India. Luego trabajó en Suecia y ahorró para poder financiarse una estancia en la misión de Inglaterra. Los misioneros no tienen sueldo, se financian ahorrando y en gran medida gracias a los patrocinadores. Cada uno se tiene que formar su propio círculo de apoyo. También Steve Johnson, Jefe del movimiento en Hungría, mantiene a su familia de siete miembros con las "donaciones". Cuando el dólar era todavía una divisa fuerte, la "Juventud con una misión" compró una casa en Hungría en la calle Paulay-Ede. Hoy es la cafetería de la organización, donde se celebran conciertos, se dan cursos de inglés y conferencias gratuitas.

El milagro Balázs

Son las 20.00h en la cafetería del movimiento de la misión. Hay café, Fanta, Coca-Cola, agua y té. Cerca de 40 jóvenes esperan la salida a escena del "milagroso Balázs". Balázs tuvo cáncer, sin embargo, hoy goza de una buena salud. Toca la guitarra virtuosamente. Primero improvisa y luego cuenta su historia. Sus ojos brillan, tiene la frente sudada. Muestra una sonrisa de oreja a oreja incluso cuando habla de sus suplicios. Antes no fue un buen cristiano y sólo pensaba en su carrera. Entonces se le descubrió un cáncer de hígado. Fue operado, perdió 25 kg, y se le cayó el pelo. "En realidad, ¿para qué vivo?". Pensó y buscó consuelo en la Biblia. "Dios, llévame contigo, quizás tengas para mí una habitación donde pueda tocar la guitarra", imploró a Dios en una charla ferviente. Y entonces sucedió el milagro. Hoy goza de salud y su hígado consumido por el cáncer está sano de nuevo. Las enfermeras lo llamaron el "milagroso Balázs".

Las curas milagrosas constituyen una pieza de la interpretación fundamentalista de la Biblia que hace la "Juventud con una misión". De ello forma parte también la creencia sin compromiso de que Jesús es el "único camino verdadero". Cuando preguntamos a Martin Axelsson por la posición de la comunidad frente a otras religiones, éste se pone nervioso. Bebe a sorbos de su taza de café vacía, cada cinco segundos, y dice emocionado: "Sólo existe el camino unido. El Islam es la vida de los enemigos". Sin embargo, Jesús ama a todos, incluso a Ossama Bin-Laden.