Hungría se enfrenta a la gripe aviar

Artículo publicado el 28 de Octubre de 2005
Artículo publicado el 28 de Octubre de 2005

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Con la gripe aviar extendiéndose hacia el oeste, una nueva y revolucionaria vacuna es tan sólo una de las medidas que Hungría está implementando para impedir que el virus afecte al resto de la Unión Europea.

El pánico a la gripe aviar se ha extendido desde el sudeste asiático hasta Hungría a la velocidad de la luz, y ahora parece que el virus se ha introducido en Europa, dados los casos aislados detectados a través del continente, desde Rusia al Reino Unido. Hungría está haciendo todo lo posible para impedir que el virus de la gripe aviar se introduzca en su territorio y sea transmitido a otros Estados miembro de la UE. La gente, mientras tanto, en medio de un fuego cruzado de predicciones contradictorias, se encuentra cada vez más preocupada.

La revolucionaria vacuna húngara contra la gripe

Los preparativos para combatir la gripe aviar se han acelerado en Hungría tras descubrirse el brote del virus en la vecina Rumanía. De hecho, las autoridades aduaneras han aumentado los controles en la frontera con Ucrania y Rumanía, prohibiéndose la entrada de aves de corral, carne cruda, plumas o huevos provenientes de estos países. Asimismo, todo vehículo que transporte este tipo de productos debe ser desinfectado. Mientras la Unión Europea mantiene su vigilancia sobre determinados Estados miembro, el control sobre la navegación en el Danubio también se ha incrementado mediante la confiscación por parte de las autoridades de aves vivas y pollería de origen dudoso. Además, estrictas medidas de bíoseguridad han sido puestas en práctica para prevenir el contacto entre aves salvajes y aves de corral en toda Europa. Por ejemplo, en el Parque Nacional de Hortobágy, un área frecuentada por aves migratorias, los expertos están analizando los excrementos de pájaro (uno de los principales medios de transmisión) y tratando de localizar muertes sospechosas.

Hungría ha ofrecido también al resto de Europa la esperanza de desarrollar rápidamente una vacuna contra la gripe aviar. El 26 de septiembre, Jeno Rácz, ministro húngaro de Sanidad, y otros dos altos cargos de dicho ministerio, se encontraban entre los primeros voluntarios en ser inyectados con la vacuna experimental desarrollada en Hungría contra la mortal variedad H5N1 del virus. El comisario de Sanidad, Mihaly Kokeny, anunció el 21 de octubre que los resultados prueban que la vacuna es efectiva y que, si bien no protege contra mutaciones del virus entre humanos, este éxito abre el camino para descubrir vacunas más desarrolladas.

La UE extiende sus alas

Pocos días antes, el 18 de octubre, los ministros de exteriores de la Unión Europea celebraron conversaciones con carácter urgente en Luxemburgo tras los brotes de virus de la gripe aviar en Rumanía. Aunque existe el riesgo de que la gripe sea transmitida de pájaros a humanos, con el resultado de decenas de miles de muertes, el Consejo de Ministros de la UE se ha mostrado cauto para prevenir el pánico generalizado y ha enfatizado que se está haciendo acopio de antibióticos. András Barsony, secretario de Estado de asuntos exteriores de Hungría ha anunciado que de producirse un brote epidémico, existe una reserva suficiente de medicamentos y vacunas que se suministraría gratuitamente a toda la población húngara.

Sin embargo, la gente no siempre se cree lo que se le dice, incluyendo la tranquilizadora aseveración de la Organización Mundial de la Salud sobre la destrucción del virus en huevos y carne tras su cocción. Según István Erdélyi, responsable del Consejo Húngaro de Productos de Pollería, el consumo de aves de corral ha caído entre un diez y un quince por ciento en Hungría en las últimas semanas. Los productores húngaros se encuentran preocupados por el impacto que esta crisis va a tener en el sector, que proporciona el 93% del pollo consumido en el país, más ciento treinta mil toneladas de pollería exportadas al año.

¿Preocuparse o no?

No es de extrañar que la gente no sepa qué pensar, entre predicciones alarmistas y llamadas a la calma. Por un lado, Klaus Stoehr, director del programa anti-gripal de la OMS asegura que "si la pandemia estalla vamos a encontrarnos con cientos de miles, incluso millones de muertes a nivel mundial". Al mismo tiempo, Zsuzsanna Jakab, responsable del Centro Europeo para el Control y la Prevención de Enfermedades (ECDC en sus siglas en inglés) señala que "el riesgo de contagio es mínimo. Por ahora no hay motivos para el pánico en Europa".

Con el paso del tiempo, no se hace más fácil establecer si la gripe aviar representa un peligro real para los humanos o si sólo se trata de un problema veterinario para granjeros. Los medios de comunicación están saturados de informaciones contradictorias y la gente no sabe qué creer. Lo único que podemos hacer es confiar en que el peor escenario posible no se haga realidad.