Ideas optimistas para un agosto low-cost

Artículo publicado el 16 de Agosto de 2010
Artículo publicado el 16 de Agosto de 2010
Si el trabajo o el bolsillo te obligan a quedarte en casa… ¡Enhorabuena! Sí, sí, enhorabuena. Seamos positivos, ¡te has librado de los atascos, el exceso de equipaje, las colas del chiringuito y los controladores aéreos!

Ya lo decía el escritor y filósofo norteamericano Elbert Hubbard: “Nadie necesita más unas vacaciones que el que acaba de tenerlas”. Tú, en cambio, eres afortunado. Te libras del estrés y de medio vecindario y tienes ante ti toda una ciudad por descubrir

“Pies, ¿para qué os quiero?” 

Cambia el chip y mira tu localidad con otros ojos. Acércate sin miedo a una oficina de turismo, pide información y lánzate a descubrir aquellos tesoros para los que nunca tenías tiempo y que incluso no sabías que existían al lado de tu casa. Pasea sin prisas, observa la arquitectura, visita los monumentos, callejea por los barrios que no sueles pisar y aprovecha para visitar los museos y exposiciones que más te interesen. Además, muchos museos amplían sus horarios y ofertan visitas nocturnas u organizan actividades especiales, como el Guggenheim en Bilbao, que los días 24 y 27 de agosto abre entre las 23.00 y las 02.00 con una combinación de visita especial a las exposiciones y conciertos de jazz. Y así, por toda Europa.

Cualquier lugar puede ser bueno para improvisar una terracita de verano

Noches al fresco

Aprovechando las buenas temperaturas nocturnas los ayuntamientos de toda Europa promueven estos días las actividades culturales al aire libre, como conciertos gratuitos o cines de verano. Los parisinos más cinéfilos pasan las noches en el parque de la Villette y los madrileños se apuntan a los conciertos de Los Veranos de la Villa. Ellos ponen la cultura y tú, el abanico.

Operación bikini

Si tu pueblo o ciudad tienen playa estás de suerte. Si no es así, también (¿no te había dicho ya que hay que ser positivos?) Porque, ¿quién dijo que para tumbarse al sol hiciera falta arena? Ríos, lagos o embalses pueden ser un excelente entorno para un día de campo. Y a diferencia de la arena, el césped no te abrasa las plantas de los pies. Pero si tampoco tienes a mano ninguno de estos parajes… a montarse el paraíso en casa: bañador, toalla, música chill out, ventilador, limonada y a abrir la terraza o la ventana de par en par… ¡Ah! Y no te olvides del protector solar.

Hogar, dulce hogar

Actividades como esta se realizan por toda EuropaAhora que ya has descubierto que tu casa puede ser un excelente lugar para tumbarse al sol, ¿qué tal si explotamos el resto de sus posibilidades? Al fin y al cabo lo importante de las vacaciones es relajarse, desconectar y disfrutar del dolce farniente. Puede que la bañera no sea el lugar idóneo para hacer largos pero, ¿qué me dices de un baño de burbujas? Un buen libro y una cerveza bien fría en el balcón no son un mal sustituto del chiringuito. Y para viajar desde el sofá, nada mejor que un bol de palomitas y una buena película. Manhattan, Vacaciones en Roma o Amelie, pueden ser una excelente opción.

Y recuerda…apretarse el cinturón no significa renunciar a disfrutar. Las staycation o vacaciones en casa son ya todo un fenómeno social en Europa y el verano también puede ser un gran momento para aprovechar todo lo que tenemos al alcance de la mano y para lo que nunca encontramos tiempo.

Fotos: beso © sandstep /Flickr, café improvisado © stephanie ★ /Flickr, cine en Londres © John Mason /Flickr