Ideología vs arte: Un miembro de extrema-derecha, director de teatro en Budapest

Artículo publicado el 10 de Febrero de 2012
Artículo publicado el 10 de Febrero de 2012
Istvan Marta dirigó durante treinta años el Nuevo Teatro (Uj Szinhaz) en Budapest. El 1 de febrero, la dirección estará a cargo de György Dörner, cómico miembro del partido de extrema derecha, el Jobbik. El director saliente se considera víctima de una decisión política. Tiene miedo de que su teatro se convierta en una tribuna del extremismo.

cafebabel.com: Señor Marta, su teatro será dirigido, a partir del miércoles, por György Dörner, próximo al régimen del partido de extrema derecha, el Jobbik. ¿Cómo será acogido sabiendo que los partidos conservadores nacionalistas y los de extrema derecha repreesntan más del 80% de los parlamentarios?

Istvan Marta: Estoy convencido que no hay teatro "de derechas" o "de izquierdas", sino teatro bueno o malo. Es solo que el golpe duele: el sucesor del puesto propaga de forma continuada clichés ideológicos. Por eso nos imaginos que hará teatro demagógico, que seducirá a los espectadores por su ideología.

cafebabel.com : ¿Cree que encontrará su público ese teatro demagógico?

Istvan Marta:Es algo a lo que aún no puedo responder, pero con Dörner el teatro será seguro más extremista. 

Cafebabel.com: Dörner presume de que el teatro húngaro será liberal y que habrá pocas piezas húngaras. ¿Podemos darle la razón?

Istvan Marta: Hay muchas suposiciones. De todos modos, mis amigos de derechas están un poco ofuscados por esta decisión, al igual que numerosos intelectuales conservadores.

cafebabel.com :¿Cómo ha protestado contra su destitución?

Istvan Marta : Nosotros "protestamos" en el sentido de que hemos seguido muy concentrados en el trabajo. Hemos lanzado tres obras nuevas, entre ellas, Don Carlos de Friedrich von Schiller. El objetivo es, en todas las manifestaciones,  regresar sobre las decisiones arbitrarias del alcalde (se impuso el tandem Dörner-Csurka contra la elección de la comisión competente). 

cafebabel.com: Entonces, la obra de Don Carlos es una forma de protesta?

Istvan Marta : Si consideramos que tratar un drama inmortal y central en la Hungría de hoy es una protesta, entonces sí.

cafebabel.com: Tomemos como ejemplo la obra de Schiller Don Carlos, que pelea por las libertades individuales y políticas. ¿Podemos ligar eso a la situación del Nuevo Teatro e incluso a la de toda Hungría?

Istvan Marta :Este drama nos muestra, en todos los casos cuáles, son nuestras convicciones y nuestros sueños y, ante todo, cómo podemos realizarlos.

cafebabel.com:Su sucesor, Dörner, critica el liberalismo por ser degenerado y enfermizo. El personaje del Marqúes de Posa, ¿podría representar el liberalismo? ¿Podríamos incluso reconocerlo en usted?

Istvan Marta: Posa es un hombre y pensador muy independiente que cree en sus convicciones. Pero, para cumplir sus objetivos, todos los medios son buenos, incluso el complot. Por eso fracasa. El Marqúes de Schilller es una personalidad compleja que tiene varias facetas, por eso toda analogía será una simplificación. De manera paralela, creo que muchas personas pueden verse en cada uno de los actos de la obra.

cafebabel.com: Don Carlos no está rodeado de exito, dudando entre el amor por su padre, símbolo del poder absoluto y su amor  por la libertad.

Istvan Marta: Es una verdadera víctima. Es un hombre joven de 23 años sobre el que planean dos pesos gigantescos: de un lado, el despotismo interminable y, de otro, una insaciable sed de libertad. Su amor deberá llegar a una conclusión.

cafebabel.com : Usted lleva sobre su cabeza también grandes fuerzas. Sus protestas no han servido para mucho.

Istvan Marta : Bueno, nunca había pensado que las ideas de un hombre de teatro independiente serían corto-circuitadas por las políticas.

El autor de este artículo, Thomas Herdickerdorff, es miembro de la red de corresponsales de Europa del Este n-ost.

Fotos portada, ©Uj Szinhaz/n-ost; Vídeo (cc)kgfoto1/YouTube