Inna Shevchenko: “Durante mucho tiempo estuve en contra del topless”

Artículo publicado el 15 de Abril de 2013
Artículo publicado el 15 de Abril de 2013
En el Lavoir Moderne, la sede francesa de Femen en el distrito 18 de París, la feminista ucraniana de 22 años acaba de terminar un cursillo (que sirve además como reportaje para la cadena de televisión France 2) y me concede unos minutos para una entrevista. Al principio está distante, pero sus respuestas resultan ser cordiales y apasionadas.

Inna, ¿Cuándo empezó Femen?

Cuando todo empezó en 2008, hace cinco años, Femen era un movimiento completamente diferente. Se trataba de chicas que se reunían por la noche en cafeterías, tomaban algo y decían: “Me ha llamado prostituta, otra vez”. Decidimos que había que hacer algo, que teníamos que empezar a actuar. Comenzamos vistiéndonos de rosa e intentando convocar grandes manifestaciones con grandes pancartas. Hicimos esto durante dos años. Nadie nos prestó atención. Nadie nos escuchó. Mientras nos ignoraban, nuestra rabia crecía. Entonces vimos que la Revolución naranja había fracasado y que la gente estaba tan decepcionada como nosotras. También vimos lo rápido que el país olvidó la Revolución, y al dictador venir a nuestro país.

Nuestra primera acción en topless fue una acción política. No pensábamos seguir haciéndolo después. Durante mucho tiempo estuve en contra del topless. No podía aceptarlo, pero la situación ya era insoportable. Decidimos hacer algo realmente radical. No estábamos listas para usar armas, así que nos dijimos: “Vale, estas son mis armas. Siempre están conmigo. Voy a transformarlo en un arma para asustarles”. Al día siguiente, nos dimos cuenta de que era la primera vez, en la historia de Ucrania, que las feministas protestaban. Llamamos la atención de gente de todo el mundo. Entendimos que sí, que podía funcionar.

¿Por qué te mudaste a París?

No estaba planeado. Tenía que escapar del país tras talar la cruz. Después de huir de Ucrania, pasé los primeros días en Polonia pensando en qué hacer y adónde ir. ¿Cuál sería en lugar más estratégico?

Lee la entrevista a Inna Shevchenko en 2011 de cafebabel.com

Y entonces surgió Francia. Teníamos mucho apoyo allí en ese momento y muchas activistas nos estaban esperando. Además, si quieres desarrollar el feminismo, si quieres darle una nueva forma, Francia es la elección más lógica.

¿A qué te dedicas hoy en día, aparte de ser activista?

Hoy en día sólo tengo mi activismo. Por supuesto, no fue así desde el principio. A veces por la noche, cuando cierro los ojos, me pregunto: “¿Y si me levantara por la mañana y Femen no existiera?" ¿Entonces qué? Entonces no soy nada (se ríe). No me interesa nada más, no siento que quiera hacer nada más. Realmente me he encontrado en lo que hago.

¿Tienes amigos masculinos? ¿O todos los hombres te tienen miedo?

No lo sé, ¡deberías preguntarles a los hombres! No tengo mucho tiempo para ellos. Si me estás preguntando por mi vida personal, no tengo relaciones serias o a largo plazo. Esto es una elección personal. Por supuesto que algunos huyen porque tienen miedo y no apoyan o no les gusta lo que hago, o por lo que sea. Pero no tengo problemas con los hombres con los que me gustaría estar, porque son del tipo que respalda y acepta mis actividades. Hay muchos que apoyan y colaboran con Femen.

Una vez dijiste que tus acciones te permiten “comprobar el nivel de liberación de cada país”. ¿Cómo ves Francia tras tu experiencia durante las protestas que habéis realizado en el país?

En Ucrania siempre oímos hablar de una imagen perfecta de este país: que es feminista y las mujeres están liberadas, que lo han logrado todo y que no queda nada por hacer. Por eso aquí se escriben libros; no necesitan hacer nada más. Cuando vives en Europa del Este, esperas una vida perfecta, el paraíso, y cuando llegas aquí, no comprendes, te sientes confundida. Sí, por supuesto que todo parece mejor.

Pero cuando buscas bajo la superficie, con nuestras acciones, comprendemos que el secularismo es teórico. Cuando hablo con las chicas, descubro que aquí también hay hombres que les tocan el culo a las mujeres. Les proponen sexo a cambio de una copa. Por eso estamos intentando explicar que no existen sociedades en las que las mujeres y los hombres hayan alcanzado la igualdad. No puedo comparar Ucrania con Francia. Estamos muy lejos. En Francia ya se han hecho muchas cosas que te hacen sentir orgullosa de estar en este país, pero no hay que verlo todo de color de rosa; sigamos adelante y luchando.

¿Sufres amenazas?

Sí. Ayer por la noche, antes de acostarme, recibí un mensaje de un número francés (me muestra su móvil) “Muérete”, “Que le den a Femen, sois una vergüenza para las mujeres y para el mundo”, “Que te jodan, Inna. El día que mueras abriré una botella de champán”, “Espero que mueras pronto”. Claro (se ríe).

¿Tienes miedo?

Nuestra protección son nuestras acciones y nuestra actividad. Hasta ahora seguimos adelante y estamos protegidas porque tienen miedo. Por supuesto que sé que me pueden matar, pero se trata una elección personal y todas pensamos en ello.

“Ya me he visto en el tipo de situación en la que estaba preparada para morir, en Bielorrusia”

Puede que sea la única que dice esto, porque ya me he visto en el tipo de situación en la que estaba preparada para morir. Fue en Bielorrusia, donde estuve esperando a la muerte durante 24 horas. Y haces examen de conciencia; yo lo hice cuando estaban a punto de matarme. Entonces me di cuenta de que no me arrepiento y de que no quiero cambiar nada para seguir viva. Cuando lo intentan, te demuestran lo asustados que están y el gran potencial de lo que hacemos.

Foto: cortesía de © Inna Schevchenko facebook page; en el texto (cc) Inna en Femen Francia cortesía de © Alexandra Kuderski/ vídeo (cc) BanyanHell/ youtube