Interconexiones eléctricas: ¿Una nueva solidaridad europea?

Artículo publicado el 11 de Mayo de 2017
Artículo publicado el 11 de Mayo de 2017

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Las interconexiones son clave para la construcción de un mercado electrónico común. Pero, para que funcione bien, la solidaridad tiene que ser esencial. Con el Brexit, la UE necesita de la solidaridad y permanecer unida más que nunca.

Desde 2003, las regulaciones europeas facilitan el acceso a las redes para el intercambio de electricidad transfronterizo. En 2013, según la European Network of Transmission System Operators for Electricity (ENTSO-E), el consumo eléctrico europeo alcanza un pico de 3 307 teravatios-hora. Mantener y ampliar las líneas eléctricas, la red, y también asegurar la seguridad del abastecimiento en Europa, son las principales prioridades de la UE. 

Interconexiones, solidaridad y sus beneficios

Las interconexiones son conexiones físicas entre países, que permiten que la electricidad fluya de manera más rápida y eficiente entre los países. Desde 2014, 17 países europeos se reúnen en un mercado eléctrico común. Varias regiones están acopladas. En otras palabras, un algoritmo encuentra la óptima económica para tener una convergencia de precios en el mercado europeo y para reducir la congestión. Así, facilita los intercambios. Los excedentes de producción se asignan a las regiones necesitadas: es el principio de solidaridad. Estos 17 países representan alrededor del 75% del consumo eléctrico total en Europa. Según Alain Fiquet, secretario general adjunto de la Réseau de Transport d’Electricité (RTE): “La interconexion está cambiando: es (ahora) más basada en un sistema de seguros”, como el sistema de pensión redistribuido entre la población activa y las personas jubiladas. De hecho, las interconexiones se basan hoy en día en la solidaridad. 

¿Pero, cuáles son las ventajas de tal sistema?

En primer lugar, las interconexiones son beneficiosas desde un punto de vista económico. Los objetivos del acoplamiento de mercado, método para integrar los mercados de electricidad en diferentes áreas, están para tener un precio de convergencia en la zona acoplada, y optimizar el uso de las capacidades de interconexión. El acoplamiento de mercado está basado en el método de cálculo Flow-Based (métodos de cálculo que identifican la capacidad  inmediata de intercambio disponible en la interconexión), que por la asignación de electricidad, transporta poder para el intercambio justo en la frontera donde son más útiles, facilitando el intercambio y la armonización de los precios debido a la información precisa sobre las capacidades desponibles. 

En segundo lugar, las interconexiones y la unificación del mercado permiten una mejor seguridad del suministro y evitan accesos directos. Por ejemplo, la interconexion entre Francia y España, en funcionamiento desde 2015. En 2008, RTE decició con su contraparte España,  Red Eléctrica de España (REE), trabajar en el proyecto a través de una sociedad común: Inelfe. Esta línea eléctrica de 65 km es un logro tecnológico y tuvo que enfrentar tanto, desafíos técnicos como costos. Esta línea es completamente subterránea. El proyecto debería doblar la capacidad de interconexión entre Francia y  España, mejorar la seguridad del suministro, equilibrar el sistema, alimentar energéticamente el “Spanish TGV”  y optimizar la producción eólica española; un paso adelante hacia la transición energética y la descarbonización.

Sin embargo, un informe de la Comisión de Regulación de Energía, publicado en noviembre de 2015, subraya el hecho de que, incluso si hay un mejor suministro, la capacidad comercial no alcanzaría las expectativas, debido a algunos obstáculos en la red interna española. Este ejemplo resalta uno de los problemas que las interconexiones tienen que afrontar para que sean eficientes: la falta de homogeneización y coordinación de la regulación entre los países europeos. 

Por último, la cooperación entre los operadores del sistema de transmisión europeo (es decir, entidades que operan con redes eléctricas) conduce a la adición de códigos que armonizan las normas de gestión de las redes eléctricas entre los Estados Miembros. Estos códigos tienen como objetivo el desarrollo de la seguridad, competitividad y sustentabilidad en el sector eléctrico. 

Los desafíos y riesgos que implica la interconexión: ¿se necesita menos solidaridad para más seguridad?

En noviembre de 2006, 15 billones de europeos fueron despojados de la electricidad. La razón principal de estos apagones fue la falta de coordinación entre los operadores del sistema de transmisión. Pero más allá de estos problemas de coordinación, existen también desafíos económicos ocasionados por las interconexiones.

Primero, algunas condiciones deben cumplirse para que las interconexiones sean eficientes. La producción, las condiciones de consumo y los precios nacionales deben ser bastante diferentes entre países para que se beneficien de los intercambios. Por tanto, los usos de las interconexiones son bastante débiles entre Francia, Alemania y Bélgica, por un lado. Por otro lado, España, Italia y Gran Bretaña usan muchas interconexiones porque el diferencial de precios es muy importante entre los países. Además de la sobrecapacidad productiva en Europa y la crisis de demanda, así como el dramático desarrollo de las energías renovables que no se ajustan a las necesidades del sistema  (Union Française de l’Électricité) disminuye los precios de la energía en todos los países de la UE. Lo que reduce y limita la diferencia de precios entre países europeos. Y después se empeora la situación  y obstaculiza la efectividad de las interconexiones.

Segundo, La Comisión Europea está revisando el objetivo de 10% de interconexiones para el 2020. Esto parece estar a favor de un objetivo de 15% para el 2030. Sin embargo, esto significaría para algunos estados miembros invertir mucho, grandes costos para un objetivo que puede parecer inalcanzable por el momento. Según la Comisión Europea, el costo para alcanzar el objetivo de 10% es de unos 40 billones de euros. Si el objetivo se eleva al 15%, el costo tendría que ser aún más alto.

Las interconexiones del sistema también implican una dependencia de un mercado de electricidad a otro, menos flexibilidad nacional, y menos soberanía. Si dos mercados están conectados debido a la solidaridad, la oferta entre los países es más segura por un lado. Por el otro, quizás también incremente el riesgo de difusión de incidentes de un mercado a otro. Mientras los mercados estén interconectados y sean dependientes unos de otros, si un mercado está en problema, también el otro. Además, la conexión entre los países reduce el riesgo de un fallo individual, pero incrementa el riesgo de un fallo colectivo. Es uno de lo principales problemas que la UE enfrenta. Para evitar riesgos sistemáticos y contaminación de una conexión a otra, interfaces de seguridad has sido implementadas.  La misma problemática también se aplica a ciber-ataques: si un país es afectado, la contaminación se puede propagar a través del sistema y afectar la conexión entera. La ciber-seguridad es una prioridad en este campo.

El último desafío para la interconexión es en el ámbito social. La populación no siempre está a favor de más interconexiones y solidaridad: es mucha dependencia sobre otros países, esto limita el poder y soberanía de los estados miembros para decidir su combinación  energética, etc. Además, la interconexión entre Francia España tuvo que ser negociada por 14 años antes de llegar a un acuerdo. La solidaridad supone confianza en otro país y a veces, el aislacionismo parece ser más seguro que las interconexiones. No obstante, Europa avanza hacia la  “soberanía solidaria” y no hacia la “soberanía solitaria”. De hecho, debido a la armonización legal y a las interconexiones, los riesgos y oportunidades ya no son nacionales sino regionales y transnacionales. Europa debe tomar este hecho en consideración.

Conclusión

Actualmente, la Comisión Europea identifica a 12 países, que no tienen suficientes interconexiones eléctricas: Italia, Irlanda, Rumanía, Portugal, Estonia, Letonia, Lituania, Reino Unido, España, Polonia, Chipre Malta. La Comisión se está moviendo hacia la regionalización del mercado de electricidad, pero todavía debe hacerse un progreso. El paquete de energía limpia del 2016 va hacia esta dirección introduciendo Centros Operativos Regionales que deberían asegurar el funcionamiento claro y eficiente de las redes fronterizas. Por el momento, algunos Estados Miembros están bastante escépticos acerca del rol de estos Centros porque pueden amenazar el poder de los Estados Miembros para decidir su mezcla energética y porque no se ha realizado una evaluación de impacto clara para probar su eficiencia.

Este artículo fue originalmente publicado en el sitio web oficial de Eyes on Europe. 

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