Invasión de bárbaros en las pasarelas

Artículo publicado el 3 de Abril de 2006
Artículo publicado el 3 de Abril de 2006

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Polacas, checas, ucranianas, búlgaras…, etc. Hoy en día las chicas del este protagonizan las pasarelas de la moda mundial y marcan los cánones de belleza.

Mírame a los ojos. Dije a los ojos. Todo empezó con este lema de la campaña publicitaria para la marca Wonderbra en 1992. Eva Herzigova abrió camino a las chicas de Europa del Este y se introdujo dentro de las 10 mejores modelos del mundo. Posó para el calendario Pirelli; una vez casada con una estrella de rock, intentó ser actriz. Al poco tiempo, en las listas de las top models se introdujeron la ucraniana Milla Jovovich, la eslovaca Adriana Sklenarikova, la rusa Natalia Vodianova, incluyendo a la polaca Magosia Bela.

En la actualidad, no aparecen en los desfiles; algunas han tomado otras trayectorias. Jovovich después del gran éxito de la película El quinto elemento se formó como actriz; Vodianova se casó con un aristócrata y tuvo pronto sus dos bebés, y a otras se les ha perdido de vista.

Muñecas obedientes

La expansión de las chicas del Este continúa. Algunas afirmaciones dicen que son caras comunes, sin nada en particular, gracias a los maquilladores se puede hacer con ellas todo lo que se desee. Pero es evidente que hay algo excepcional en ellas. Llaman la atención del público y se distinguen entre cientos. Las características de la belleza eslava son ante todo los pómulos muy marcados, boca carnosa y ojos y pelo claros. En contraste con la cirugía estética de las chicas de América del Sur, ellas hechizan con su belleza natural. Es difícil hablar de un tipo concreto de eslava, por ejemplo, las checas son por lo normal más regordetas y femeninas, las polacas son delgadas y con rasgos originales. Como hace constar Hugo Santo, de la agencia de moda parisina Marilyn, “las chicas del este están de moda y a todo el mundo le gusta su belleza y delicadeza, además de sus increíbles y largas piernas”.

En realidad, a parte de los nombres de las grandes modelos, casi nadie habla de las profesionales, pero todo el mundo es capaz de reconocer sus caras. Anuncian marcas prestigiosas en todas las ciudades de Europa y América, participan en los desfiles de moda de los más conocidos modistos, posan para Vogue o Elle y anuncian marcas como Gucci, Calvin Klein o Dior.

Es más, no provocan escándalos, tienen menos exigencias financieras y son sensatas. Lo que está claro es que el mundo de la moda ya tuvo suficiente con los caprichos de estrellas como Naomi Campbell o Kate Moss. Algo curioso es que muchas de ellas tuvieron problemas para abrirse camino en sus propios países y consiguieron el éxito en el extranjero. Ese fue el caso de Magosia Bela que, como ella misma dice, “en Polonia no gustaba” y sólo tres meses después de establecerse en Nueva York ya tenía contacto en exclusiva con Jil Sander. Después llegaron las sesiones para Calvin Klein y Richard Avedon y su cara se pudo ver en la portada de Vogue hasta siete veces.

Chicas de una sola vez

Las modelos comienzan sus carreras siendo aún unas niñas, con tan sólo 13 ó 14 años, y por lo habitual pagan muy caro su sueño de alcanzar la fama. No saber el idioma del país al que se trasladan y encontrarse lejos de sus casas les provoca un agotamiento psíquico considerable. Jóvenes e inexpertas, a menudo no se las saben arreglar en el extranjero, se encuentran solas, aturdidas por el entorno, y con facilidad acaban en manos de estafadores o se van a la cama de cualquiera pensando que ésto les pueda ayudar en sus carreras.

De acuerdo con la opinión de la gente del gremio, las eslavas son más profesionales que las modelos de otros países, no sólo piensan en el dinero fácil. Se toman en serio su carrera y trabajan duro. En una entrevista para el diario francés Libération, Cyril Brulé, jefe de la agencia Viva en París subraya que las chicas del Este “están preparadas para todo”. A parte de esto, para las chicas eslavas no es fácil llegar a la cúspide de las top models porque no están acostumbradas a abrirse paso a codazos en el mundo laboral y con tanta competencia. ¿Para qué están las agencias? Lenka Johova, propietaria de una agencia de modelos de Praga señala: “Todas las modelos son igual de guapas y delgadas, su éxito depende básicamente de la agencia”.