Irán: De "muy peligroso" para Bush a “uno de los mayores retos" de Obama

Artículo publicado el 19 de Enero de 2009
Artículo publicado el 19 de Enero de 2009
Dos ideas muy distintas de un mismo país. Los cínicos iraníes alardean de que el presidente electo no tiene suficiente autoridad para cumplir su promesa de conversaciones sin condiciones. Un joven bloguero iraní traza un retrato más amplio de las relaciones Irán-EE UU

Irán es un Estado geopolíticamente sensible e influyente. No solo está próximo al mayor mar cerrado del mundo, el Caspio, sino que es también la ruta de más del 50% del crudo del mundo, en el golfo Pérsico. Dado su dominio económico, político y cultural en la región (también es la 17ª mayor economía del mundo en PIB per cápita, según el informe de 2007 del FMI), no resulta sorprendente que la república islámica esté constantemente en el punto de mira global.

David Shankbone / Wikimedia

Irán y el 'Oriente'

Irán nunca se ha resignado a convertirse en un aliado cercano y colonia política de los Estados Unidos. Diversos hombres de Estado han considerado despectivamente Irán como su particular pozo de petróleo en Oriente Medio. Esta idea ha sido rechazada por los iraníes a lo largo de la Historia, especialmente tras la revolución islámica de 1979, que se basó en un movimiento antiamericano. Irán pasó a ser polémico a principios de los ochenta, cuando líderes políticos iraníes hicieron públicos valientemente sus criterios antihegemónicos contra EE UU. Tras el derrocamiento del sah, que contaba con el apoyo estadounidense, Irán empezó a reunir a EE UU y sus socios europeos –incluyendo a Reino Unido, Alemania, Francia, Italia y Bélgica- bajo la denominación de ‘Occidente’, debido a su proximidad y a la similitud sin precedentes de sus posturas. Comenzó a desplazar su orientación hacia el desaparecido Oriente poco a poco. En la literatura política iraní, ‘oriente’ denota ideológicamente a los Estados que muestran crípticamente signos de tendencias anti-imperialistas o anticapitalistas en sus políticas exteriores: China, Rusia, países latinoamericanos, Grecia y algunos Estados de Europa oriental. 

El la política iraní, Oriente designa a los Estados de tendencias anti-imperialistas

Los ocho años de Bush

Los ocho años en el poder del presidente saliente George W. Bush fueron ocho años de desprecio y sufrimiento no solo para los iraníes, sino también para otros países en desarrollo no alineados. La agresiva y beligerante postura que Bush tomó hacia Irak, Afganistán, Zimbabue, Ruanda, Siria, Venezuela, Bolivia e Irán durante su ejercicio mostraba una imagen militarista y horrenda de este tejano de 62 años. Intensificó la retórica anti-iraní, proponiendo la posibilidad de atacar Irán por su tecnología nuclear, infligiendo sanciones financieras y académicas e incluyendo a Irán en el ‘eje del mal’, la más manifiesta acusación de Bush hacia Irán.

Hoy por hoy, ciudadanos estadounidenses en Teherán expresan sus grandes esperanzas y preferencias sobre la elección de Barack Obama y las políticas en los próximos cuatro años. El periodista ciudadano Bill Yontz ha elogiado la aparición de Mahmud Agmadinejad en el programa de la CNN Larry King Live en septiembre de 2008 (ver vídeo abajo). En un correo electrónico, Kimberly, una madre estadounidense, dice estar organizando un viaje de dos semanas en Irán tras la toma de posesión del nuevo presidente el 20 de enero.

En blanco y negro

El primer ‘negro’ en la Casa ‘Blanca’, como mostraba el titular del Periódico de Irán tras los resultados de la elección del 4 de noviembre, conquistó almas y corazones. Obama es también popular en Irán por sus innovadores eslóganes y sus lemas anti-Bush. Desde el punto de vista iraní, sus avances parecen ‘reformas’. La mejora de los lazos políticos, no financieros, entre Irán y Europa, siempre ha llevado a un ablandamiento de la postura americana hacia Irán. Los lazos económicos y financieros multilaterales de Irán con EE UU y Europa aumentaron; en julio de 2008, The Guardian informó de que las exportaciones estadounidenses a Irán habían crecido radicalmente durante los años de la presidencia de Bush, a pesar de sus duros discursos y de la imposición de nuevas sanciones económicas.

Ambos países avanzarán hacia la reconciliación y la expansión de lazos políticos, puesto que ya tienen un buen conjunto de relaciones culturales y científicas. Además, se prevé que Obama no repetirá los garrafales errores de Bush tomando una postura hostil hacia Irán y desbaratando el proceso de conversaciones entre Irán y Europa.