Irán: unas perspectivas económicas bastante sombrías

Artículo publicado el 1 de Junio de 2016
Artículo publicado el 1 de Junio de 2016

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Grandes riquezas

Por mucho que Irán posea unos ricos recursos económicos y humanos, resulta indispensable aplicar reformas económicas para gestionar correctamente esos recursos, y el régimen actual se opone a ello. De hecho, Irán cuenta con la segunda mayor reserva de gas y la tercera mayor de petróleo del mundo, además de importantes reservas de cobre y de otros minerales valiosos. Por otro lado, la mano de obra es muy barata. Entonces, ¿por qué semejante crisis?

¿Qué pasa con el dinero?

La mala gestión de las riquezas y de las inversiones contribuye a explicar la situación económica actual en Irán. El régimen ha gastado unas sumas exorbitantes en todo su aparato militar y en el control de la seguridad. La suma de los gastos en seguridad del régimen este mismo año es de 20,70 millones de dólares, un 23,3% del presupuesto general del Estado. Otra parte importante del presupuesto está dedicada al proyecto nuclear y a las operaciones de contrabando para obtener el material y la tecnología necesarios. De la misma forma, el gobierno invierte importantes sumas de dinero en la política intervencionista, en el respaldo del terrorismo y en la propagación del islamismo tanto dentro como fuera de la región, sin olvidar la malversación de fondos. La guerra en Siria, por ejemplo, ha representando el proyecto militar más caro para el régimen durante estos últimos años. Además, los Pasdarán controlan más del 50% de las importaciones y reciben unos ingresos colosales que dejan en la ruina al propio sector privado, ejerciendo un papel de auténtica "mafia" del petróleo. Nótese que las actividades económicas ligadas a la institución del Guía supremo eluden todo tipo de imposición.

Los intereses extranjeros, con prudencia

A pesar de los intereses económicos suscitados por el acuerdo nuclear y la retirada de las sanciones, los inversores extranjeros son prudentes de momento, como ha aconsejado el ministro de Economía francés Emmanuel Macron a las empresas francesas: "No hace falta ser ingenuos, pero precipitarse no es la mejor respuesta. No quiero que se repita el caso del BNP Paribas", ha añadido haciendo referencia a la multa de 8,9 millones de dólares que Estados Unidos le puso al banco en 2014. El Guía supremo, Ali-Khamenei, considera que: "Los americanos (...) les tienen miedo a los países que querrían cooperar con Irán". Por otra parte, los pronósticos con respecto a la reactivación de la economía iraní no son buenos, por mucho que el gobierno iraní intente convencer a todos de lo contrario.

Valiollah Seif, director del Banco Central de Irán, ha declarado, por otra parte, que los bienes bloqueados de Irán en el extranjero apenas superan los 29 millones de dólares, cuando habían sido estimados entre los 120 y los 150 millones de dólares. El ministro iraní de Vivienda, Abbas Akhoundi, ha declarado que el gobierno tiene una deuda que alcanza los 70 millones de dólares. "No podemos venderle nada a Irán porque nuestro banco no acepta el pago", explica un fabricante británico de piezas de perforación para las plataformas petrolíferas.

La inestabilidad política y la disfuncionalidad estructural de la economía iraní frenan también a los inversores, y la renuncia al programa de armamento nuclear amenaza con empeorar esta situación, pues el régimen del Guía supremo descansa en parte en la adquisición de armas nucleares.