Iraq ¿Dónde está Europa?

Artículo publicado el 30 de Octubre de 2003
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Artículo publicado el 30 de Octubre de 2003

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Los últimos atentados de Bagdad y Falluja lo demuestran. La UE debe unirse a Washington en la estabilización de Oriente Medio.

La situación de Iraq, liberado de Sadam, no deja de revelar sorpresas a los americanos. Está la bella sorpresa del acuerdo alcanzado por la ONU sobre la transición política en Bagdad. Está la desagradable sorpresa, como públicamente ha declarado el propio Colin Powell, de encontrarse frente a una pacificación mucho más difícil de lo que parece. Sobre todo después del lunes negro que ha provocado más de 40 muertos en Bagdad. Y está la sorpresa, no del todo inesperada, de la retirada de la Unión Europea de la reconstrucción económica y política del país árabe.

Y otra vez el dualismo, el equilibrio o el antagonismo (como se le quiera llamar); entre la potencia americana y el "poder" europeo se esconde un "déjà vu": recalca el esquema ideológico de la competición colonial entre las viejas potencias europeas. Y lo que se impone es solamente un pasado cínico, mal llamado "eurocéntrico".

Se trata de una actitud intelectual, política y mental que olvida, por ejemplo, las denuncias y las aspiraciones de cuarenta intelectuales (todos árabes) que han redactado para la ONU el "Informe de Desarrollo Árabe", denunciando - con el desinterés de la diplomacia y los llamados expertos de todo el mundo - el retraso político y económico de los regímenes que afligen la vida de centenares de millones de mujeres y hombres en la media luna dorada.

Una Europa Ciega y un Colonialismo Veterano

Se trata de una política miope contraria a los mismos intereses políticos y económicos europeos en Oriente Medio. De hecho, pacificar y democratizar Iraq significa modificar el contexto en el que languidecen todos los dramas de Oriente Medio, a partir del conflicto Israelo-Pelestino. Estabilizar Oriente Medio sobre esta base significa fijar las bases para un verdadero espacio común euro-mediterráneo. Además, si los americanos consiguieran la paz, Europa y todo el mundo árabe serían los primeros beneficiados... aún a su pesar.

Y por usar un "cinismo alternativo" - debiendo escoger - ¿Conviene más contribuir a la estabilización y el desarrollo de una posible democracia a las puertas de Europa, o bien, en el desierto de la altiplanicie que rodea Kabul, como sugería en su columna Roberto Foa?.

Es hora de que el debate sobre la situación de Iraq abandone las recriminaciones y el mero componente de viejos roces diplomáticos y comiencen a afrontarse las exigencias del pueblo iraquí, la seguridad más general de Oriente Medio y la necesidad de dar respuesta eficaz al terrorismo cada vez más cercano y amenazante para Europa. Los Estados Unidos tienen los medios y la oportunidad de ganar la paz, así como han ganado la guerra. Ahora le toca a Europa decidir si volver a la Historia y, por ende, al futuro.