Islam y Europa: ¿Un concurso para elegir el minarete más bello?

Artículo publicado el 7 de Febrero de 2011
Artículo publicado el 7 de Febrero de 2011
Numerosas instituciones y ONGs europeas han puesto en marcha un concurso de belleza un tanto especial. No se trata de ningún desfile en bañador, sino de elegir cuál es el minarete más bello de Europa. El premio no es otro que crear otra visión sobre el Islam en un continente desgastado por la retórica antimusulmana.
Una estudiante de ciencias políticas y otro de historia del arte nos explican cuáles son los objetivos de este concurso.

En el concurso, en el que participaron más de 200 candidatos, resultó vencedor el minarete de la mezquita Madni Jamia en Bradford (norte de Inglaterra). El jurado convocado para la ocasión se caracterizaba por la diversidad de los miembros que lo componen: actores institucionales como el Consejo de Europa y la Organización de la Conferencia Islámica, además de ONGs como el Consejo de la Juventud Pluricultural (COJEP) y la Iniciativa Musulmana Europea para la Cohesión Social ( EMISCO). También participaron en la deliberación especialistas (arquitectos, fotógrafos) y representantes de otras confesiones (judíos y protestantes). "Hemos realizado nuestra selección basándonos en los llamados minaretes de “inmigración”, es decir, aquellos que fueron construidos en los últimos 50 años", explica Veysel Filiz, vicepresidente y portavoz de Cojep, "nuestra gestión incluye la voluntad de una convivencia común, como queda reflejado en la diversidad de los miembros del jurado".

Visibilidad frente a desconfianza

Leer en cafebabel.com el dossier "Islam para principiantes"

El proyecto no solo surge como reacción al referéndum de noviembre de 2009 contra la construcción de minaretes en Suiza, sino que también trata de combatir una retórica antiislam cada vez más presente en los discursos y en las mentalidades. Así, en el último sondeo Ifop-Le Monde realizado en Francia y Alemania, los encuestados debían calificar su opinión sobre el islam a través de una selección de palabras: términos como "rechazo de los valores occidentales", "fanatismo" y "violencia" se oponían a "democracia", "justicia" y "libertad". El sondeo no incluye ningún criterio cultural y la selección de términos produce una doble visión del Islam. La opinión de los franceses acerca del Islam se reduce a la política y el sondeo capta los atributos negativos...O los valores abstractos.

Más que la estética, es la visibilidad de la mezquita lo que el jurado apreció

El concurso pretende sustituir esta actitud de desconfianza resaltando la belleza y el interés arquitectónico de las mezquitas de Europa. "Queríamos destacar la visibilidad del minarete, su inscripción en el paisaje urbano", señala Veysel Filiz. Precisamente es el valor simbólico del minarete el que se encuentra en el centro de todas las polémicas. En un contexto de miedo al Islam, este elemento arquitectónico se ha asimilado como un símbolo de agresión y de desposesión del espacio, hasta tal punto que cualquier referencia al patrimonio cultural y religioso del Islam tiende a percibirse como una provocación, una amenaza.

En una mezquita, el minarete cumple las mismas funciones que el campanario en una iglesia : sirve para llamar a los fieles a la oración y para indicar la presencia religiosa en el espacio urbano. En Europa, sin embargo, la primera función nunca ha existido. Entre las escasas mezquitas europeas que poseen un minarete, casi ninguna está autorizada a llamar a la oración. Se han propuesto algunas soluciones alternativas (el proyecto de una señal luminosa en la mezquita de Marsella o limitar a 3 veces la llamada a la oración en algunas mezquitas inglesas) pero, en general, en Europa el minarete se limita a ser "indicador" de la pertenencia religiosa del edificio en que está situado.

Estética : más allá del "miedo hacia el otro"

Las mezquitas seleccionadas son de construcción reciente y poco innovadoras. Presentan un estilo "retrospectivo" y hacen referencia a la tradición arquitectónica de los países del mundo árabe. En este sentido, la mezquita de Bradford es una imitación de las mezquitas del Irán medieval y de la India mogol. En Francia, prevalece el modelo magrebí como el de la Gran Mezquita de París construida entre 1922 y 1926 siguiendo el estilo hispano-morisco, muy preciado a principios del siglo XX. Por su parte, la mezquita de Estrasburgo posee una gran cúpula metálica que crea un sorprendente perfil en un lugar de culto, conciliando tradición e innovación. Así, se entiende que el concurso para elegir el minarete más bello de Europa nos plantea la integración de los minaretes en el espacio urbano, en lugar de recompensar sus cualidades intrínsecas.

¿Es esta una respuesta pertinente a los temores y a la hostilidad de Europa hacia el Islam? Si los gustos arquitectónicos de cada individuo son difíciles de cambiar, atacar el miedo comunitario a través de la estética supone una buena manera de abandonar los enfrentamientos ideológicos hacia el islam. ¿No será en este caso la diversidad cultural europea la gran vencedora del concurso?

Foto: (cc)habeebee/flickr : mosquée de Bradford : ©Ahmed Krausen