Islandia en la UE: “Sí, pero con nuestras condiciones”

Artículo publicado el 18 de Junio de 2009
Artículo publicado el 18 de Junio de 2009

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Conversación con tres jóvenes islandeses en un bar de Reikiavik. Sus opiniones sobre la entrada del país en la Unión Europea –para la que el gobierno comenzó el proceso a finales de mayo 2009- divergen. Pero todos están de acuerdo en un punto: el pragmatismo. Sobre todo, cuando la economía del país se retrae del 10%. ¿Dónde queda el europeísmo?

“Primero vamos a ver el acuerdo y después lo juzgaremos”. Son las 10 de la noche y todavía se ve el anochecer desde un bar en el centro de Reikiavik. Stefan, Vifill y Stefan Rafu forman un grupo de amigos entre 18 y 19 años que se han reunido con ocasión del Foro Joven Europeo (European Youth Forum), la oenegé que reagrupa a jóvenes de toda Europa a la que Rafu pertenece como miembro de un sindicato estudiantil.

Si la UE vale un salmón

Estos jóvenes sorprenden por su precoz pragmatismo. Stefan, aún en el instituto, regordete y con algunas espinillas que se resisten a partir, explica: “Es preciso ver primero cuáles serán los beneficios concretos para Islandia, y para la UE naturalmente. Pero soy más bien contrario: nosotros los islandeses tememos perder el control de nuestra pesca”. En 2007, este sector representaba el 28% de las exportaciones del país. Stefan Rafu, secretario general de un sindicato de estudiantes de secundaria, se prepara para estudiar ciencias políticas y es favorable a la adhesión. Pero cuando escucha hablar de la UE sus ojos azules no se iluminan: “Ni siquiera yo puedo pronunciarme de forma definitiva antes de conocer el acuerdo [de adhesión]. Pero de entrada estoy a favor porque creo que Bruselas ha ayudado a los países pequeños”. Se refiere al cómputo de escaños en el Europarlamento, que favorece a los pequeños. “Pienso en Malta, un país muy dependiente de la pesca, que ha obtenido un buen acuerdo con la UE en este sector. Pero también el hecho de que Bruselas de más subvenciones agrícolas a los países nórdicos”. Más que un licenciando en ciencias políticas en ciernes, este joven parece un economista.

"Estoy a favor de la entrada en la UE porque creo que Bruselas ha ayudado a los países pequeños”

La adhesión a la sombra de la crisis

¿Pero por qué este interés –y viene al caso decirlo- en entrar en la UE ahora? ¿No será quizá por la crisis que ha sumido a Islandia en plena recesión, con un crecimiento negativo del 10 por ciento este año? Pero yo soy escéptico, rebate Stefan, “en realidad, debemos resolver esta crisis solos primero para llegar con más fuerza a la mesa de negociaciones con la UE, si es que es necesario ir. Lo podemos hacer. Finalmente no importamos tanto del extranjero”. Stefan Rofu, proeuropeo, hace un gesto que denota que no está del todo convencido. Y como él, una opinión pública que en febrero de 2009 ha llevado al poder a la Alianza social-democrática de Johanna Sigurdardottir, en base a una plataforma centrada en el ingreso en la UE y el euro como medicina anti crisis. Pero, ¿de dónde sale todo este ‘europeísmo’? ¿Quiénes apoyaban hace unos meses la adhesión? “Había muy pocos partidarios”. ¡Ajá! “Comprendes”, explica Vifill, estudiante de informática de cabellos rubios. “Muchas empresas dicen: ‘Si Islandia no va a la UE, seremos nosotros los que vayamos’”. Y es cierto que la inestabilidad monetaria de la corona empieza a ser insoportable para el país.

“Muchas empresas dicen: ‘Si Islandia no va a la UE, seremos nosotros los que vayamos’”

¿Pero estos jóvenes se sienten europeos? “Claro”, comenta Stefan el euroescéptico, “por ejemplo tenemos mucho en común con los otros países nórdicos. Ten en cuenta que aprendemos danés en la escuela a partir de los 10 años”. El Stefan pro europeo explica después que “Islandia es más europea que americana porque es liberal en temas de alcohol, sexo y laicidad”. Sigurdardottir, nueva primera ministra, es el primer jefe de gobierno abiertamente homosexual de la era moderna. Aunque no hay que olvidar que el luteranismo es una Iglesia de Estado. Pero, ¿Stefan Rafu se siente más europeo que islandés? La pregunta no parece estúpida si se dirige a los otros participantes de la reunión, todos miembros del European Youth Forum. Stefan Rafu responde: “Más islandés, por supuesto. ¿Qué pregunta es esa?