Ismael Serrano: La música recupera nuestro lado de animal social

Artículo publicado el 4 de Enero de 2008
Artículo publicado el 4 de Enero de 2008
Los intérpretes de canción protesta no son necesariamente dinosaurios desfasados o suramericanos. El cantautor español Ismael Serrano, de 33 años, nos explica desde su estudio madrileño los motivos sociales de que existan.

Soñar con los ojos abiertos o encontrar paraísos desiertos en un Madrid de tres millones de habitantes parece, a primera vista, tarea imposible. Sin embargo, estas aparentes contradicciones se resuelven enseguida al conocer al cantautor español Ismael Serrano, de 33 años, con el que quedamos para hablar de su último disco, Sueños de un hombre despierto (2007). En Los Paraísos Desiertos, su pequeña oficina de producción y contratación situada en pleno centro de Madrid, es imposible percibir el bullicio que empieza a desencadenarse en la capital española: los vagones de metro marchan ya llenos de trabajadores cansados y estudiantes hambrientos. Son las dos de la tarde.

Soñar es natural

“Soñar despierto es algo que define al ser humano”, sentencia al comienzo de la charla. “Sólo las personas somos capaces de hacer de nuestros sueños un motor de vida que nos moviliza y nos anima a mejorar las cosas.” Por el perfecto orden con que Ismael Serrano despliega sus argumentos da la impresión de que al tratar temas “serios” prefiere prescindir de la improvisación. Este cantautor no disimula estar convencido de lo que dice y de lo que canta. Lo que explica que aún siga reivindicando en sus conciertos, como cuando empezó hace más de 15 años, el otro mundo posible.

¿Y cómo pueden contribuir las canciones a mejorar el mundo? “La sociedad actual nos obliga a menudo a sentirnos aislados del resto de personas. La música ayuda a recuperar esa parte de animal social que nos conecta entre nosotros: en lo sentimental, lo social e incluso en lo político”. Mientras enciende un cigarrillo, Ismael Serrano reconoce que fueron otros cantautores hispanoparlantes como Joan Manuel Serrat, Joaquín Sabina o Silvio Rodríguez los que le enseñaron a cuestionarse las cosas y le acompañaron en el despertar de su conciencia política: “La música te ayuda a entender que no estás solo en tus sueños”.

Cantar lo que emociona

En la actual industria discográfica cada vez hay menos hueco para la canción de autor, ¿no estará desfasado lo de mezclar las causas sociales con lo musical? “La canción de autor sobrevive porque aún existen muchas personas, como yo mismo, que sienten la necesidad de escuchar ese tipo de música”. Y tiene razón: Sueños de un hombre despierto subió directamente al número 1 de las listas de ventas españolas en la semana de su lanzamiento. Dicho esto, Ismael Serrano no alude a sus miles de discos vendidos, sino que trata de justificar la validez del componente social en su música con otro tipo de argumentos más personales: “Yo canto a lo que me emociona, ya sean sentimientos amorosos o de otro tipo. Leer una noticia en un periódico también me puede provocar la necesidad de hacer una canción porque también me emociona lo que ocurre más allá del horizonte. El espíritu crítico es algo inherente a las personas y sólo se perderá con el fin de la Historia”.

Europa en la maleta y una Rusia inhóspita

“Hice un típico viaje en Interrail a principios de los noventa del que guardo un recuerdo muy especial: París, Ámsterdam, Copenhague, Budapest, Praga...”; Ismael Serrano nos cuenta que le encantó Ámsterdam, que París le pareció una ciudad “bohemia y literaria en sí misma” y que de Copenhague aún recuerda “esa especie de aldea gala llamada Cristiania”.

En noviembre de 2006, Ismael Serrano, invitado por el Instituto Cervantes, tocó sus canciones en el Teatro Ermitage de Moscú. “Fue una experiencia alucinante” -asegura-. “Tocamos en un teatro al que, además de españoles, fueron muchos rusos estudiantes de castellano.” Con cierto tono de misterio, confiesa que le inquieta mucho el “nacionalismo extraño” que está viviendo Rusia en la actualidad y que la realidad a pie de calle le pareció algo “inhóspita”. Sin embargo, para Ismael Serrano la gran mayoría de los escenarios de Europa son desconocidos hasta ahora, aunque no descarta la posibilidad de llevar su música a otros públicos europeos: “Muchas veces nos hemos planteado ir a tocar a países como Italia o Francia, donde ahora hay una corriente de canción de autor que presta mucha atención a lo que se hace en España y en Latinoamérica”.

En clave española

Cuando hablamos de la crispación política que está sufriendo España, Ismael Serrano vuelve a buscar la solución en el cajón de la utopía y la esperanza: “Quiero creer que hay muchas más cosas que nos unen de las que nos separan, que la gente tiene otras preocupaciones distintas a las de los políticos”. Confiesa que no le gusta que algunos utilicen símbolos como la bandera, el himno o el idioma para dividir a la población: “Es así como se vuelven estériles y vacíos de contenido”. Se acaba de organizar un concurso para poner letra al himno de España, ¿participarás? “No, no le encuentro mucho sentido. Ésta no va a ser una oportunidad para unificarnos sino para señalar, otra vez, nuestras diferencias, como si fueran catastróficas. Creo que la españolidad debería definirse por esa pluralidad: la homogeneidad va contra el progreso y el futuro”. Antes de concluir la conversación, y apurando la última calada del cigarrillo, Ismael Serrano aclara: “Si obligatoriamente hubiese que buscar letra al himno, creo que cualquier poesía de Antonio Machado serviría”.

Documental sobre el último disco de Ismael Serrano

Foto homepage: (http://www.ismaelserrano.com)