Italia entre el cannabis terapéutico y la guerra contra las drogas: entrevista a Claudia Sterzi

Artículo publicado el 21 de Julio de 2015
Artículo publicado el 21 de Julio de 2015

En Italia, la rigurosa ley Fini-Giovanardi fue declarada inconstitucional en el 2014, pero sigue vigente en la práctica. Ya desde el 2007, y con un nuevo decreto del 2013, la ley permite el uso del cannabis terapéutico. ¿Será este un paso adelante hacia una gradual legalización? He aquí la entrevista que Cafébabel le hizo a Claudia Sterzi, secretaria de la Asociación Radical Antiprohibicionista.

Cafébabel: ¿Cuál es la situación legal actual de Italia en materia de drogas?

Claudia Sterzi: Después de que la Corte Constitucional derogara la ley Fini-Giovanardi en 2014, se promulgó el “Decreto Lorenzin”. Es decir, se utilizó el mismo instrumento legislativo sancionado por la Corte tres meses antes y el mismo sistema prohibicionista. El cultivo doméstico de marihuana sigue siendo un delito penal. Por consiguiente, tanto hoy como en el pasado, la misma cantidad de marihuana para uso personal, encontrada en un bolsillo o en el hogar, proviene de una compra en la calle y es una infracción administrativa; se cultiva dentro del delito mismo. Esa es la realidad en Italia, mientras que en otros lugares es universalmente reconocido que un primer paso para terminar gradualmente con la guerra contra las drogas, iniciada hace 50 años (totalmente fallida en sus objetivos y culpable de varios efectos colaterales), es precisamente la legalización del cultivo para uso doméstico.

Gracias al referéndum promovido por los Radicales en 1993, el uso personal no está prohibido, y no da lugar al arresto. Pero todavía hoy es posible perder la licencia de conducir, el pasaporte, la paternidad o maternidad, el trabajo, ser enviado a una comunidad terapéutica, ser sometido a análisis semanales o ser obligado a firmar regularmente. Las penas en cuanto al cultivo de cannabis han disminuido: con la Fini-Giovanardi estaban previstos de 6 a 20 años de cárcel; ahora la pena abarca de 2 a 6 años, con multas adicionales. En cambio, aumentaron las penas para todas las otras sustancias, y tanto para las dosis de cocaína como para algunas pastillas está prevista la encarcelación de 8 a 20 años.

Cafébabel: ¿Cuáles son los países más severos de Europa y cuáles los más progresistas respecto a las drogas?

Claudia Sterzi: Algunos países europeos han experimentado políticas alternativas, comenzando con Portugal, que en el 2001 inició una legalización de todas las drogas, con un enfoque sanitario y ya no policial, para lo cual aportó un emblemático estudio de caso sobre las consecuencias de este tipo de reformas. En muchos países europeos se han derogado las prohibiciones al cultivo y a los “Cannabis Social Club”, como sucedió en Bélgica y España (aunque el Tribunal Supremo español condenó recientemente por “delito contra la salud pública”a los responsables de un club de Bilbao, n.d.r.), mientras que en otros lugares, como Italia y Francia, estos se mantienen severamente prohibidos.

Cafébabel: El cultivo de cannabis terapéutico en Florencia, la inconstitucionalidad de la ley Fini-Giovanardi, y las declaraciones de la Dirección Nacional Antimafia sobre la despenalización de las drogas como medio de control de la ilegalidad. ¿Son estos pasos importantes hacia la legalización total —o al menos la despenalización— o es solo una ilusión?

Claudia Sterzi: El 2014 comenzó con la bella esperanza generada por la legalización en Uruguay, la caída de la Fini-Giovanardi y el feliz progreso de los resultados de los referéndums en Estados Unidos, confirmados también el pasado noviembre en Alaska, Oregón y Washington D.C. En todo el mundo se discute el fracaso de la guerra contra las drogas: Escriben sobre el tema ganadores del premio Nobel, economistas, científicos, jefes de estado y de gobierno, funcionarios, artistas; y las propuestas de revisiones y reformas se vuelven cada vez más numerosas y detalladas. Un amplio movimiento hacia la gradual retirada de la guerra contra las drogas está en marcha, muy fuerte y hacia la progresiva estructuración.

Cafébabel: La cantidad legal de cannabis cultivado en Florencia es insuficiente. ¿Esta carencia le hace un favor a la delincuencia?

Claudia Sterzi: Sin lugar a dudas, ¿a quién si no? El proyecto de Florencia debe ser ampliado, pero en lo que concierne al cannabis terapéutico, que es diferente del cannabis lúdico o recreativo, vamos por buen camino.

Cafébabel: ¿Cuáles son los efectos positivos de la marihuana en pacientes que la tienen recetada? ¿Es solo analgésica o existen beneficios a largo plazo? ¿Produce efectos colaterales?

Claudia Sterzi: Se sigue investigando. Los efectos van más allá de la acción analgésica; sí existen efectos colaterales, como para todas las sustancias, así como existe una eficacia y tolerancia que son subjetivas; pero no se han registrado, hasta el momento, efectos colaterales graves. El cannabis continúa siendo una de las sustancias menos tóxicas del mundo.

Cafébabel: En el estado de Washington, por ejemplo, legalizaron y comercializaron el cannabis hace exactamente un año. Las ventas equivalen a 250 millones de dólares, es decir, 70 millones en impuestos van al estado, en vez de ir a parar a los bolsillos de los delincuentes. ¿Cuáles serían los beneficios para el estado italiano en caso de que se legalizara?

Claudia Sterzi: Los beneficios de la legalización son económicos, sanitarios y sociales. Aquellos económicos consisten en los impuestos; el ahorro en los gastos policiales, judiciales, carcelarios, y en la reducción en lucha económica contra la mafia. Los sanitarios se basan en la posibilidad de controlar, tratar y prevenir los fenómenos de abuso y dependencia, particularmente respecto a las drogas “duras”.

La descriminalización de millones de personas involucradas como consumidores, cultivadores o trabajadores en el tráfico, tiene claros impactos positivos en la esfera social; luego está todo el aspecto de la corrupción y la violencia social que el narcotráfico acarrea por detrás. Y mientras persista la estrategia prohibicionista, el narcotráfico (como demuestra la evidencia histórica) prospera y se expande.

Cafébabel: Una pregunta polémica, ¿será Italia el próximo país de la UE en legalizar el cannabis?

Claudia Sterzi: Italia corre el riesgo de quedarse atrás por dos motivos. El primero es el poder del crimen organizado en el país y su nivel de infiltración en la vida política. Y el segundo, la altísima tasa de disputas y divisiones entre los movimientos antiprohibicionistas.

Pero la batalla continua. El lunes 13 de julio estaremos en Bruselas para una jornada de encuentro sobre: “Las políticas europeas sobre la lucha contra el tráfico de drogas y el crimen organizado: Evaluación de un nuevo enfoque sobre las drogas blandas”, organizado en el Parlamento Europeo por un miembro parlamentario del M5S, Ignazio Corrao. Un intergrupo parlamentario, que comprende gran parte del despliegue político, está formulando una propuesta de ley para Italia. La cantidad de tiempo que haga falta depende también de nosotros.

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Muchas gracias a Claudia Sterzi, Presidente de la Asociación Radical Antiprohibicionista.