Italia: ¿Para cuándo la nueva ley sobre los medios de comunicación?

Artículo publicado el 18 de Julio de 2006
Artículo publicado el 18 de Julio de 2006

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Tras su elección como primer ministro italiano, Romano Prodi prometió una reforma legislativa para poner orden en los medios de comunicación. Hoy, la Comisión Europea insiste en que aborde la reforma.

Los italianos están esperando las primeras acciones de su nuevo gobierno. En el programa electoral de su alianza de centro-izquierda, la Unione, el candidato Romano Prodi había anunciado que deseaba centrarse en el inicio de su legislatura en dos problemas: la ley sobre medios de comunicación vigente; y los conflictos de intereses de los empresarios políticos. En el programa se decía: “Ambas cuestiones deben resolverse enseguida, pues con la politizada situación de los medios nos encontramos al margen de la legislación comunitaria”.

Con ello, Prodi se colocaba en primera línea del conflicto de intereses de su adversario Silvio Berlusconi. Y es que en Italia domina una situación única en Europa: un alto cargo político posee los tres canales de televisión privados más importantes. Por ello, a pesar de que Berlusconi perdiera el cargo de primer ministro, continúa siendo un hombre muy poderoso. En un país cuya población se informa casi en exclusiva a través de la televisión, Berlusconi aún posee una gran influencia sobre la opinión pública.

Soberano del mercado mediático

Cuando en 2001 Silvio Berlusconi fue elegido primer ministro, su empresa Mediaset infringía la entonces vigente ley sobre los medios. Un único empresario podía como máximo controlar un 30% del mercado publicitario. Sin embargo, Berlusconi cobraba con su empresa más del 60% del total de los ingresos publicitarios.

Para legalizar esa situación, puso en marcha en 2004 la “Legge Gasparri”, siendo entonces Ministro de Comunicación Maurizio Gasparri que dio nombre a la ley, por la que la tasa del 30% se redujo al 20%, lo que a primera vista podría parecer un empeoramiento de la regulación anterior. Sin embargo, la ley se traduce también en que los límites para la concentración no serán válidos sólo para algunos tipos de medios de comunicación, sino que el mercado mediático deberá ser examinado en su totalidad. El concepto de mercado mediático comprende según esa definición también la publicidad postal, los ingresos cinematográficos y las ventas online.

La consecuencia es que Silvio Berlusconi pudo seguir construyendo un imperio mediático. En 2005, Mediaset tuvo más ingresos que nunca, ascendiendo a 603,4 millones de euros.

El 19 de julio, la Comisión Europea envió una carta formal al gobierno de Prodi urgiéndole a modificar la ley Gasparri. Según el ejecutivo comunitario, ha provocado "restricciones injustificadas" en el mercado de suministros de programas televisivos.

Ninguna venganza contra Berlusconi

La primera fase del Gobierno de Prodi ya se ha iniciado. Sin embargo, no se ha atrevido con la prometida reforma legislativa sobre los medios de comunicación. El politólogo Gian Enrico Rusconi, de la Universidad de Turín afirma: “La reforma legislativa sobre los medios de comunicación está por el momento totalmente paralizada, ya que las opiniones sobre la nueva ley son muy diferentes entre los partidos pertenecientes al gobierno”.

En abril se habían hecho públicas las divergencias sobre la reforma planteada. En una entrevista en la televisión estatal RAI, Fausto Bertinotti, presidente del partido Rifondazione Communista, exigió que Berlusconi “adelgazara”, exigiendo la promulgación de una ley por la que Mediaset pudiera gestionar sólo dos televisiones. A su vez, según Bertinotti, las empresas de Berlusconi deberían también reducir sus ingresos publicitarios.

Prodi, en cambio, no está de acuerdo con las radicales exigencias de los partidos de su coalición. En una entrevista con Time-Magazine el pasado 1 de mayo, Prodi afirmaba que debía minimizarse el enredo entre política e información, pero a su vez dejaba claro que “no me gustaría promulgar una ley de castigo o aprovechar la política como venganza”. En lugar de eso, anunció una “simple ley sobre cárteles”.

Todo queda en famiglia

Gian Enrico Rusconi cree se tardará aún varias semanas hasta que se consiga un acuerdo en la coalición de centro-izquierda. Sin capacidad para saber cómo será la nueva ley sobre medios de comunicación, Silvio Berlusconi está preparado para cualquier eventualidad. El empresario de 64 años ha encontrado hace poco un refugio que le permitirá seguir en política sin perder el control sobre su imperio de medios de comunicación. El periódico italiano Corriere della Sera, informa que Berlusconi planea ceder la mayoría del control de Mediaset a sus hijos, lo que podría dar lugar a una aceleración de la ley sobre los medios.