Jacques Delors: “El pesimismo de la razón y el optimismo de la voluntad”

Artículo publicado el 24 de Noviembre de 2011
Artículo publicado el 24 de Noviembre de 2011
Un pequeño salón en el edificio del rectorado del Instituto Católico de París, una bandeja de croissants y apenas 20 sillas. Una reunión privada y bastante exclusiva; una especie de conversación en petit comité y sobre la mesa, “Los jóvenes y Europa”. Todas las miradas (francesas) dirigidas a uno de los presentes: Jacques Delors.

Presidente –para muchos, el mejor- de la Comisión Europea entre 1985 y 1995, uno de los grandes pensadores de Europa, miembro del partido socialista francés, ex ministro de Economía, casi candidato a la presidencia de Francia y padre de Martine Aubry (primera secretaria del Partido Socialista Francés). Jacques Delors es uno de esos hombres que da la impresión de haber nacido con corbata; uno de esos políticos de los que ya no quedan. A sus 86 años, parece conocer bastante bien a la “juventud europea”, si bien es consciente de que éste es un concepto elitista: “hay un sentido de pertenencia a Europa, pero solo para los titulados”.

A pesar de los tiempos que corren, sigue defendiendo Europa a capa y espada: “La unión hace la fuerza”, recuerda. E intenta convencer a los que arquean las cejas: “tenemos una originalidad cultural que debemos preservar”. “La democracia griega, el Derecho Romano y la revolución son patrimonio de Europa”. Pero ve el futuro igual de negro que todos: “tengo el pesimismo de la razón y el optimismo de la voluntad”. “Nuestras elecciones se han hecho pensando en los adultos y para preservar la vejez, pero no pensando en los jóvenes. Hemos sacrificado a nuestra juventud”.

Un silencio (europeo) se apodera de la estancia y los asistentes afirman con la cabeza, mientras yo, única periodista extranjera (española) en la sala, me pregunto: ¿no es raro reflexionar sobre Europa sin contar con los "europeos"? ¿Tienen estas personas en su cabeza a los jóvenes de Lituania, Estonia o Eslovaquia? ¿Qué sabe(mos) de valores sociales compartidos más allá del Erasmus?

Foto: (cc) Push Europe UK/Flickr