Jani Virk: sólo los testarudos no ven que Europa es una sola

Artículo publicado el 1 de Junio de 2007
Artículo publicado el 1 de Junio de 2007
El escritor esloveno Jani Virk, de 45 años, ha vivido y trabajado en Düsseldorf, Chicago y Londres. Hoy, se dedica al periodismo televisivo en su país natal.

Nos reunimos con Jani Virk con motivo del acto organizado por la editorial polaca Czarne para presentar la última novela de este autor nacido en Liubliana, capital de Eslovenia, Smeh za leseno pregrado (La risa al otro lado de la valla de madera). El aroma que despide la cafetera y la música balcánica de fondo hacen más agradable la difícil conversación sobre la situación en esta región, su cultura, situación de los trabajadores e identidad. “No quiero irme de los Balcanes; la verdad es que siento más apego por la cultura europea. Sin embargo, no creo que el resto de los eslovenos comparta mi opinión. La cultura más cercana es para mí la eslava, aunque valore mucho la cultura balcánica.” Al hablar del famoso músico balcánico Goran Bregovi, Jani Virk no esconde su indignación: “Siempre he sentido aversión hacia los enfoques folclóricos de la cultura balcánica, porque son éstos los que nos llevaron a la atroz guerra civil”.

La importancia de Eslovenia en Europa

El conflicto de los Balcanes es un tema muy delicado y un desafío para los políticos y para el resto de los ciudadanos. “Sigo muy de cerca los acontecimientos en Kosovo. Presté allí mi servicio militar y no veo posible la convivencia pacífica entre albaneses y serbios. Creo que la solución sería el ingreso de todas ellas en la Unión Europea. Así las fronteras no tendrían la importancia que tienen ahora.” Tras unos segundos, añade convencido: “Sólo los occidentales testarudos se niegan a ver que Europa es una sola”. Acerca de la influencia de su país en la política europea, Jani Virk afirma: “Eslovenia puede ser una puerta hacia el entendimiento entre los pueblos balcánicos. Puede tener un papel importante para toda Europa, por tratarse de un pequeño país marcado por el multiculturalismo, característica fundamental de Europa”.

Al igual que otros habitantes de las regiones afectadas por la guerra, Virk sabe lo que es la vida de nómada y comenta al respecto: “Cuando estuve en EE UU, comprendí por qué no me quería quedar allí a vivir. Europa Central, por su mundo y espíritu, no tiene cabida en Estados Unidos. Quizá fuera un sentimiento nostálgico, pero quería volver a Europa aunque entonces ese deseo no fuese habitual y a pesar de que el ritmo de vida en otros lugares es más intenso, como me gusta a mí.”

La dimensión espiritual es fundamental para Jani Virk. “Hacer carrera nunca fue una de mis prioridades. Tuve la oportunidad de lograr el éxito y hacerme rico en Estados Unidos, pero tras 20 años no hubiera sabido qué hacer con mi vida.” Con una ligera sonrisa nos explica a continuación qué es para él lo más importante en la vida: “El amor, por su naturaleza humana, porque en él se vive y en él se arriesga sin herir a nadie. Deberíamos cuidar el mundo, para que las generaciones futuras puedan vivir en él, buscar algo más en las relaciones interpersonales y evitar la tendencia hacia la mera apropiación de bienes”.

Mujeres, etc.

Para Jani Virk el amor está muy unido a su fascinación por las mujeres. Cuando le preguntamos si se inspira en mujeres reales para las desbordantes fantasías eróticas por las que su libro es conocido, Virk se sonroja. “Si estuviera aquí mi mujer, tendría preparada una respuesta rápida. En esta novela me he esforzado por desarrollar los personajes femeninos, porque las mujeres no son un mero icono subordinado al pensamiento de los hombres.”

Con la mirada puesta en la ventana, nos habla sobre el papel de la mujer en su país: “Creo que, al menos desde la independencia de Eslovenia, ha aumentado mucho la participación de las mujeres en la sociedad, como escritoras, sociólogas, psicólogas, etc. Sin embargo, permanecen las secuelas del sistema patriarcal con sus manifestaciones absurdas. Esto se debe a que en la sociedad actual algunos aún no han entendido que no pueden adueñarse del mundo como lo hicieron los políticos en el pasado.”

Cultura contra comercio

Ésta es la alusión de Jani Virk al comunismo y a la vida cotidiana que llevarían los personajes de La risa al otro lado de la valla de madera. Para saldar las cuentas con el pasado comunista, los políticos actuales han optado por abrir los archivos y por la descomunización. En muchos países de Europa Central los representantes de distintas profesiones están siendo sometidos a verificaciones. “En Eslovenia también tiene lugar este proceso, que está justificado y puede efectuarse siempre y cuando no atente contra los fundamentos profesionales.” En cuanto a la situación actual en Polonia, Jani Virk comenta: “No sé muy bien cómo está la situación en Polonia, pero sí lo que quieren los hermanos Kaczyski”. Con indignación afirma: “Me sorprende mucho que Wasa, símbolo de toda Europa Central en la época de la liberación del yugo comunista, cuente ahora con tan poco apoyo en las elecciones. No lo entiendo. Los 50 años de comunismo han creado auténticos testarudos. Algunos de ellos incluso afirman hoy en día ser demócratas”. No obstante, Jani Virk ve perspectivas: “Estoy seguro de que los polacos lograrán el cambio, porque en Polonia hay muchos intelectuales”. Jani Virk no teme tener que demostrar su credibilidad profesional; para él el peligro es otro: “Soy redactor de programas culturales en la televisión pública y veo que en la mayoría de las cadenas públicas europeas, como la BBC, cada vez se da más importancia a los temas políticos y comerciales, y esta tendencia presenta un peligro para la cultura”.