Jaroslav Zverina: el celibato está conectado con el egoismo

Artículo publicado el 13 de Febrero de 2006
Artículo publicado el 13 de Febrero de 2006
¿Cómo vamos de sexo en Europa? Jaroslav Zverina, europarlamentario checo y reputado sexólogo habla de las parejas y nos sopla algunos secretos para tener éxito.

Jaroslav Zverina, 63 años, es miembro del Grupo Popular del Parlamento Europeo. Como doctor en medicina especializado en sexología, preside la Sociedad Sexológica de la Asociación de Medicina checa.

¿Por qué está tan desarrollada la sexología en Europa Central?

La Sexología como disciplina se desarrolló hace mucho tiempo en nuestros países. En 1919 se estableció el Instituto de Investigación Sexual en Berlín y dos años más tarde se fundó un instituto de sexología en Praga, que después fue destrozado por el régimen Nazi. El profesor Hynie, fundador de la sexología checa, publicó su Manual de sexología en 1944. La disciplina también se generalizó en Moscú a principios de los años sesenta. En los países de Europa Occidental no cuajó demasiado esta disciplina, creo. Aunque en estos países sí surgió una serie de especializaciones que tratan el mismo asunto (ginecología, psiquiatría y urología).

¿Hay alguna diferencia de comportamiento sexual entre Europa oriental y occidental?

No, no se puede hablar de diferencias sustanciales. Aunque los países de Europa central parecen más conservadores que sus vecinos occidentales, este rasgo está cambiando con rapidez. Esto lo explica el desarrollo de los medios de comunicación de masas como Internet y la disminución (si no desaparición) de la influencia de la Iglesia Católica en el comportamiento sexual de la gente. En la República Checa, por ejemplo, solo un 5% de la población es católica practicante.

Ambas regiones sufren una tendencia demográfica negativa. En Europa central esto se puede deber al proceso de cambio cultural y político, que provoca una atmósfera de inseguridad. La República Checa podría ser una excepción a este patrón, ya que vive un pequeño baby boom relacionado con el Divorcio de Terciopelo entre Eslovaquia y Chequia, período en que las mujeres pospusieron sus planes de tener hijos para concentrarse en sus carreras y adaptarse al nuevo sistema.

¿Tiene datos sobre parejas mixtas en Europa y sus probabilidades de éxito?

La cantidad de parejas interculturales es reducida aún, pero aumenta. Por supuesto, las familias binacionales tienen un papel importante en la construcción de Europa, pero esto lleva tiempo. No conozco ningún estudio sobre este asunto, pero creo que el éxito de las parejas mixtas depende del grado de diferencia cultural que haya entre cada miembro. ¡Aunque no se puede hablar de enormes diferencias culturales entre los países de la UE! En la próxima década sabremos algo más sobre ello.

¿Y sobre la homosexualidad?

En la República Checa, la homosexualidad se despenalizó a principios de los años noventa. Bajo el régimen comunista la homosexualidad era un delito. Hace poco, las dos cámaras del Parlamento adoptaron una ley que garantiza unos derechos a las parejas homosexuales similares a los que ya existen en Francia o Alemania. Pero la ley debe esperar ahora el examen del presidente. Sabemos que el presidente está personalmente en contra de la ley, pero que no está dispuesto a ir en contra de la opinión pública (el 70% de los checos está a favor). Por otro lado, el ingreso en la UE y la necesidad de cumplir con los requisitos del acervo comunitario han obligado a los países de Europa central a incluir en su sistema legal la prohibición de la discriminación sexual. En estos temas, sin embargo, hay una ausencia de diálogo. El debate sobre problemas sociales en los países ex comunistas depende mucho más de los gobiernos que del público. Fue el gobierno el que dirigió el debate sobre la sexualidad a través de la organización de grandes campañas, por ejemplo en contra del SIDA, a principios de los años ochenta. Hoy, las ONG occidentales ejercen una influencia positiva sobre la continuidad del diálogo en la sociedad civil.

¿Puede explicar el desarrollo de la soltería en Europa?

El auge de la soltería está a menudo más conectado con los valores individuales y el egoísmo. Por ejemplo, los extremistas o revolucionarios no suelen tener hijos. La popularidad del matrimonio ha disminuido significativamente en los países desarrollados. Hay varias razones para esto. Una de las más importantes es el cambio en el papel de la mujer. El tradicional dominio del hombre se ha sustituido por una sociedad en la que no hay una distribución clara del poder. Tal acuerdo es, por supuesto, menos estable. El sexo sigue siendo un elemento fundamental de la pareja, pero las parejas se están volviendo más frágiles y los efectos de ello sobre los niños no están muy claros. Hoy llamamos a nuestro nuevo hábito sexual "monogamia consecutiva".

¿Querría dar a la eurogeneración algún consejo práctico para formar una pareja feliz?

Es muy importante que las personalidades sean compatibles y, por supuesto, hay que añadir un mínimo altruismo y un sentido de la responsabilidad. También tenemos que tener en cuenta el aspecto de la reproducción. Los niños necesitan un entorno estable y a los dos padres para crecer de forma adecuada. Viendo la tendencia demográfica actual, ¡las sociedades "occidentales" necesitan una tasa de fertilidad mayor para garantizar la futura prosperidad de Europa!