Jason Selvarajan: Una ducha interminable

Artículo publicado el 24 de Noviembre de 2015
Artículo publicado el 24 de Noviembre de 2015

Ahora ya es posible dejar correr el agua sin malgastarla gracias al sistema de reciclaje ideado por un joven finés. Jason nos ha hablado de las duchas interminables con la conciencia tranquila. 

Bajo la ducha, algunas personas cantan, otras tienen ideas brillantes. Con 10 años, Jason Selvarajan ya formaba parte de la segunda categoría. "Un día, mientras me aclaraba el jabón y el agua clara corría por mi cuerpo, me preguntése podrá reciclar, ¿no?", recuerda el ingeniero finés. En vez de hacerle la misma pregunta a los adultos, Jason ha tomado las riendas del asunto y ha elaborado la Showerloop, una ducha en bucle.

Reciclando el ciclo del agua

De media, una persona tarda 10 minutos en ducharse y consume unos 100 litros de agua. Con el invento de Jason, este ritual cotidiano no utilizará más de 10 litros de agua y podrá durar horas. Gracias a un sistema circular, la Showerloop recicla indefinidamente los mismos 10 litros de agua: Una bomba transporta el líquido que ha caído en el plato de ducha por las tuberías, desde ahí, pasa por una serie de filtros (compuestos por microfibras, arena y carbón activo), para ser finalmente esterilizada por una lámpara de rayos ultravioletas y salir de nuevo por la alcachofa. Jason se muestra categórico: "El agua reutilizada está limpia, no tiene bacterias... Es decir, es de mejor calidad que la que sale por el grifo".

Aunque parece que este joven de 29 años ha encontrado la fórmula ecológica mágica, no se cree un genio. "Ya hace tiempo que sabemos purificar el agua", explica y añade: "Creo que todas las tecnologías que necesitamos para desarrollar una forma de vida duradera ya existen. Tan sólo hay que mezclarlas, reapropiarse de ellas". Nos incita a seguir su ejemplo al compartir las técnicas que ha desarrollado en su página web. Jason y su socio Edouard trabajan también en la concepción de un kit "al estilo Ikea" para que todos los interesados puedan construir su propia Showerloop. Con mil euros (el coste de los materiales) y un poco de buena voluntad, la ducha ecológica estará pronto al alcance de todos. 

Vídeo de presentación del proyecto.

Actuar en el núcleo

Y la idea ya resulta seductora. Jason nos cuenta, entusiasmado, que ya ha recibido peticiones desde Francia, Alemania, Canadá e incluso Sudáfrica. Por otro lado, desde que esta aventura comenzó en 2012, las instituciones se muestran más bien prudentes. Más allá del apoyo de su antigua universidad en Helsinki, Jason no ha recibido ningún otro tipo de ayuda o subvención. Una ausencia de respaldo que explica, probablemente, su falta de interés por las grandes conferencias político-ecológicas como la COP21, que se prepara en París. "Hace ya 30 años que nuestros dirigentes saben que el planeta va mal", resume sin expectativas. Pero Jason tampoco es un derrotista: "Antes estaba muy comprometido políticamente, pero después me di cuenta de que era más fácil cambiar las cosas con proyectos concretos que afecten directamente a nuestra forma de consumir". 

Criado en un país donde hay agua de sobra, el creador de Showerloop pretende animar a que nos comportemos de forma más responsable. Pero su ambición no termina en el cuarto de baño. "Las duchas sólo representan un 30% del consumo doméstico de agua", explica. A largo plazo, le encantaría poder poner en marcha un ciclo completo para el conjunto de la casa, en el que el agua de ducha podría servir para la lavadora, los inodoros o el jardín. "Todavía hay muchas formas posibles de ahorrar", asegura, con la cabeza obviamente llena de ideas. 

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Este perfil es parte del proyecto #21faces previo a la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, COP21, en París.