Jean-Pierre Jouyet no quiere a Tony Blair

Artículo publicado el 27 de Febrero de 2008
Artículo publicado el 27 de Febrero de 2008
Lo acabamos de ver en lo alto del cartel de la Unión Europea: Tony Blair, candidato para el puesto de primer presidente de la UE. Esta idea que Nicolas Sarkozy parece apoyar no es, sin embargo, del gusto de Jean-Pierre Jouyet, su Secretario de Estado en Asuntos Europeos.

Es joven, tiene una bella sonrisa, un CV que haría palidecer a cualquier político y es más eurófilo de lo que su nacionalidad le permite: Tony Blair, antiguo Primer Ministro inglés partió como favorito para alcanzar el puesto altamente simbólico de Primer Presidente de la Unión Europea, nueva función consagrada por el Tratado de Lisboa.

 

En toda la boca

En unas declaraciones del 11 de febrero, el Secretario de Estado francés y Ministro de Asuntos Europeos describió el perfil del Presidente perfecto para la UE. Según él, debe poseer un sentido del liderazgo y un carisma considerables. De momento Tony Blair se mantiene en carrera…

Rápidamente añadió que deberá ser una persona “auténticamente europea” (aún queda por definir exactamente lo que eso significa) y que además comprenda “la sensibilidad, la historia y los mecanismos” de Europa. ¿Un estudiante de un Master europeo podría hacer el trabajo?

Y es entonces cuando Jean-Pierre Jouyet le dio el toque de gracia a Tony Blair, añadiendo que esa persona deberá encontrarse “en medio de las solidaridades que existen en Europa, que son la Zona Euro y el Espacio Schenghen”. Dicho de otra manera: elimina a los candidatos súbditos de su graciosa majestad…y para rematar a Tony Blair, remarcó que “aquellos que salen demasiado pronto no son nunca elegidos”.

Otra discrepancia más

Esta posición clara y tajante de Jean-Pierre Jouyet corre el peligro de enfrentar una vez más a su jefe: el Presidente de la República, que demostró apoyar la candidatura de Tony Blair. No es la primera vez que estos dos hombres no están de acuerdo. Por ejemplo, Nicolas Zarkozy no quiere que Turquía entre en la Unión Europea mientras que su Secretario de Estado no está en contra…

Una situación que no facilitará la dirección de los Asuntos Europeos en el seno del gobierno francés…

Esto es lo que llamamos la “Entente Cordiale”, ¿no?