Jean-Pierre Papin: “El fútbol es un idioma universal”

Artículo publicado el 30 de Marzo de 2007
Artículo publicado el 30 de Marzo de 2007

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El mítico delantero-centro francés Jean-Pierre Papin, de 43 años, lució la equipación de algunos de los mejores clubs europeos. Hoy es entrenador y rememora su brillante carrera.

Estadio de la Mainau, en Estrasburgo. Las doce del mediodía. Todo el vestuario sigue las órdenes del entrenador. Vestido con un chándal con sus iniciales, Jean-Pierre Papin nos recibe en su despacho. Carismático, decidido y seguro de sí mismo, su actitud pone de manifiesto los rasgos principales del verdadero “espíritu deportivo”.

Vocación futbolística

Perteneciente a una familia de futbolistas profesionales, fue acompañando a su padre a los terrenos de juego, como Papin se dio cuenta de que este deporte era su verdadera vocación. Con siete años debutó en el alevín del Jeumont y luego con el de Trith Saint-Léger, antes de incorporarse al Instituto Nacional del Futbol de Vichy. No tardó en pasar a Segunda División con el Valenciennes en 1984 y sólo un año después, a Primera, con el FC Bruges.

Para JPP, su carrera es una historia de trabajo a caballo entre el aprendizaje de la profesión y el entrenamiento físico, pero en la que también la suerte jugó un papel importante: “Para ser bueno hace falta tiempo. Ser futbolista parece fácil, pero requiere mucho esfuerzo, sobre todo desde el punto de vista físico. Además, hay un factor que no suele tenerse en cuenta: la suerte. Hace falta suerte para no lesionarse o para tomar una buena decisión. También depende de la suerte que otros se lesionen cuando tu llegas a un club. La suerte es un factor mucho más importante de lo que se piensa.”

Sus méritos como goleador le abrieron la puerta de la selección nacional francesa en 1986 en un partido contra Irlanda del Norte. “Formar parte del equipo francés supone formar parte de los 20 mejores jugadores franceses. Eso, en sí mismo, ya es una satisfacción”, recuerda Papin. Participó en el Mundial de 1986 que llevó al equipo francés hasta el tercer puesto del podio. A su vuelta, fichó por el Olympique de Marsella y fue cinco veces pichichi de la liga gala entre 1988 y 1992.

Un “jugador europeo”

En 1991 Jean-Pierre Papin recibió el Balón de Oro, el premio al “mejor jugador europeo del año”. A lo largo de su carrera, ha estado vinculado con clubes europeos como el Girondins de Burdeos, el Olympique de Marsella, el Bayern de Munich, el Milán AC o el FC Brujas. “He tenido la oportunidad de poder desempeñar la profesión que me gusta en tres países diferentes. Y es que el fútbol no es el mismo en todas partes. Aprender la cultura del fútbol en más de un país es una buena experiencia. Es otra suerte”.

Ahora bien, ser un jugador internacional implica, también, ciertos inconvenientes. El ex futbolista recuerda sobre todo una lesión que tuvo en Alemania. Todavía se arrepiente de no haber hablado lo suficiente el idioma como para explicar lo que le ocurría. Tuvo que echar mano de un traductor y al finalm volver a Francia para curarse. Según Papin, la mejor manera de adaptarse es aprender la lengua, aunque asegura que suele haber pocos problemas de comunicación entre los jugadores “porque su principal idioma es el fútbol y ese es un idioma universal”.

Estar en un club extranjero significa también que los jugadores pueden tener que enfrentarse a los colores de su propio país. Eso fue lo que le ocurrió, por ejemplo, en el transcurso de la Copa de la UEFA de 1996, cuando Papin, con el Bayern de Munich se hizo con el trofeo frente al Girondins de Burdeos. Al preguntarle con quién se identifica más en momentos como esos, Papin lo tiene claro: “con mi equipo”. Una vez en el terreno de juego lo que importa es el club, no tu país de origen.

De futbolista a entrenador

El final de su trayectoria como jugador no significó que colgara para siempre las botas. Hoy se ha convertido en entrenador, pasando primero por la Bahía de Arcachon entre 2004 y 2006, antes de aprobar con nota su diploma de entrenador.

Hoy, Papin entrena al Racing Club de Estrasburgo, un trabajo, asegura, muy diferente a lo que hacía antes: “El jugador tiene que hacerlo todo y el entrenador es quien le empuja a hacerlo. Parece similar, pero no tiene nada que ver”. Ahora le toca a él lidiar con la heterogeneidad de un equipo multicultural y conducirlo al éxito en la liga: “Y ganar quiere decir estar entre los tres primeros.”

El fútbol: un auténtico fenómeno social

Para Jean-Pierre Papin, el fútbol no es sólo un deporte: “Es también un fenómeno social donde las barreras raciales desaparecen”. No obstante, no debe ocultarse la violencia en los estadios, un problema que existe desde hace tiempo y que él mismo ha sufrido. “Estos problemas no ocurren en todos los clubes, sino que son dos o tres, lo que pasa es que de manera recurrente. Los únicos problemas que he vivido, los tuve en París, Saint-Etienne y Lens”.

El racismo y la violencia en los estadios son, sin duda, dos de los asuntos de los que deberá ocuparse el nuevo presidente de la UEFA, otro francés: Michel Platini. JPP lamenta que Platini, antiguo número 10 del equipo francés, tenga a media Europa en su contra, pero se alegra de su llegada a la organización. “Es alguien que tiene las ideas muy claras respecto al fútbol”, asegura.

En el Diván del Doctor Babel

1. ¿El principal rasgo de su carácter? trabajador

2. ¿Aquel del que está menos orgulloso? la envidia

3. ¿El momento más feliz de su vida? Todos los días

4. ¿Para usted cuál es el peor defecto? Mentir, no reconocer las cosas

5. ¿Se siente usted primero de su región de su país o europeo? Europeo

6. ¿Qué le evoca la palabra Europa? la libertad

7. ¿Una ciudad europea que le haya marcado? Londres

8. ¿Su cocina europea preferida? La italiana

9. ¿En qué país europeo le gustaría vivir? Conociéndome… en Grecia.

10. ¿Una película de culto? Hay muchas… mi película preferida: Midnight Express

11. ¿Su artista favorito? ¿Un cantante? Me gusta Michel Delpech

12. Una personalidad europea que le haya marcado. Ahora mismo sólo pienso en nombres de políticos, pero no es lo que quiero responder… es difícil… ah, la Princesa Diana.

13. ¿Qué ventajas le reporta Europa? la libertad

14. ¿Le parece necesaria la Constitución Europea? Primordial

15. Un evento europeo que le haya marcado. La caída del Muro de Berlín

16. ¿Europa dentro de 15 años? Sinceramente, no mucho más desarrollada que ahora.

17. ¿Cuál es su lema? “¡Derecho a la meta!” Creo que me quedaría con este.