Jean Quatremer: Hay que matar al padre

Artículo publicado el 16 de Enero de 2008
Artículo publicado el 16 de Enero de 2008
Sólo el 55% de los europeos declara tener confianza en su parlamento. En el hemiciclo, pocos diputados jóvenes debaten. ¿Cómo podría la Unión Europea seducir a la nueva generación?

El francés Jean Quatremer, observador privilegiado de la actualidad europea y corresponsal del diario Libération en Bruselas, lleva un blog euroconvencido desde 2005. “Europa se ha olvidado de convencer a los ciudadanos del interés de la construcción europea. Cosa que además, no está nada clara para las jóvenes generaciones”, deja caer puede que en el desierto. Nacido en el 57, este hijo de la era Sputnik y de la CEE, considera que hemos de evitar “que la Unión Europea siga siendo esa niña buena que no se queja nunca cuando la gente la utiliza como chivo expiatorio”.

El eurodiputado más joven, Dimitar Stoyanov, tiene 23 años. Pertenece al partido Ataka, ultranacionalista ¿Sintomático?

¡Por supuesto! Sin haber conocido los períodos de guerra, se es olvidadizo con la Historia, y se acaba por pensar que el Estado-nación es un modelo alternativo. La Historia tartamudea y estos jóvenes no recuerdan ni la caída del muro de Berlín. Creen que se exagera. A esto hay que añadir que los mayores, desanimados, se han vuelto cínicos. Ya no creen en nada, porque sienten que las cosas avanzan con demasiada lentitud.

¿No es entonces el Parlamento Europeo más que un cementerio de elefantes políticos nacionales?

¡Para nada! Esto sólo es cierto en los países en los que se pueden acumular los mandatos, como Francia, pero no en el Reino Unido, en Suecia o en Alemania. Basta mirar al alemán Pöttering, presidente del Parlamento: ¡ha hecho toda su carrera en la Eurocámara!

Aún así, ¿no piensa usted que hay una generación “tapón” que impide a los jóvenes expresarse en los grandes partidos políticos?

La gente ocupa el espacio que quiere. Mirad lo jóvenes que son los dirigentes en los países del Este. No hay que lloriquear tanto, sino decidirse en fin a pelear y matar al padre: no conozco época alguna en la que la gente deje el poder de forma voluntaria. Dicho esto, sigan el ejemplo del eurodiputado finlandés Alexander Stubb, que tiene 40 años y en la cámara sólo se le oye a él.

¿Le parece a usted que los políticos jóvenes son más dinámicos?

Ser joven no es una cualidad: se tiene talento o no se tiene. Y el talento está ahí cuando se cree en lo que se está haciendo. En ciertos eurodiputados se echa en falta un poco de pasión. Son excelentes técnicos, ¡pero cómo aburren en los debates del hemiciclo! ¡No se habla de Europa con amor! Tomemos el ejemplo de la votación para legislar REACH, la restricción del uso de productos químicos en la industria: ¡Ningún país del mundo se había hecho semejante harakiri industrial! Y sin embargo, en el momento de votar, los verdes seguían sin estar contentos y denunciaban un simple “compromiso”. ¡Al contrario! En lugar de felicitarse, se lanzan mensajes negativos ¡No es de extrañar que la gente rechace a la UE!