JJOO 2012: Europa, en plena forma olímpica

Artículo publicado el 30 de Mayo de 2012
Artículo publicado el 30 de Mayo de 2012
Eh tú, joven europeo moroso de futuro incierto, futuro adepto de la lucha callejera contra las fuerzas del orden, no te dejes abatir porque al final del camino hay una llama descendida del monte Olímpo. Es la llama olímpica.

El próximo 27 de julio comenzará en Londres la trigésima edición de los Juegos Olímpicos de Verano de la era moderna. Ya está aquí la fiesta del calzoncillo abigarrado, del cuerpo esculpido y del himno chino que suena 5 veces al día. Durante quince días, el mundo vivirá a hora inglesa con las curvas de los atletas rusos, los músculos naturales (sic) de los corredores estadounidenses y la flexibilidad de las gimnastas chinas como telón de fondo.

¿Y qué hay de los europeos? Ganadores de la medalla de plomo en economía, cuando hablamos de deporte, levantamos el ánimo y tensamos los músculos. ¡Y razones para ello tenemos! Veamos nuestros resultados en las Olimpiadas de Pekín: si sumamos las medallas obtenidas por todos los atletas europeos —sin contar las medallas rusas— llegamos a 347 colgantes, de los cuales 103 son de oro, frente a las 100 medallas —51 de oro— que consiguió China (país que encabezó el medallero). Estas cifras no son una casualidad pues los Juegos Olímpicos le deben mucho al Viejo Continente: inventados por los griegos, un francés los revivió.

Hagamos un pequeño paréntesis histórico. Se dice que los Juegos Olímpicos empezaron a celebrarse en el año 776 a.C. en la antigua Grecia por iniciativa del rey Ífitos de Élida. Aquellas Olimpiadas, bastante alejadas de la versión actual, se regían por un juramento donde constaba la prohibición de asesinar o de intentar asesinar a su adversario. Rápidamente, estos juegos se transformaron en el torneo deportivo de referencia que fue ganando prestigio con el paso de los años. En 393-394, el emperador romano Teodosio I prohibió los juegos pues los consideró paganos (Grecia estaba bajo dominio romano en aquel momento). En 1892, 1500 años más tarde y tras varios intentos fallidos, el Barón Pierre de Coubertin propuso que se reorganizaran los Juegos Olímpicos. Dos años más tarde, su deseo se hizo realidad: el "Congreso para el restablecimiento de los Juegos Olímpicos" votó por unanimidad que se celebraran de nuevo las Olimpiadas y se creó el Comité Olímpico Internacional, que se estableció en Lausana, Suiza.

Sueca, claro

¿Qué ha pasado desde entonces? Desde entonces, se han organizado 50 Juegos Olímpicos (29 de verano y 21 de invierno) 28 de los cuales se celebraron en Europa. Asimismo, los europeos detienen 14 récords olímpicos. En el medallero de los Juegos de 2008, 4 países europeos se clasificaron entre los 10 primeros (Gran Bretaña, Alemania, Italia y Francia). Detrás de estas medallas están los atletas: Paavo Nurmi, Fanny Blankers-Koen, Emil Zatopek, Birgit Fischer, Robert Korzeniowski, Edoardo Mangiarotti. Ellos mostraron el camino del éxito y Sergeuï Boubka, Steve Redgrave, Pieter van den Hoogenband y Carolina Klüft les siguieron.

Estos logros nos enorgullecen. Lejos está la Europa depresiva de la que todos se burlan. Puesto que ahora es el momento del cambio, he aquí la hora de la Europa fuerte. Citius, Altius, Fortius.

Fotos: portada, (cc) Rwill/flickr y TomDaley (cc) AnhonorableGerman/flickr ; Texto : Marathon © cortesía de  JJOO ; Carolina Klüft © cortesía de la página de fans de Facebook