Josef Hader y Wolfgang Murnberger: "El límite del buen gusto"

Artículo publicado el 9 de Marzo de 2009
Artículo publicado el 9 de Marzo de 2009
Der Knochenmann, la tercera obra del exitoso autor austracio Wolf Haas adaptada al cine, pone en escena a Josef Hader como actor principal y, tras la cámara, a Wolfgang Murnberger como director. Encuentro

Un día completamente normal en un café vienés. El cocinero prepara un gulash; en la radio un éxito musical sucede a otro. Josef Hader (47 años), artista de cabaret originario del sur de Austria, actor aclamado por el público, y su colega Wolfgang Murnberger (48 años), director de cine y de televisión, hablan del amor y de los límites del mal gusto en su nueva película Der Knochenmann (El hombre de los huesos) que debe estrenarse en las salas de cine austriaco el 6 de marzo.

Erika MachacekEn esta tercera adaptación cinematográfica, no se trata de buscar el éxito por encima de todo, protesta Josef Hader. El trío hace lo que le gusta, pues no es la clase de películas que ponen justo después del telediario de las ocho. "Creo que hay que mostrar y dar a entender cosas que no son fáciles de emitir en televisión. Tomamos como punto de partida historias policíacas pero, en realidad, contamos otra cosa totalmente distinta. Es verdad que ocurren cosas espantosas, pero la película trata en realidad sobre el tiempo del amor", remarca Wolfgang Murnberger.

Escenas realistas, pero con un desarrollo audaz

"Las cosas son a menudo muy bellas y tristes a la vez". La mirada que recuerda por un momento la expresión melancólica del detective Brenner, se pierde en un momento en la lejanía. "¿Es posible suscitar al mismo tiempo miedo, angustia y suspense y que sea todo conciliable?". Y entonces explica los progresos realizados desde la primera adaptación cinematográfica en el año 2000 de la novela de Wolf Hass, Komm süßer Tod (Venga la muerte) en la cual las escenas felices suceden a las dramáticas. "¡En un rato nos hemos animado! Es interesante ver como, en una situación dramática, la gente pasa de la risa al pavor y del pavor a la risa y cuanta gente puede estar afectada, todo esto en un pequeño instante".

(Dor Filmproduktion/Petro Domenigg)

Una maldad inteligente y la Wiener Schmäh

Los protagonistas reivindican esta mezcla de mal gusto y de una maldad tan encantadora como brutal. "La maldad inteligente es simplemente nuestra seña de identidad. La mezcla de géneros y el humor negro nos hacen avanzar. Llevamos estos aspectos a su paroxismo", explica el director. J. Hader se entusiasma también por el humor negro que es dueño y señor en Europa del Este, Finlandia e Inglaterra y que, según él, "es probablemente de origen judío". Es en los países en los que se puede percibir una mayor influencia judía donde el humor negro se puede desarrollar mejor.

"El humor negro es probablemente de origen judío"

Francia ya ha comprado los derechos de Der Knochenman, pero ¿podrá esta humor a la vienesa, un poco sórdido y melancólico, comprenderse fuera de los países de lengua alemana? Es algo imprevisible. Para Murnberger, está claro de todas formas que "las buenas películas deben verse en versión original subtitulada".

Pollo frito empanado a la estiriana al sabroso gulash

La pregunta se impone también a la hora de saber si las escenas sangrientas, los "filetes de dedos" empanados y el gulash humano llegan a disuadir los "placeres de la carne". En todo caso, no a Hader, al que siempre le gusta comer un buen pollo frito acompañado de una ensalada de patatas a la estiriana aliñada con aceite de granos de calabaza, y desea continuar haciéndolo. En la familia de Murnberger, cada uno tiene sus gustos, pero él no ha podido volver a comer gulash desde que acabó la película. Sin embargo, "en la recepción que ha tenido lugar después del preestreno de la película, han dado de comer pollo frito y nadie ha se mostrado escrupuloso".

Para leer la crítica de esta película, haz clic ici (aquí) y visita el blog de cafebel.com de Viena para ver las fotos del preestreno.