Joven, recién licenciado y en paro: zum al Sur de Europa

Artículo publicado el 21 de Octubre de 2009
Artículo publicado el 21 de Octubre de 2009
Terminar sus estudios en 2009 debería ser algo para celebrar, y sin embargo a veces se convierte en una pesadilla. Entre los jóvenes griegos, que se sienten abandonados por su gobierno y los portugueses que por precaución se quedan en casa de mamá... El descubrimiento del mundo laboral está lleno de obstáculos.
Segunda parte de nuestra serie sobre los jóvenes europeos y el empleo: "¡Quiero un trabajo!"

Iraklis Lampadariou: "La juventud griega está dejada a su cuenta"

(DR)En Grecia no existe una voluntad política fuerte por cambiar las condiciones del mercado de trabajo, ni una preocupación por la cantidad sin precedentes de jóvenes afectados. Pero tampoco se hacen propuestas para conseguir soluciones. Las iniciativas privadas caen en saco roto, puesto que el sistema no ofrece su apoyo. En un entorno hostil como este, los alumnos que completan los nueve años de educación obligatoria pueden elegir una carrera. Esto significa seis años más estudiando con los libros a cuestas o haciendo sus pinitos en el mundo laboral, casi sin derechos en el trabajo, con un sueldo más que insuficiente y sin seguridad social. Tener una carrera en Grecia no garantiza nada sin los contactos adecuados en los puestos importantes (el clásico 'enchufe'). La larga lista de defectos, carencias y deficiencias del sistema continúa. Las condiciones laborales son insuficientes y la actitud frente a los problemas de la sociedad, pasiva.

Cuando yo estudiaba, hacía voluntariado en ‘Europe Direct Komotini’, un centro que facilitaba información actualizada sobre asuntos europeos. Como miembro de la red paneuropea ‘Europe Direct’, cuenta con más de 400 centros en toda Europa. No podría existir en la ciudad donde estudio sin la representación de la Comisión Europea en Grecia y el fondo de desarrollo regional de la UE de Macedonia oriental y Tracia. Tras desempeñar varios cargos, aprendí más a cerca de la información europea, el voluntariado y los contactos interpersonales, y finalmente me contrataron para trabajar más horas. Este no es el caso de la mayoría de licenciados cuando buscan un trabajo o unas prácticas. Los jóvenes no deberíamos desaprovechar estas oportunidades laborales que ofrece la UE. Aunque los políticos también deberían establecerlas como prioridades para nosotros.

Carina Gonçalves: "En Portugal, no abandonar el nido familiar es la mejor opción" 

Portugal tenía una enorme carencia de enfermeras, especialmente licenciadas, y era común traer enfermeras españolas. Eso contribuyó enormemente a conseguir mi primer trabajo como enfermera en el área de urgencias de un hospital público. Ser estudiante no fue una vida mala del todo, pero ser empleada ha sido mejor de lo que yo esperaba. Actualmente puedo trabajar en la profesión que he estudiado durante cuatro años. Finalmente he adquirido la independencia económica con la que soñé durante tanto tiempo. Seguir viviendo en casa parecería la opción más sabia: es imposible comprar o alquilar una casa todavía. Llevo ahorrando bastante tiempo.

En el trabajo las responsabilidades son enormes. Aprendí a tratar con toda la burocracia inherente. Un contrato de seis meses te conduce a uno de un año de duración y finalmente a un contrato fijo, permanente. Trabajo en un hospital público, pero no obtengo todos los beneficios que obtienen los trabajadores públicos, debido a que tengo un contrato de trabajo individual, no un colectivo. ¡En algunos turnos gano un 75 % menos por hora que los trabajadores públicos! Pero algunos de mis compañeros todavía tienen contratos precarios, así que no me puedo quejar. Hoy en día, conseguir un trabajo como enfermera no es tan fácil como era cuando yo empecé. La superpoblación de los colegios privados en los últimos años, a fin de reclutar más enfermeras, no fue acompañada de futuras oportunidades de trabajo. Esto llevó a un incremento en el desempleo. De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística de Portugal, el índice de desempleo de personas entre 25-34 años que completaron su educación superior en el 2009 es de un 7,7 %. Compara esto con el 5,9 % de portugueses en educación superior. Esto se ha incrementado desde 2004, cuando el índice de desempleo de personas entre 25-34 años en educación superior era del 6,7 % y el índice general de desempleo era del 4,4 %. Si invertir en una carrera era un sinónimo de conseguir un trabajo con la actual crisis económica, esto ya no pasa más. La gente joven a mí alrededor sigue de esta forma con su pelea para ser independiente.

Anna Borrelli: "A la espera de un trabajo que no se corresponde con mi titulación"

Soy de Nápoles, sur de Italia, donde obtuve mi título universitario en inglés y ruso. Sin un trabajo fijo y sin expectativas de conseguirlo, me mudé a Milán en 2007, donde mi novio había encontrado un trabajo, y sigo esperando.

Encontré un buen trabajo en cuanto llegué, haciendo grabación de datos en un banco. El primer contrato solo duraba un mes, así que acepté, aunque no había estudiado lenguas extranjeras para trabajar de auxiliar administrativo. Me ampliaron el contrato durante dos años, hasta agosto de 2009. Un día más y podrían contratarme de por vida: existe una ley que permite a los empresarios volver a contratar al mismo empleado por medio de un contrato temporal, siempre que haya un intervalo de 20 días. No sé si mi antiguo empleador va a hacer uso de esa cláusula o no. Aún no he sabido nada de él...

Desde entonces, he solicitado la prestación por desempleo, porque encontrar un trabajo nuevo no es fácil. Las agencias de contratación me llaman para ofrecerme trabajos, pero los silencios posteriores a la entrevista son insoportables cuando no se tiene nada que hacer aparte de esperar a que suene el teléfono. Una sabe que no tiene alternativa. Un remedio podría ser mantenerse ocupada, aunque sea con proyectos voluntarios como traducciones o reseñas de libros, como es mi caso. Estoy pensando seriamente en hacer un master antes de que sea demasiado tarde (aunque primero tendré que pasar el proceso de selección...) Sin embargo, soy bastante optimista: gracias al trabajo en el banco, pude ahorrar, así que ahora puedo elegir un trabajo adecuado, en lugar de aceptar cualquiera.