Jóvenes convertidos en 'Charlie'

Artículo publicado el 12 de Enero de 2015
Artículo publicado el 12 de Enero de 2015

La marcha convocada este domingo en París, reunió a cerca de dos millones de personas en la capital. Una concentración a la que los jóvenes acudieron para mostrar su rechazo a los ataques terroristas de los últimos días. 

París salió a las calles en un día en el que la consigna era clara: defender la libertad de expresión y mostrar un rechazo unánime a los atentados de la semana pasada. "Yo soy Charlie", "soy musulmán y estoy en contra de la violencia" o "dejadme reír", eran algunos de los esloganes que rezaban las pancartas. Cerca de dos millones de personas marcharon lentamente por la capital, como una masa en hora punta que se mueve sigilosa.

Personas de distintas confesiones, nacionalidades y orígenes, se concentraron en la Plaza de la República y en sus aledaños para mostrar su solidaridad con las víctimas. Entre los participantes, la presencia de los jóvenes era visible. Jóvenes como Julia de 27 años, Florence de 28 o Matthieu de 24, congregados "por la libertad de expresión".  "Francia es un país de libertades, está en nuestros genes", dice Florence. "Es algo que llevamos dentro y Charlie somos nosotros", añade. "Lo que ha pasado nos ha afectado mucho y estar aquí es la única manera que tenemos de mostrar que no queremos que se repita", apostilla Julia.

A unos metros de la estatua de la República, Idir, un joven de 19 años,  cuenta a Cafébabel que ha querido acercarse hasta aquí para "librar un combate" que va más allá de cualquier credo. "Soy de confesión musulmana pero eso no tiene nada que ver. Han atacado a nuestros valores y por eso no defendemos a una comunidad específica sino a nuestra libertad", sentencia.

Entre la gente, el sentimiento nacional se hace presente a través de las banderas republicanas y los cánticos que entonan la Marsellesa. El hecho de concentrarse se convierte  casi en un deber."Para mi es una especie de obligación estar aquí, no vamos a someternos. ‘Prefiero morir de pie que vivir de rodillas’", exclama Thomas, un joven francés de 26 años que recuerda las palabras de Charb, el director de Charlie Hebdo que falleció la semana pasada.

Extranjeros unidos por Charlie

"¿Quiénes sois?", grita un chico encaramado a las faldas de la estatua en pleno centro de la plaza. "Charlie" responde la gente. Entre la muchedumbre no sólo hay franceses. Estudiantes y trabajadores que residen desde hace algún tiempo en la capital también han querido sumarse a la concentración.

"Como periodista creo que tenemos que defender la libertad de prensa y lo que ha pasado ha asido un ataque a la posibilidad de expresarse", comenta Irene, una joven de 23 años que trabaja en París desde hace unos meses. "Debemos unirnos ante este tipo de atentados que ponen en riesgo no sólo nuestro trabajo sino la estabilidad de un país en el que hasta ahora había un equilibrio". 

La misma sensación se desprende de las palabras de Emilia, una chica inglesa de 18 años que estudia en la capital. "Es la historia la que se está escribiendo en este momento. Lo que ha sucedido ha sido una tragedia horrible y quería apoyar a las familias de las víctimas y a la gente que vive aquí". Para eso, dice sentirse "francesa por un día" y representar a su país "como puede".

Por su parte, Sandra de 26 años y de nacionalidad portuguesa, dice haber querido manifestarse por algo "que nos ha afectado a todos". "En este caso ha sido en Francia pero lo mismo podría haber ocurrido en otro país. Lo importante no son tanto las nacionalidades sino demostrar que estamos en contra de lo que ha pasado y a favor de la libertad de expresión", resume.