Jóvenes griegos que votan a Amanecer Dorado

Artículo publicado el 18 de Marzo de 2016
Artículo publicado el 18 de Marzo de 2016

Considerado por muchos como un partido neonazi, el éxito de Amanecer Dorado entre los jóvenes griegos es percibido con miedo. Ahora que parece que el partido podría recuperar su fuerza y que la crisis económica ha dejado de ser la explicación para todo, es necesario hacerse una pregunta: ¿Cuáles son las motivaciones de estos jóvenes? Reportaje entre capuchas, grafitis y cabezas rapadas.

"Ni mi nombre ni mi trabajo podrán ser mencionados". Desde el principio, Kostas (nombre ficticio) anuncia sus condiciones para aceptar participar en el reportaje. Pero no porque se avergüence de votar a favor de Amanecer Dorado –el partido griego de derecha radical, descrito como fascista o neonazi–, no. Su exigencia de anonimato se debe a motivos profesionales. "Se supone que no debería dar mi opinión", asegura.

A espaldas de la juventud

Es precisamente al salir del trabajo cuando nos encontramos con Kostas en un pequeño parque de Kallithea, uno de los barrios de Atenas con menos standing. A pesar del buen tiempo, no hay mucha gente. En sudadera y deportivas, nos está esperando ya. Muy educado, este joven de 25 años no oculta una cierta desconfianza. Nada de grabar la entrevista, por ejemplo; tendremos que contentarnos con tomar notas. Como un guiño, el grafiti de un "meander", el símbolo de Amanecer Dorado, adorna un muro frente a nosotros. En esta ciudad en la que un muro sin arte urbano supone toda una excepión, no es extraño cruzarse con alguno de los emblemas del partido. Aunque Kostas parece no haberlo visto, o bien apenas le ha prestado atención. Sentado sobre un pequeño muro, nos dice que está listo para contarnos los motivos que, según él, le han "empujado a votar por Amanecer Dorado".

Pero más allá de las capuchas o de las peticiones de anonimato, ¿qué representa Amanecer Dorado? Λαϊκός Σύνδεσμος en griego, obtuvo un 7% de los votos en las últimas elecciones legislativas. Suficiente para convertirse en la tercera fuerza política en el país, justo por detrás de Syriza y de los conservadores de Nueva Democracia. Es cierto que, para un partido prácticamente desconocido durante 30 años y que en 2009 apenas alcanzó un 0,3% de los votos, las cifras actuales parecen todo un triunfo.

El partido tiene, por otro lado, una reputación escalofriante. Hasta el punto de que la propia Marine Le Pen ha rechazado por completo aliarse con ellos para formar un grupo a nivel europeo. Y por buenas razones: Violencia contra los inmigrantes, posiciones racistas y ultra-nacionalistas, un admirador del III Reich como líder... Y la lista podría ser aún más larga. Sin olvidar que este líder, Nikolaos Michaloliakos, también conocido como "el pequeño Führer griego", está siendo juzgado por pertenecer a una organización criminal.

Sin embargo, si el partido repara su mala reputación, supondría un soplo de aire fresco para la política griega, acusada de ser la causante de todos los males. Anti-sistema, populista y tendencioso, atrae también a la juventud. Así lo muestran las estadísticas: Cuanto más mayores, menos votan por Amanecer Dorado. Queda por saber si los jóvenes les votan como castigo o si realmente se identifican con las ideas extremistas de esta formación.

La bofetada

Cuando Kostas escuchó hablar de Amanecer Dorado por primera vez, era muy joven. "Tenía 13 ó 14 años. Estaba en la escuela hablando con mis compañeros de clase", recuerda. Aunque también admite: "Al principio, estaba totalmente en contra. Fue más tarde, tras leer los periódicos y los artículos en Internet, cuando me convencí".

Unos años más tarde, en 2012, votó por primera vez por Amanecer Dorado, al igual que cerca de 450.000 griegos, lo que permitió al partido realizar una fuerte entrada en el Parlamento. "Al principio voté por ellos, sobre todo, con la intención de disminuir el poder que tenían los otros partidos", explica el joven griego. Un voto anti-sistema, signo de la falta de confianza en una clase política presa de los escándalos y la corrupción. "Pero cuando vi la guerra abierta que los medios de comunicación y los otros políticos les habían declarado, me reafirmé en mis ideas y he seguido votándoles elección tras elección".

A esta guerra abierta tiene también la sensación de estar asistiendo Nikos, de 30 años. Agente de seguridad en una empresa privada, vota por Amanecer Dorado desde hace cuatro años. Para apoyar sus declaraciones, Nikos recuerda el famoso episodio de la bofetada que dio la vuelta a Grecia en 2012. Durante un debate televisado, el portavoz y diputado de Amanecer Dorado Ilias Kasidiaris –fuerte y con la cabeza rapada– propinó una fuerte bofetada a una diputada comunista. "Nos centramos en la bofetada, pero no en lo que la provocó", asegura Nikos, que cita como prueba la persecución mediática a la que fue sometido el partido después del hecho.

En el minuto 1'20'', viene fuerte.

Si bien sus argumentos tienen sus fallos, el anti-establishment de Amanecer Dorado sigue siendo su estrategia número 1. Aunque las situaciones que surgen como resultado tienden a volverse absurdas. Como explica Alexandros Sakellariou, doctor en sociología en la Universidad Panteion de Atenas y autor de un estudio sobre la relación entre la juventud griega y Amanecer Dorado, un sondeo muestra que en 2012 "algunos electores dudaron entre Syriza y Amanecer Dorado". Es decir, dudaron entre la derecha y la izquierda radicales. ¿Su punto en común? Su discurso anti-sistema y anti-austeridad.

Por supuesto, por su parte, Amanecer Dorado se frota las manos. Como suele hacer la derecha más allá de la derecha, el partido juega la carta de presentarse como la víctima de un sistema mediático y político que busca "esconder la verdad". Sus eslóganes, como "Apagad la televisión, estamos en Internet", lo demuestran.

A decir verdad, esta posición contrapuesta con los medios de comunicación queda bien definida por el servicio de prensa del partido con el que hemos contactado: "No prestamos demasiada atención a los medios ni a las entrevistas porque, al final, los periodistas escriben lo que quieren". Se deduce lo mismo del comentario inequívoco de un miembro del partido, que nos dice a la entrada de uno de sus encuentros que ser periodista "es peor que ser miembro de Syriza".

"Hay cabrones en el partido, lo sé"

Aunque sólo la desconfianza del "sistema" no sirve para explicar por qué miles de jóvenes han elegido votar al partido en el que la violencia y el extremismo son los más radicales de Europa. La principal causa es bien conocida, utilizada por los medios de comunicación y por muchos griegos como el gran mal de este principio de siglo: La crisis económica. Ya lo hemos oído antes: Tras haberse notado fuertemente en el país, habría empujado a miles de jóvenes sin empleo y desesperados a los brazos de los neonazis.

Sin embargo, para Alexandros Sakellariou esta explicación resulta caricaturesca y reductiva en exceso. Este investigador en sociología apunta sobretodo a la falta de conocimiento histórico por parte de los jóvenes griegos en cuanto al pasado de Amanecer Dorado y de su propio país.

Según él, la influencia de la crisis es "innegable", pero "ha empujado especialmente a aquellos que ya estaban ideológicamente próximos al partido, y sólo les faltaba dar el paso de votar por ellos". Asegura también: "No debemos engañarnos, encontramos proximidades ideológicas con Amanecer Dorado dentro de la población griega". Y como prueba, avanza: "Otros países como España o Portugal han sido igualmente alcanzados por la crisis, pero no han visto surgir un partido comparable a Amanecer Dorado". Afirma que este mal está bien arraigado: "Si la crisis se volatilizara hoy en Grecia, dudo que Amanecer Dorado desapareciera también al mismo tiempo". 

Esta proximidad ideológica se deja ver especialmente con el asunto de la inmigración, precisamente porque se trata principalmente de musulmanes. Anunciada como una de las causas principales que motivaron sus votos por el partido, las afirmaciones son duras. Las de Kostas y Nikos, pero también las de otros votantes de Amanecer Dorado que fueron interrogados en el marco del estudio de Sakellariou. El extranjero es visto como una amenaza, tanto para el empleo como para la seguridad y la cultura en Grecia. "Los musulmanes aprenden que un cristiano asesinado significa 70 vírgenes en el paraíso", nos aseguran Kostas y Nikos, como una frase que ambos hubieran aprendido de carrerilla.

Pero a pesar de esta proximidad, Nikos y Kostas no comparten todas las ideas de Amanecer Dorado. "La violencia física contra los inmigrantes ilegales es inaceptable", nos dice Kostas. "Hay cabrones en el partido, lo sé", coincide Nikos, menos preocupado por la violencia que por el revisionismo de muchos de sus miembtos, quienes "glorifican a Hitler". Es por estos motivos que ninguno de los dos se animan a convertirse en miembros del partido.

¿Pueden gobernar?

"El partido es nacional-socialista, pero no necesariamente lo son sus electores", confirma Alexandros Sakellariou. El resultado: Para obtener apoyos, Amanecer Dorado ni siquiera ha necesitado "desdiabolizarse". "Les basta con ser un poco más discretos con sus afiliaciones neonazis", precisa el investigador, al tiempo que explica que presentarse como un partido nacionalista "vende más, pero no significa que reniegue de su pasado". Sin embargo, sí le servirá cuando le sea necesario para ganar el voto de electores más "moderados".

Cabe hacerse otra pregunta: ¿Cuántos votantes de Amanecer Dorado están totalmente convencidos y cuántos siguen siendo escépticos? La respuesta es complicada. Pero en cualquier caso, precisa el sociólogo, "después de haber votado por el partido elección tras elección, no podemos ver esta actitud como un simple voto de castigo". A la pregunta "¿podrían gobernar?", Kostas y Nikos dejan a un lado sus reticencias y responden rápidamente que sí. "Y puede que mejor que los otros", precisa Kostas.

A día de hoy la progresión de Amanecer Dorado podría continuar debido a la crisis migratoria frente a la cual Grecia se encuentra en primera línea. País de tránsito por excelencia, la situación se ha agravado todavía más con el cierre de la frontera con Macedonia. Miles de inmigrantes permanecen bloqueados en Grecia, un país en lo que quieren quedarse. 

En la capital surgen campamentos improvisados cada día. A sólo 150 metros de la oficina principal de Amanecer Dorado, cerca de la estación Larissa, algunas familias han venido a dejar sus colchones y mantas. Un policía locuaz nos confía que no cree que sea más que cuestión de tiempo que lleguen los problemas con los miembros del partido. A menos que estos últimos esperen en silencio a ver cómo se degrada la situación, para presentarse entonces como la única solución posible.

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Stathis Ketitzian y Marinos Tzotzis han contribuido a la realización de este reportaje.

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Este artículo forma parte de EUtoo “sobre el terreno” en Atenas, proyecto que busca contar la desilusión de los jóvenes europeos, financiado por la Comisión Europea.