Jóvenes rusos responden: ¿Por qué os gusta Putin como presidente?

Artículo publicado el 1 de Diciembre de 2011
Artículo publicado el 1 de Diciembre de 2011
Se van a celebrar elecciones presidenciales en Rusia el 4 de marzo de 2012. Los sondeos afirman que Vladimir Putin tiene muchas posibilidades de ser reelegido presidente para un tercer mandato. La política y la imagen del actual primer ministro provocan miedo entre los activistas en favor de los derechos humanos y los políticos occidentales.
Entonces, ¿qué es lo que lleva a los rusos a votar a Putin?

El presidente ruso Dmitri Medvedec y el primer ministro Vladimir Putin realizaron una acción controvertida en septiembre anunciando que intercambiarían sus cargos en 2012 si su partido Rusia Unida ganaba las elecciones. Esto haría que la influencia de Putin, que ya ha sido presidente de Rusia en dos mandatos consecutivos entre 2000 y 2008, se extendiera en el Kremlin durante su cuarto mandato presidencial en el siglo XXI.

Putin es popular

Esta noticia causó consternación entre los líderes europeos y del otro lado del charco, alarmados por los casos de violación de los derechos humanos que se producen actualmente en Rusia, así como por la actitud agresiva del Kremlin hacia el plan de defensa de misiles estadounidense. Quizás se deba a las elecciones regionales del 4 de diciembre, pero la prensa occidental presenta más historias de terror rusas que de costumbre. Estas historias van desde el abogado Magnitskiy que murió en prisión en 2009 hasta una proposición de ley que amenaza con suprimir los derechos de los homosexuales. Sin embargo, los sondeos le dan a Putin un apoyo entre sus compatriotas del 61%, según el periódico económico ruso Kommersant. A pesar de haberse producido una caída de 20 puntos desde el año 2010, esta es una mayoría considerable. Entonces, ¿que tiene Putin de especial? “Me gustó Putin en su primera etapa porque parecía muy diferente de los anteriores presidentes, que solo habían creado escándalos en política interior”, explica Marianna, de 21 años. Y continúa: “su discurso en la conferencia de seguridad de Munich de 2007 durante su segundo mandato fue simplemente sensacional. Entonces, se produjo el caos y salieron a la luz todos sus trapicheos”.

Anastasia, periodista de 29 años residente en Moscú, está de acuerdo con esto. “Tras la caída del telón de acero, aparecieron muchos criminales en Rusia comprometidos con la extorsión, que robaban al país y que mataban a las personas en su propio beneficio. El antiguo presidente, Boris Yeltsin, era débil y dependía demasiado de estos criminales. Sin embargo, Putin pertenecía a los servicios secretos rusos y era capaz de intimidar a los criminales, encarceló a algunos de ellos y se aseguró de que los líderes regionales de todo el país les temieran”. Los puntos a favor de Putin no solo tienen que ver con haber solucionado el caos que siguió a la perestroika, es decir, con la política interior. “Algunos países le consideran una persona peligrosa y esto hace que teman y respeten a Rusia”, explica Anastasia. “Esto es lo mejor que Putin ha hecho por Rusia”.

Putin beneficia a Rusia

Todas estas mejoras se han realizado a costa de sacrificar demasiados derechos civiles. Con las críticas hacia el Kremlin por los presos de Siberia y en el caso deAlexander Litvinenko y de Anna Politkovskaya, asesinados en circunstancias sospechosas, es difícil ocultar esto. A pesar de todo esto, Rusia Unida está forjando una campaña creíble. Se centran sobre todo en el éxito de los cambios introducidos por Putin.

Asimismo, Putin entiende la gran importancia de tener una buena imagen pública. Las fotografías de Putin haciendo yudo, llevando un cinturón negro, cabalgando a pecho descubierto en la salvaje y lejana estepa rusa o vestido con los uniformes de varios servicios rusos le dan la imagen de una persona fuerte y un líder autoritario. Al mismo tiempo, algunos de los que le apoyan lo hacen en exceso. Todas las sedes del movimiento a favor del Kremlin presentan imágenes del primer ministro. En ocasiones, algunas jóvenes se han “desnudado” en apoyo a Putin. “No se trata tanto de un culto a la personalidad sino de una constante imitación de su estatus igualitario con las personas”, afirma Marianna. “La gente comprende su imagen. Habla con un lenguaje sencillo y reprende a los ministros como si hubieran olvidado cumplir con sus deberes y no como si hubieran robado el tesoro. Juega diferentes deportes y más cosas. En otras palabras, pretende ser un persona normal para así ganarse el favor de la gente”.

Anastasia tiene una posición más crítica. “La imagen de Putin es exagerada y artificial. Para el buen funcionamiento del Estado, los ciudadanos tienen que respetar a su líder. Sin embargo, no tendrían que tenerle en demasiada estima o tenerle miedo. Nadie es irreemplazable y el jefe de gobierno no es más que un funcionario, un elemento más del sistema, que debería ser capaz de solucionar los problemas. No debería ser un dios al que todos adoran”. Para las personas fuera de Rusia, la popularidad permanente de Putin sería algo impensable. No obstante, los rusos tienen claramente diferentes problemas con los que lidiar. En el nuevo milenio, Putin ha hecho mucho para estabilizar y mejorar la imagen de un pueblo que estuvo sometido durante gran parte del siglo XX. Rusia Unida se ha dado cuenta y está sacando provecho de esto. Como indican los sondeos parece que el señor Putin, que pertenece al pasado, seguirá con nosotros durante un tercer mandato presidencial.

Foto: portada (cc) Storm Crypt/ Flickr