Jóvenes, verdes y europeos: ¡Maldita sea, es nuestro futuro!

Artículo publicado el 14 de Diciembre de 2015
Artículo publicado el 14 de Diciembre de 2015

Ella belga y él finlandés, son jóvenes y se preocupan por el futuro del planeta. Para ello, militan en las filas de la FYEG - Federation of Young European Greens. Cafébabel acude al encuentro de esta pareja de comprometidos con el medio ambiente.

Como muchos de los defensores del medio ambiente, los Jóvenes Verdes Europeos han venido a París para hacerse oir en la COP21. Cafébabel ha acudido al encuentro de dos de los portavoces de esta federación que reúne a 42 organizaciones ecologistas del viejo continente. Tras intervenir en un taller en la COY11 sobre los vínculos existentes entre cambio climático y emigración, Laura y Teo nos hablan de la lucha a la que tiene que enfrentarse su generación, así como de sus métodos de actuación. 

Cafébabel: ¿Cuál es el objetivo de vuestra federación?

Laura: Difundir las ideas verdes y conectar entre sí a las distintas organizaciones juveniles de los partidos ecologistas en Europa. Evidentemente, nuestros principios básicos tienen mucho que ver con la protección medio ambiente, pero también con la justicia social, así que también somos muy activos en temas de derechos fundamentales, refugiados, respeto a las libertades, así como minorías nacionales y sexuales.

Teo: Además de todo eso, estamos muy interesados en el proyecto europeo y sus crisis. Estamos a favor de Europa sí, pero de una Europa diferente, no como una simple unión monetaria, sino como algo más democrático que no ha decidido un grupo reducido de países.

Cafébabel: Vuestro discurso es contundente, pero ¿tenéis medios para llevarlo a la práctica?

Laura: ¡Sí, por las vías legislativas! Como jóvenes europeos que somos, tenemos ganas de llevar todas nuestras ideas al Parlamento Europeo.

Teo: Lo que tratamos de asegurar es la unión entre los ciudadanos y las instituciones. Durante varios años, ese fue uno de nuestros objetivos y ya está conseguido. De hecho, tenemos a tres antiguos portavoces de la FYEG en el parlamento, que se dejan la piel en temas como los derechos de los refugiados, la precaridad, el feminismo o la juventud.

Laura: También se trata de lograr un impacto en la mentalidad de la gente a través de campañas para acudir al encuentro de ciudadanos y explicarles los cambios concretos que proponemos y que creemos que se pueden conseguir, así como el modelo que nos gustaría seguir. Creemos en el "efecto contagio": Si conseguimos convencer a los jóvenes, al final llegaremos a lograr algo concreto.  

Cafébabel: La teoría siempre es mucho más fácil que la práctica. En muchos países europeos, la juventud apenas se interesa por la ecología y desde luego, no cree en la política…

Laura: Sí, soy consciente de ello. Los jóvenes tienen la sensación de que todo esto les resulta ajeno y que no tienen medios para luchar por lo que quieren. Ahora bien, muchas veces me planteo la cuestión de otra forma y me repito a mí misma que si yo no me ocupo de la política, al final, la política se ocupará de mí. Si me quedo de brazos cruzados, la política acabará influenciando mi vida, la de mi familia, la de mis amigos y la de mis compañeros de piso. Ya sé que la trascendencia de mis actos puede ser limitada y que no podré conseguir todo lo que me proponga, pero al menos quiero intentarlo. Una de las razones por las que la política nos parece tan lejana a los jóvenes de nuestra generación es porque cada vez que pensamos en ella, nos viene a la cabeza la imagen de hombres blancos y canosos discutiendo entre sí. Por eso hay que implicarse, llevar ideas nuevas y rostros jóvenes, y desde luego, tratar de conseguir una cierta diversidad a la hora de tomar decisiones políticas.

Cafébabel: Al defender las mismas ideas que los ecologistas, ¿cuál es el interés en tratar de hacer una distinción entre «jóvenes verdes» y «verdes»?

Teo: Hay temas políticos que afectan a los jóvenes de manera distinta a la que puedan afectar a otras generaciones. Por ejemplo, el problema del cambio climático quizás nos interesa más que a otros. También desde un punto de vista más económico, el tema de si llegaremos a tener una jubilación digna... Y es precisamente con esos temas con los que queremos sensibilizar a la población, a través de los desafíos que se nos plantean a nosotros como generación.

Laura: Además, los miembros de nuestras organizaciones no militan necesariamente en partidos verdes. La mayor parte de ellos comulga con las ideas eocologistas, tienen ganas de comprometerse activamente, pero no necesariamente quieren ir en listas de votos o pretenden trabajar a la manera clásica de nuestros parlamentarios. La FYEG apoya una determinada candidatura, pero sin vocación real de ganar las elecciones. Tenemos nuestras fases de pura reflexión teórica entre nosotros, por supuesto, pero necesitamos que todo eso se traduzca en acciones concretas a pie de calle, y que se hagan campañas y debates externos.

Cafébabel: Y así más concretamente, ¿cuáles han sido vuestras últimas acciones?

Teo: La verdad es que hemos llevado a cabo bastantes iniciativas: En Malta, una campaña de sensibilización a la población respecto de los derechos de los refugiados; en Tbilissi, sobre el cambio climático; o en Duisburgo, sobre el empleo juvenil en esta región alemana afectada por la desindustrialización... Y sí, es cierto que durante un tiempo, hemos esperado a la celebración de la COP21 para movilizarnos más y el estado de emergencia en Francia ha desbaratado un poco nuestros planes. 

Cafébabel: ¿Qué esperáis de esta COP21?

Laura: ¡Es crucial! En otros países hemos asistido a fracasos y descalabros, como sucedió en Varsovia, donde pudimos comprobar la auténtica dimensión de la influencia de las industrias de las energías fósiles... Creemos que en París, el tono del debate puede ser más abierto. En cualquier caso, lo que nosotros hemos venido exigiendo desde el principio es un texto vinculante que limite el calentamiento en dos grados. Llegamos incluso a reclamar una rebaja de 1,5 grados, al ser conscientes de que por encima de esa temperatura, ya se causaría unos daños importante a las poblaciones insulares.

Teo: La COP21 nos sirve además para futuras acciones de movilización, ya que resulta imprescindible dar continuidad a este movimiento.

Laura: Y la verdad es que, sinceramente creemos que esto va a funcionar, que vamos a seguir avanzando, porque como bien dice nuestro eslogan: «It’s our fucking future»!

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Este artículo ha sido escrito por la redacción de La Parisienne de cafébabel

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Descubre el proyecto especial de cafébabel para la cobertura de la COP21: #21faces.