Juliana Guarany y su lucha contra el acoso sexual

Artículo publicado el 16 de Mayo de 2016
Artículo publicado el 16 de Mayo de 2016

El acoso sexual en la calle es común en muchos países y, por esta razón, la gente suele darlo por sentado, salvo Juliana Guarany. La periodista brasileña y activista por los derechos humanos nos habla de su lucha contra este problema mundial.

El ícono de llamada aparece en la pantalla de mi notebook y siento cómo me invade una ola de nervios  —las entrevistas por Skype nunca han sido lo mío. Sin embargo, tan pronto como veo a Juliana Guarany saludarme, mi ansiedad se desvanece. Soy toda oídos.

Le pregunto qué la llevó a convertirse en activista. "¿Cómo salí del ‘armario feminista’? Es algo que siempre cuento", responde seria antes de sonreír y añadir: "No es que una se despierte una mañana y, de repente, sepa que es feminista".

A Juliana —activista por los derechos humanos y periodista brasileña de 37 años— le llevó un tiempo salir de ese "armario", si bien admite que la idea siempre había estado rondando por su mente. "Siempre he tenido una actitud progresista a favor de las mujeres (..) a pesar de que nunca había dicho que era feminista. Esa palabra sonaba como a algo malo, demasiado agresivo y combativo".

Llamada a la acción

Fue el acoso sexual callejero —una experiencia universal y siempre presente que padecen las mujeres en todo el mundo— lo que colmó la paciencia de Juliana. El hecho ocurrió poco antes de que ella terminara el primer año de sus estudios en Periodismo, tras volver de Europa a Brasil para las vacaciones de verano. "Estaba caminando por la calle, pensando en mis cosas", recuerda, "cuando, de repente, un tipo se me acercó y me susurró en el oído ‘qué lindas tetas'".

Esa experiencia la sacó de su zona de confort y la dejó con un sabor amargo: el del enojo y la vulnerabilidad. No obstante, su estancia en Europa la había cambiado por completo, lo que la impusló a actuar. 

Comenzó por compartir sus experiencias a través de Facebook con el propósito de atraer la atención de sus amigas. Las respuestas mostraron que el acoso sexual en las calles de Brasil era moneda corriente y que podía ocurrir en cualquier lugar, fuera en un supermercado o incluso en un club nocturno. "La gente se limita a decir que es parte de nuestra cultura", explica Juliana, gesticulando expresivamente. "Ese es el mayor de todos los problemas".

Un mapa feminista de todos los proyectos existentes

A Juliana se le ocurrió crear una aplicación para denunciar actos de violencia contra las mujeres. Sin embargo, pronto se dio cuenta de que esa idea ya se había llevado a cabo. Hacía tiempo que muchos países contaban con sus propias plataformas localizadas diseñadas para combatir el acoso y el abuso. Ahora bien, la investigación de Juliana reveló que muchas de estas iniciativas locales a menudo eran la misma cosa. "Vi todos estos proyectos y pensé que quizá desconocían la existencia de los demás y que por eso seguían comenzando de cero una y otra vez en lugar de desarrollar y mejorar lo que ya estaba hecho".

Con la Internet Movie Database (IMDb) [una base de datos dedicada al cine] como fuente de inspiración, decidió crear su propia base de datos, una especie de mapa con todas las iniciativas y actividades dedicadas a la igualdad de género en todo el mundo. Así fue como nació el Feminist Map of Projects (o FemMap).

"¡Me podía pasar horas en la IMDb!", dice Juliana. "La información está interconectada, razón por la cual es fácil comprender todo en detalle. Eso era justo lo que quería hacer con 'FemMap', claro que construir algo así lleva años. Es toda una vida de trabajo".

Meeting the German Chancellor

Conseguir ayuda financiera fue todo un desafío. "Mi proyecto no tiene fines lucrativos, así que fue difícil conseguir financiación", cuenta. A pesar de esta piedra en el camino, Juliana siguió adelante. Con el apoyo de la Universidad de Hamburgo — su universidad de acogida— obtuvo la beca de la Cancillería Alemana de manos de la Fundación Alexander von Humboldt.

Esto significó, entre otras cosas, la oportunidad de conocer a la Canciller alemana Angela Merkel. Así, ambas se vieron en dos ocasiones, e incluso pudieron hablar en persona.

"Yo estaba en Brasil cuando Merkel viajó para reunirse con la presidenta Dilma", recuerda. "Primero nos habló, se hizo unas fotos y luego fue a su encuentro con la presidenta. Estaba vestida igual que en la segunda reunión, por eso que me gusta imaginar que Dilma fue quien nos hizo la foto".

Ya sabía que esta historia iba a acabar bien, pero lo que Juliana me cuenta a continuación todavía me deja más sorprendida. Al día siguiente del lanzamiento del sitio web 'FemMap', Juliana dio a luz —una prueba de que las mujeres pueden ser madres y profesionales al mismo tiempo. "Fue una cosa de locos", exclama. "Un día estaba en el hospital y al otro se lanzó el proyecto. ¡No lo podía creer! ¡Me las ideé para hacer ambas cosas a la vez!".

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Mind the Gap presenta #Sheroes: Una serie de retratos de jóvenes europeas que defienden la igualdad de género y luchan contra la discriminación.