¿Juncker o Blair para presidente de la UE?

Artículo publicado el 28 de Octubre de 2009
Artículo publicado el 28 de Octubre de 2009
El primer ministro de Luxemburgo, Jean-Claude Juncker, se ha declarado dispuesto a presentarse como candidato a la presidencia de la UE. Con ello, el experto europeo pretendería neutralizar al británico Tony Blair, quien podría acumular demasiado poder con este cargo. No obstante, es posible que la UE acabe no eligiendo a ninguno de estos dos políticos relevantes, sino a alguno más gris

Le Quotidien - Luxemburgo: El deseo de los europeos

El periódico Le Quotidien opina que el primer ministro luxemburgués puede aspirar a ser presidente de la UE, pero que resulta cuestionable que se pueda imponer en toda Europa: "Otros pesos pesados se encuentran igualmente en el cuadrilátero. En 2004, todo estaba claramente a favor de Jean-Claude Juncker si la Constitución Europea hubiera sido adoptada. Por el contrario, todo parece muy delicado hoy en día. [...] Los británicos están decididos a defender cueste lo que cueste la candidatura de Tony Blair. Si bien este posee una notoriedad internacional incontestable en la escena internacional, peca no obstante de un pasado poco entusiasta por Europa. [...] Resta saber si el deseo de los europeos por Juncker es tan fuerte como el de los luxemburgueses". 

The Daily Telegraph - Gran Bretaña: Una cuestión personal

En el debate por el posible futuro presidente de la UE, el candidato Tony Blair se encuentra en el punto de mira también en su propio país. Estaría demasiado obsesionado por el poder para el cargo, opina el periódico conservador The Daily Telegraph: "Tras el Tratado de Lisboa, el presidente dirigirá las sesiones del Consejo Europeo y participará en las cumbres del G-8 y del G-20. En teoría, sería un delegado de los 27 líderes de la UE que llevaría sus ideas al mundo. En las manos de Blair, sin embargo, esta tarea se ampliaría y se extendería inevitablemente. La primera crisis internacional lo vería salir disparado para una misión diplomática personal de poder. Oficialmente viajaría como emisario de los líderes de la UE pero, en la práctica, Blair se convertiría rápidamente en el foco de la respuesta europea a cualquier acontecimiento mayor. Y de esta forma crecerían los poderes de dicho cargo no elegido y del que nadie podría dar cuenta. Para cualquiera que se oponga a perder más soberanía en aras de Europa, se trata de una razón para no apoyar a Blair".  

Il Sole 24 Ore - Italia: En busca de una tercera vía

El Tribunal Constitucional checo con sede en Brno ha aplazado su decisión acerca del Tratado de Lisboa, influyendo de este modo también en la elección del presidente de la UE, escribe el periódico financiero Il Sole 24 Ore: "El aplazamiento de los jueces de Praga [sic], cuando [el presidente checo, Václav] Klaus parecía haber ablandado su posición declarándose dispuesto a firmar, vuelve a mezclar las cartas sobre la mesa. [...] En este punto, lo único cierto es quizá que las dos candidaturas de [Tony] Blair y de [Jean-Claude] Juncker se excluyen mutuamente. Mientras que muchos ven a Blair como no suficientemente europeísta, Juncker lo es demasiado y demasiado a la vieja usanza. El resultado: se busca un tercer candidato. Los nombres que circulan hasta ahora no son muy emocionantes: el primer ministro holandés, Peter Balkenende, el belga Herman Van Rompuy, el ex-primer ministro finlandés Paavo Lipponen y el ex-canciller austríaco Wolfgang Schüssel".

Adriana Cerretelli

Dernières Nouvelles d'Alsace - Francia_ ¿Qué tipo de presidente desea la UE?

¿Carisma o competencia, Tony Blair o Jean-Claude Juncker? La elección de un presidente adecuado para la UE será compleja, opina el periódico regional Dernières Nouvelles d'Alsace, principalmente porque lo van a decidir los 27 países miembro: "Detrás de esta rivalidad existe una cuestión de fondo: ¿qué tipo de presidente desea la Unión Europea? ¿Un hombre sobre todo carismático, que sea también controvertido, o un campeón de la causa europea, pero poco conocido en la escena mundial? Instaurado por el Tratado de Lisboa, que depende de la firma del presidente euroescéptico checo Václav Klaus, el puesto posee contornos poco definidos. No ha sido aceptado más que a contrapelo por la mayor parte de los Estados pequeños y medianos, encariñados con el sistema actual de la presidencia semestral por turno y particularmente inquietos por una dirección de los grandes. [...] Cuando haya desaparecido la hipoteca checa, puede ser que la próxima semana, los 27 deberán lograr nuevamente un consenso".