Komikazen: el cómic independiente en Europa

Artículo publicado el 26 de Octubre de 2007
Artículo publicado el 26 de Octubre de 2007
Tercera edición del Festival internacional del cómic realista. Una especie de nuevo neorrealismo, valga la redundancia. Tendencias innovadoras, dinero escaso y figuras internacionales.

El 12 y 13 de octubre de 2007 ha tenido lugar en Rávena la tercera edición del Komikazen, el festival internacional del cómic realista. Dos días llenos de encuentros entre autores y editores y de inauguraciones de muestras que estarán en exposición hasta el 2 de diciembre de 2007. Un paseo por el Viejo Continente, de norte a sur, en un recorrido por etapas en busca de revistas de fama internacional.

Galería de fotos del Komikazen festival

Balcanes: cuando el arte nace de las abejas

Desde Bucarest, la rumana Hardcomics intenta, no sin dificultad, introducir la cultura del cómic en un país que la ignora del todo. Continuamos con nuestro paseo y nos encontramos con el destino de dos países de la antigua Yugoslavia: Eslovenia y Bosnia Herzegovina. Si en Liubliana florece, ya desde 1992, Stripburger, en Sarajevo Stripopeka se deja entrever tímidamente en la Red. Éste último es un espacio nacido en 2007 para dar a conocer a los autores bosnios, mientras que el primero es ya una realidad consolidada capaz de iniciativas notables. Como la reciente producción Honey Talks, una colección de historietas dibujadas inspiradas en la tradición eslovena de pintar los paneles que conforman los panales de las abejas.

Si seguimos bajando por la península balcánica encontramos en Atenas la revista Babel, activa desde 1981, no solo en el mundo del cómic, sino también en el de las artes gráficas y en el del periodismo de denuncia. Desde 1996 es también la organizadora del festival homónimo.

El Mediterráneo y las serigrafías limitadas

Si nos embarcamos en un viaje por los países del Mediterráneo y llegamos a Italia, nos encontramos con el cómic de autor en las páginas de Inguine MAH!gazine y en los colectivos Canicola y Monipodio. En Francia nos topamos con la imaginación desenfrenada de los marselleses de le dernier cri, con sus alocadas, impresionantes y costosas serigrafías de tirada limitada. Por último, llegamos a Portugal, donde la escena lusa se arremolina alrededor de la asociación Chili com carne.

El norte de Europa y los colores de Glomp

Quien, empujado por la curiosidad, se aventure hasta Finlandia, no podrá menos que asombrarse ante la explosión de colores de Glomp, publicación semestral llena en exclusiva de cómics. En realidad, este país nórdico se jacta de una notable tradición, un Festival internacional de prestigio en Helsinki y una asociación que promueve el cómic, la Finnish Comic Society, activa desde 1971. En el norte europeo también destaca la holandesaZone5300.

El komikazen festival

¿Cuál es la Europa que representa la escena del cómic independiente y de vanguardia? El que espere una respuesta clara quedará desilusionado. “Los autores ilustran casi siempre experiencias personales, microhistorias autobiográficas”, explica Electra Stamboulis, encargada del festival junto a Gianluca Constantini.

Experiencias aunadas de los mismos problemas: la falta de dinero, la dificultad de hacerse aceptar en el extranjero como forma de arte y la falta de espacios. Así, tanto los jóvenes de Sarajevo que animan a Stripopeka como los bucaneros de la cultura underground de Le dernier cri, han salido de París y Marsella. Como lo lamenta Paul Gravett, periodista y crítico de cómics, que querría más recursos para el prestigioso Comica Festival de Londres, del que él mismo se encarga.

Luego, encontramos valientes propuestas, como la reciente Hardcomics, “experiencia increíble, surgida de la nada”, recalca Tommi Musturi, de Glomp. Además, no faltan las ideas para revigorizar la escena del cómic underground. “Basta con una red europea, un blog para mantener los contactos, muestras itinerantes y fondos europeos”, propone Elettra.

Hay más. Gravett piensa en un cómic con los bocadillos despegables y sustituibles por la segunda lengua que se prefiera. “Mira las obras expuestas”, dice mientras observa las mesas de Honey Talks, “son muy interesantes y deberían leerse en su lengua original”. Pakito Bolino de Le dernier cri imagina un mapa europeo interactivo y actualizable con las últimas novedades de la escena independiente de cada región.

¿Sólo buenos auspicios? “He escuchado más de lo que he hablado” dice el taciturno Kostas Maniatopoulos de Babel, “pero temo que una vez vuelvan a casa, cada uno retomará su día a día”. Pakito Bolino pone el sello final con una representación nocturna a base de baterías salvajes, vídeos alucinantes y absenta ofrecida a los visitantes de la muestra de Le dernier cri. Una clausura que ha gustado al público y a Ho Che Anderson, la súper estrella canadiense autora de la novela gráfica Martín Luther King, que ha acudido por primera vez a esta cita de Italia.

Vídeo de las Ediciones del Viento