Kosovo declaró su independencia hace un año. ¿Se encuentra la región realmente debilitada?

Artículo publicado el 26 de Marzo de 2009
Artículo publicado el 26 de Marzo de 2009
Belgrado pide a la comunidad internacional un papel para influir en el futuro de Kosovo. Sin embargo, existen indicios que señalan que el gobierno serbio no quiere hablar del tema

En junio de 2008, después de haber gobernado la ONU durante nueve años en Kosovo, la mayoría étnica albanokosovar del gobierno tomó el poder. En diciembre pasado, la ONU delegó las tareas de policía, justicia y aduana a Eulex, una prolongada misión de la UE en el territorio. El 21 de enero, las fuerzas de seguridad kosovares, es decir el ejército nacional, reemplazaron al Cuerpo de Protección de Kosovo, que estaba regido por la ONU y se encontraba desarmado. Desde el 17 de febrero de 2008, 54 países miembro de la ONU han reconocido la soberanía de Kosovo. El 9 de febrero pasado, cinco países de la UE -España, Grecia, Rumania, Eslovaquia y Chipre- mantuvieron su rechazo a la independencia de Kosovo, a menos que llegara a un acuerdo con Serbia.

Belgrado mueve ficha mientras Kosovo divide

Serbia obstaculiza los esfuerzos de Kosovo en la escena nacional e internacional. ¿Cómo? Mediante la financiación de estructuras de una sanidad paralela, educación y seguridad social, Serbia mantiene a los serbios-kosovares fuera del alcance de las autoridades albanokosovares. En marzo, el periódico kosovar principal Koha Ditore, informó que Belgrado había destinado alrededor de 50 millones de euros a los serbios-kosovares que trabajan de hecho para el gobierno serbio. En junio, se organizó una asamblea rival en la ciudad de Mitrovica, la cual se encuentra dividida étnicamente. La oficina de Serbia en Gracanica expide pasaportes serbios. Todos estos factores mantienen Kosovo dividido étnicamente.

(Images: litherland/ ctot_not_def/ DumbYellowDog/ Flickr)

En noviembre, el plan de Eulex recibió el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU. No obstante, en vez de confirmar la independencia de Kosovo, la misión de la UE ha sido desplegada de manera neutral. En una entrevista el 14 de noviembre para la agencia Beta de Belgrado, el presiente serbio Boris Tadic dijo sin complejos, “Eulex asegura el cumplimiento de la resolución 1244 de  Naciones Unidas, el único acto internacional que afirma la integridad de Serbia”. Serbia tendría “suficientes herramientas para influir en la situación en áreas pobladas por los serbios”.

Serbia en la Unión europea

¿Podría Serbia ser elegida como candidata a finales de 2009? El balance en 2008 arroja que Belgrado ha avanzado de manera significativa en los requisitos fundamentales para la adhesión a la UE, ya que ha colaborado con el Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY). Sin embargo, en cuestión de buenas relaciones con países vecinos la historia es distinta.

No sólo cooperación, sino buenas relaciones con los países vecinos es lo que hace falta para aspirar a entrar en la UE

La UE ya usó la zanahoria de la adhesión en abril de 2008 cuando ofreció a Serbia firmar un Acuerdo de Estabilización y Asociación para impulsar las posibilidades de Tadic de ganar en las elecciones parlamentarias de mayo. Su gobierno pro europeo dejó atrás la tenaz posición nacionalista del primer ministro precedente, Vojislav Kostunica, y se abrió al diálogo. Belgrado restituyó sus embajadores de los países que habían sido retirados con anterioridad por reconocer Kosovo a la vez que solicitó a la Corte Internacional de Justicia que se pronunciara sobre la independencia de Kosovo.

Maniobras serbias

(Image: GNU-FDL/ ds.org.yu/ zorandjindjic.org/ Wikimedia)Sin embargo, el TPI se tomará varios años para revisar el caso, mientras Serbia puede centrarse en su adhesión a la UE, principal objetivo de Tadic. Belgrado cree que esto puede ocurrir sin haber determinado el estatuto de Kosovo, como ocurrió en el caso de Chipre en 2004. Serbia se ve limitada a pedir a aquéllos que no han reconocido Kosovo que presenten su opinión al TPI o a bloquear a Kosovo en su pretensión de entrar a formar parte de organizaciones internacionales. “Kosovo no será miembro de la ONU o de la OSCE (Organización para la Seguridad y Cooperación en Europa). No pertenecerá a la comunidad de naciones soberanas”, llegó a afirmar el ministro de exteriores serbio, Vuk Jeremic el 28 de febrero de 2008.

Belgrado espera que después de haber accedido a la UE, y cuando el TPI se pronuncie sobre la soberanía de Kosovo, le devolverán esta ex provincia. En una entrevista el 2 de enero pasado para la agencia de noticias de Belgrado FoNet, Tadic añadió que Serbia estaba pensando en una solución tanto para los albaneses como para los serbios en Kosovo. Es probable que la UE presione a Serbia para que ésta haga algunas concesiones, como ha indicado el ministro de exteriores francés, Bernard Kouchner.

Hasta que la CIJ pronuncie su veredicto, no se producirán grandes cambios

Los países europeos no tienen una opinión común, por lo que la UE puede imponer poco. Uno de los principales diarios serbios, el Blic, indicó que si el norte de Kosovo se uniera con Serbia, la UE y EE UU tal vez harían la vista gorda, en el caso de que el sur fuera reconocido. Tadic dijo que la división “no está en la agenda” en una entrevista para la RTS (Radio Televisión de Serbia) el 29 de septiembre pasado. Sin embargo, “cualquier cosa es mejor que el que uno se lo quede todo y el otro lo pierda todo”. Hasta que el CIJ pronuncie su veredicto, no se producirán grandes cambios. Probablemente Kosovo no ganará más reconocimiento. Si Serbia se convirtiera en un miembro de la UE o Kosovo tuviera éxito en la integración de la minoría serbia, podría producirse un cambio de poderes.