La academia Euromed

Artículo publicado el 28 de Noviembre de 2005
Publicado por la comunidad
Artículo publicado el 28 de Noviembre de 2005

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

En la academia Euromed hay buenos y malos alumnos. Enfoque sobre Egipto, Túnez y Siria.

Túnez: la economía va bien pero no los Derechos Humanos

A pesar de su elevado desempleo (14%), Túnez, con un crecimiento anual del 5,6% de su PIB, se erige en jefe de filas de la ribera sureña del Mediterráneo. Este Estado fue, en 1995 (el mismo año de su adhesión a la OMC), uno de los primeros países de la región en firmar con la UE un Acuerdo de Asociación, y desde 1996 se planteó el objetivo de tumbar las barreras aduaneras con vistas a la creación de una zona de librecambio mediterráneo.

El auge del liberalismo económico en el país ha ido de la mano de la intensificación de sus relaciones con la UE, hacia la que dirige la mayoría de sus exportaciones. En paralelo, el gobierno fomenta la creación de empresas y atrae inversiones extranjeras sobre el territorio tunecino. La producción de Túnez cambia de objetivos, apostando a partir de entonces por la comunicación y el sector terciario (sobre todo por el turismo).

El acuerdo Euromed pone el acento en el diálogo cultural, político, económico y social. Pero el respeto de los derechos civiles y políticos sigue siendo una cuestión delicada, según el informe de Amnistía Internacional sobre violaciones de Derechos Humanos, en vísperas de la Cumbre mundial sur la sociedad de la Información.

Las libertades de expresión, de asociación y de información se ven muy limitadas por el gobierno que, a pesar de suscribir numerosos tratados internacionales para el respeto de los Derechos Humanos, impide a las asociaciones nacionales de defensa de Derechos Humanos llevar a cabo sus actividades. Los calabozos están repletos de prisioneros políticos, pero nadie parece escandalizarse: de hecho, la prensa, a pesar de las promesas del presidente Ben Alí, sigue sometida a la bota del poder, y se aplica una interpretación cada vez más restrictiva del Código de la Prensa.

Egipto: una prosperidad que no llega

La economía de Egipto crece y la UE sigue siendo su principal socio comercial. Aun así, la tasa de pobreza no desciende y según Naciones Unidas alcanza a más del 30% de la población en 2005. La economía del país renquea y la deuda, en alza, representó el 45% del PIB en 2004. Las barreras arancelarias bloquean toda entrada en los mercados europeos y tan sólo los productos manufacturados, con los que los países del Sur no gozan de ventajas competitivas, se contemplan por el momento en los acuerdos de libre comercio. En opinión de Samir Radwan, Director General del Foro de Investigaciones Económicas del Cairo, la cuestión de las subvenciones al sector agrícola, pendiente desde hace diez años, es a día de hoy “el problema de mayor prioridad en Egipto y otros países de la zona”. A su parecer, la modernización de la industria, que concentra la mayor parte de las ayudas europeas en el país, es también “indispensable”. Subraya, además, la necesidad de favorecer los intercambios de población, dado que "la movilidad de los individuos es la mejor manera de luchar contra la radicalización religiosa". Sin embargo, ninguna institución organiza aún la migración legal de trabajadores y sí se ha dado prioridad a la seguridad, reforzando la lucha contra la inmigración clandestina y el terrorismo. La inauguración del centro Anna Lindh para el diálogo de culturas en la ciudad de Alejandría en Abril de 2005 parece un hecho esperanzador pero discreto.

Siria: ojo con las turbulencias políticas

Siria fue el último país de la orilla Sur del Mediterráneo que, tras ocho años de negociaciones, acabó por firmar un Acuerdo de Asociación con la Unión Europea el 19 de octubre de 2005. Desde 1995, Siria se beneficia del apoyo económico de Europa por medio del programa MEDA II destinado a países mediterráneos en vías de desarrollo. El MEDA II subvenciona aquellas reformas económicas y sociales que favorezcan una estabilidad propicia para la creación de una zona de libre comercio. Así, se han destinado 138,5 millones de euros a operaciones de transición económica y reforma de estructuras administrativas. Las reticencias sirias a cualquier liberalización provocaron que, ya en julio de 2000, el convenio marco no se ratificara.

Europa es el primer proveedor de Siria, representando un 27% de sus importaciones, y también su primer cliente con un 75% de sus exportaciones. En 2000, el 65% del PIB de Siria provenía de los ingresos por el petróleo. Con vistas a 2005-2006 se han fijado dos metas: la promoción de la sociedad civil y los Derechos Humanos, cuyo avance ha sido hasta ahora bloqueado por las instituciones. La iniciativa Euromed Heritage se adhiere a la conservación del patrimonio en el espacio euromediterráneo. Damasco se encuentra hoy más que nunca en el punto de mira: el Presidente Bachar Al-Assad ha adoptado una postura desafiante frente a los ruegos de la comunidad internacional para cooperar en la investigación sobre el asesinato del anterior Primer Ministro libanés. ¿Acaso esta oposición no pone en peligro una asociación joven y aún frágil?