La autodeterminación de Kosovo: ¿fuerza destructiva o símbolo de compromiso con los derechos humanos?

Artículo publicado el 16 de Marzo de 2014
Artículo publicado el 16 de Marzo de 2014

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Los políticos, tanto de Kosovo como de Europa, suelen juzgar el movimiento político Vetvendosje (término albano que significa autodeterminación) como una fuerza radical que usa la violencia para intentar proteger sus creencias de justicia y las necesidades de la gente de Kosovo. ¿Es Vetvendosje destructivo o deberíamos escuchar a Kurti?

Este movimiento político kosovar está liderado por Albin Kurti, que es políticamente activo desde las protestas estudiantiles no violentas de 1997. Kurti fue arrestado en 1999 por el régimen de Milosevic por sus actividades, que supuestamente «pusieron en peligro la integridad territorial de Yugoslavia», y sentenciado a 15 años de prisión, pero  el régimen post Milosevic le liberó en 2001 por debido a la presión internacional. Para muchos albanos Kurti era alguien que sabía defender los derechos humanos, y él mismo ha dicho que está contra cualquier nacionalismo chovinista, sea cual sea la nación que «lo practique», y que sus actividades pretenden posibilitar que los albanos de Kosovo puedan vivir en paz, con oportunidades de prosperar. Creó el movimiento Vetvendosje tras salir de prisión y desde entonces ha intentado proteger sus creencias sobre cómo debería ser un Kosovo justo y soberano. Vetvendosje forma ya parte de los partidos políticos kosovares y tiene miembros en el Parlamento, donde Albin Kurti también es diputado.

Muchos se oponen y cuestionan a este partido, habitualmente en debates de televisión. Los políticos y periodistas parciales pro gubernamentales lo critican y se preocupan de su funcionamiento, que recuerda un hecho obvio a los telespectadores: critican el funcionamiento de Vetvendosje porque prefieren evitar temas sensibles mencionados por activistas en estos debates. Sin embargo, este movimiento tiene un gran apoyo entre la población de Kosovo, como se puede comprobar al ver el gran número de gente que participa en protestas organizadas por el partido.

En defensa de las acusaciones de expresar sus opiniones y exigencias de manera violenta, Albin Kurti dijo recientemente en un programa de televisión de la KTV que: «una protesta también es una institución democrática». Continuó diciendo que la autodeterminación es un movimiento político que no está restringido por las implicaciones del término «partido político», lo que significa que actúa dentro y fuera de las instituciones del sistema, y que su única preocupación es el bienestar de los habitantes de Kosovo. La meta de Vetvendosje no es ganar las elecciones para conseguir poder, pero si gana las elecciones, quiere usar el poder de las instituciones gubernamentales para hacer que Kosovo sea un lugar mejor para todos.

Kurti tuvo la amabilidad de responder a una carta con mis preguntas sobre Kosovo. Por lo tanto, la entrevista online se llevó a cabo a través de emails y respondió preguntas sobre la integración de la población Serbia. Kurti escribió que: «La integración de la población Serbia en Kosovo incluyéndolos solo en las instituciones públicas no es un proceso verdadero ni sostenible. La integración institucional de los serbios es solo la integración de sus representantes, y no de los habitantes. La verdadera integración ocurre de forma social y democrática. Vetvendosje cree firmemente que la forma más eficiente de garantizar la protección de las minorías es un estado funcional con progreso económico que ofrece oportunidades y bienestar para todos los habitantes de Kosovo».

Kurti ha dejado claro que su partido no tiene ningún problema con una Serbia «normal», sino con «Serbia dentro de Kosovo», y suele explicar que Kosovo no debería haber sido el modelo bosnio de un gobierno dividido. «Con el acuerdo del 19 de abril de 2013, se puede deducir que Kosovo y Serbia comparten el gobierno y la soberanía de Kosovo. La creación de la Asociación de comunidades serbias significa la creación de una estructura paralela a nivel estatal, lo cual es similar a la relación de Bosnia y la República Srpska. Por consiguiente, las relaciones entre los dos países no están normalizadas con este acuerdo», respondió Kurti cuando le pregunté su opinión sobre el acuerdo con  Serbia.

Declaraciones como que Serbia debería disculparse por los crímenes de guerra, devolver los documentos del catastro o cooperar en la búsqueda y devolución de los desaparecidos de Kosovo son algunas de las exigencias de Kurti y su partido. En este contexto, ninguno de los dos se manifestaba contra las negociaciones per se, sino en contra de la forma en la que las negociaciones se llevaron a cabo, por ejemplo, sin poner condiciones como las anteriormente mencionadas u otras para el lado serbio. «En principio no estamos en contra de las charlas y negociaciones con Serbia, pero creemos que Serbia debe cumplir varias condiciones políticas, legales, morales y humanitarias antes de que se pueda comenzar cualquier tipo de negociación o charla», respondió Kurti.

Ilir Deda, ex Secretario de estado, ex asesor político del Presidente de Kosovo y Director ejecutivo del Instituto Kosovar para la Política de Investigación y Desarrollo (KIPRED) actual, está dispuesto a comprometerse con Kurti. Dijo en un programa de la KTV que, con el acuerdo del 19 de abril, «la asociación de municipios serbios se ha convertido en un tema político que funcionará de acuerdo a las leyes de Kosovo y Serbia». Según dice, el mayor problema del acuerdo con Serbia es que, precisamente con el acuerdo, el concepto de país multiétnico resulta inválido.

Deda también dijo que muchos diplomáticos han intentado presionar y explicar que la única opción posible para acabar con el problema entre Kosovo y Serbia, y la posibilidad de que Kosovo entre en la ONU, es la firma de un acuerdo básico para la normalización de las relaciones entre los dos países que defina las obligaciones que los dos tienen respecto el uno al otro. También subrayó la opinión de que la única forma de que los kosovares puedan cerrar el asunto del estado de Kosovo en los Balcanes y el mundo de una vez por todas es si el acuerdo con Serbia hubiese incluido puntos donde se dejase claro qué relaciones tendría con Serbia y que hubiese permitido explícitamente que Kosovo se uniese a la ONU. «Esto es difícil de cambiar ahora, después de aceptar el acuerdo», comentó Deda. Sin embargo, también dijo que es importante que Kosovo se cambie a sí mismo y a su modelo de gobierno, y que este cambio debería producirse a través de elecciones masivas, porque «todos en este país deberían sentirse obligados a votar, no solo por ellos mismos sino también por el estado». Tanto Kurti como él critican el gobierno actual de Kosovo por no ser capaz de mostrar en la práctica que Kosovo sabe lo que quiere, para que así la comunidad internacional pueda tomarse sus exigencias más en serio. Deda habló de los problemas del país, como que no pueden cumplir los criterios para la liberalización de las visas de la UE o el crimen organizado.

Cuando le preguntaron a Deda sobre Vetvendosje en el mismo programa de la KTV, este respondió que la actitud de la comunidad internacional hacia el partido no es la correcta y que no está bien etiquetarlo como lo han hecho, porque Vetvendosje recibe un gran apoyo de la población y es un partido que necesita ser respetado y con el que hay que comunicarse. También añadió que, en algunos temas, él comparte la misma opinión y frustración que el partido, y que quienes representan otros temas políticos piensan lo mismo en privado, aunque no lo expresen públicamente.

Kosovo se prepara para las elecciones locales del 3 de noviembre. Los resultados pueden ser o no un signo del apoyo que Vetvendosje tiene, en general. Sin embargo, sus seguidores pueden peguntarse algo: ¿qué puede hacer Vetvendosje por los habitantes de Kosovo si ganan las elecciones locales, o más aún, las parlamentarias? ¿La presión de tomar decisiones prácticas en las consiguientes charlas con Serbia y la comunidad internacional evitarán que Vetvendosje sea tan agresivo como hasta ahora? ¿O le impactará tanto que se volverá tan flexible en sus negociaciones y exigencias que tendrá un efecto negativo en el progreso de Kosovo como país soberano, imitando lo que critican del gobierno actual? Muchos tendrán ya una respuesta clara a estas cuestionas.

Parece que la población tiene muchas esperanzas puestas en Vetvendosje, y muchas de ellas vienen de palabras y acciones honestas de su líder. El perfil de Albin Kurti señala la necesidad de que personas como él deberían ser símbolos globales de cómo defender y respetar la libertad de acción al luchar por los derechos humanos. ¿Será Kurti capaz de integrar su fuerza y conducta política con su libertad de acción y derecho a autodeterminación dignos de Sartre? Para muchos ya tiene esa mezcla perfecta y parece que su combinación no sería mala para Kosovo.