La canícula

Artículo publicado el 17 de Agosto de 2005
Artículo publicado el 17 de Agosto de 2005

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Cave canem: “cuidado con el can”. Antiguamente se avisaba de ello en las casas de los romanos, y los franceses se han tomado este recordatorio muy a pecho cuando el país se vio afectado en agosto de 2003 por una ola veraniega de calor -la horrible “canícula”, como ellos la llaman-. Sirio, la estrella Can -que es el cuerpo celeste más luminoso en las noches claras de invierno-, se despide de la noche a finales de junio y migra con el sol hacia el cielo diurno, por eso los antiguos egipcios hacían responsable a la estrella con aspecto de can grande del calor: de la “canícula”. “Sólo los perros locos y los ingleses pasean bajo el sol de mediodía”, se suele decir en Gran Bretaña. Sin embargo, a finales de agosto se vuelve a manifestar la canícula, y los demás europeos también han de atreverse a salir a la calle. Es entonces cuando en España se preparan para pasar un “frío de perros“.