La caravana de la diversidad en la ULB

Artículo publicado el 7 de Junio de 2014
Artículo publicado el 7 de Junio de 2014

Durante nuestra estadía cosmopolita en Bruselas, no pudimos perdernos la ocasión de presenciar La Caravana de la diversidad, la cual estuvo prevista para el 2 y 4 de abril en la ULB (Universidad Libre de Bruselas).

Aun­que el pro­gra­ma es­ta­ba lleno de todo tipo de ac­ti­vi­da­des, de­ci­di­mos asis­tir a 

« La mujer que cayó del cielo », una pieza tea­tral es­cri­ta por el dra­ma­tur­go mé­ji­cano Vic­tor Hugo Ras­cón Banda y pues­ta en obra por la com­pa­ñía bel­ga-mé­ji­ca­na ACH­TI­LI. 

Hemos ido al Re­cin­to de Sol­bosch y la at­mós­fe­ra era una de en­tre­te­ni­mien­to y de re­la­ja­ción. Todo el mundo que es­ta­ba allí sen­ta­do dis­fru­ta­ba de gran es­ti­ma, los adul­tos dis­fru­ta­ban del vino rojo, los niños bai­la­ban sin cesar y sobre el es­ce­na­rio había una ex­ce­len­te grupo mu­si­cal, los Sibel, de­lei­tan­do al pú­bli­co con su mú­si­ca turca. De re­pen­te, le­van­ta­mos los ojos y co­men­zó a os­cu­re­cer, el bri­llo de la luna nos hacía re­cor­dar a todos la ban­de­ra turca... Que coin­ci­den­cia! Di­ría­mos sin lugar a dudas que la Luna en el bas­ti­dor se había con­fa­bu­la­do con el cielo para ofre­cer­nos tal es­pec­tácu­lo.

No sa­bía­mos mucho acer­ca del espec­tácu­lo que había co­men­za­do salvo que se había abor­da­do el tema del len­gua­je como forma de in­te­gra­ción o bien de ex­clu­sión; sin em­bar­go, nues­tros pen­sa­mien­tos es­ta­ban aún allá, con la ban­de­ra y con la Luna. De hecho, no se com­pren­día ni si­quie­ra una pa­la­bra de turco pero se podía per­ci­bir y com­par­tir sin nin­gún pro­ble­ma la ale­gría allí pre­sen­te y las emo­cio­nes que se ma­ni­fes­ta­ban en el am­bien­te. 

El len­gua­je apa­re­ció como un te­ji­do común a par­tir del cual se puede co­men­zar un diá­lo­go, una con­ver­sa­ción, un in­ter­cam­bio, una re­la­ción... pero la Luna, esta es uni­ver­sal! Sin ne­ce­si­dad de in­ter­pre­tes, tra­duc­to­res o cur­sos de len­gua para poder com­pren­der su magia.

A penas una can­ción y el es­pec­tácu­lo había co­men­za­do. En­tramos en el tea­tro y las luces co­men­za­ron a des­a­pa­re­cer para dar lugar a los ac­to­res:

Ellos ha­blan al mismo tiem­po en in­glés, es­pa­ñol, y en ta­rahu­mu­ra, el dia­lec­to de una pe­que­ña tribu de Mé­ji­co. A veces las voces de los can­tan­tes eran sub­ti­tu­la­das pero eso im­por­ta poco. Se com­pren­de eso que se debe com­pren­der ya que, como la Luna, los sen­ti­mien­tos se ma­ni­fies­tan en una misma len­gua. 

La his­to­ria de Rita, la he­roí­na, se re­ve­la al pú­bli­co poco a poco; es di­fí­cil no iden­ti­fi­car­se con ella, con las af­fli­cio­nes de una mujer, in­dí­ge­na y ex­tran­je­ra, que se en­cuen­tra per­di­da en Da­llas, los Es­ta­dos Uni­dos, sin co­no­cer ni como ni por qué. Ella será mal­tra­ta­da por la po­li­cia e in­ter­na­da en un hos­pi­tal psi­quiá­tri­co du­ran­te más de doce años. 

Du­ran­te todos estos even­tos nadie habrá co­no­ci­do sus orí­ge­nes. La in­com­pren­sión de la len­gua cons­ti­tu­ye no so­la­men­te un muro que obs­tru­ye la co­mu­ni­ca­ción, sino tam­bién una razón para con­si­de­rar­la como de­men­te mien­tras que ella, en su alu­ci­na­ción, es­ta­ba qui­zás más lu­ci­da y ra­zo­na­ble que no­so­tros cuan­do ella decía que venía del cielo. Con­ver­ti­da en ile­gal en un país des­co­no­ci­do, Rita lucha por re­te­ner su pro­pia in­den­ti­dad y dig­ni­dad. To­tal­men­te sola, ella debe afron­tar las vi­ci­si­tu­des hos­pi­ta­la­rias, mi­li­ta­res y mi­gra­to­rias para vol­ver una vez más a su tie­rra y a sus raí­ces. 

El pú­bli­co se en­cuen­tra de re­pen­te cara a cara con el drama so­cial que se desen­vuel­ve en esta pieza - ba­sa­do en he­chos reales, que evoca cla­ra­men­te la ne­ce­si­dad de re­co­no­cer­se ante todo como parte de una raza hu­ma­na que tras­pa­sa las fron­te­ras. 

La Ca­ra­va­na de la di­ver­si­dad, or­ga­ni­za­da por la Com­pa­ñía de las No­ti­cias Des­a­pa­re­ci­das, se es­ta­rá pre­sen­tan­do en la Bél­gi­ca fran­có­fo­na hasta el 18 de mayo de 2014 con nu­me­ro­sos es­pec­tácu­los, bai­les, con­cier­tos, pro­jec­cio­nes, con­fe­ren­cias, ta­lle­res y de­ba­tes con re­la­ción al tema de las mi­gra­cio­nes. No se lo pue­den per­der!