la cultura vintage de 2013

Artículo publicado el 4 de Octubre de 2013
Artículo publicado el 4 de Octubre de 2013

Los Rolling Stones, My Bloody Valentine, Depeche Mode, David Bowie... con tantos regresos que nos han pillado por sorpresa, en la primera mitad del año 2013 hemos visto cómo algunos célebres veteranos volvían a la carga. Y como un imán, esa cultura de la nostalgia les hace eco. Pero, en este caso, ¿es verdad que el vino viejo sabe mejor?

Se hizo oficial y  Los Rolling Stones tocaron en el festival Glastonbury el pasado mes de  junio. Su vuelta a los escenarios en 2013 coincide con la salida a la venta de los nuevos álbumes de artistas como David Bowie, Depeche Mode y My Bloody Valentine.

Si nos paramos a mirar el cartel de los principales festivales de este año quizá pensemos que acabamos de bajarnos del DeLorean de Doc Bronwn en Regreso al Futuro y nos encontramos de repente en los años 70: Black Sabbath, Deep Purple, Robert Plant y Fleetwood Mac han salido de su letargo y se disponen a volver a los escenarios. Las giras de reunión se multiplican, aunque a veces sin el líder del grupo (The Doors sin Jim Morrison o Thin Lizzy sin Phil Lynott), mientras que las estanterías de las tiendas de discos se llenan de reediciones de los álbumes más legendarios. Al mismo tiempo que vuelve a la escena la vieja guardia, en los últimos años hemos ido notando los efectos de la cultura retro en la música de los artistas más jóvenes. Adele, Amy Winehouse, Duffy e incluso The Strokes han reciclado con éxito aquellos sonidos tan familiares para algunos de los amantes de la música de más edad.

Pero la nostalgia no es algo que esté experimentando sólo la industria musical. En 2012 los Oscars otorgaron un galardón a una película muda en blanco y negro. Otro ejemplo es la serie de televisión Mad Men, que luce un vestuario y decorados ambientados en los años 50 y cuenta con gran cantidad de ávidos telespectadores que observan cómo esos jóvenes lucen con orgullo sus tirantes y zapatos tipo mocasín. También cabe mencionar el auge de aplicaciones para smartphone como Instagram, diseñadas para envejecer fotografías digitales de forma artificial; probablemente sea este uno de los ejemplos más evidentes de la paradójica fascinación actual por la cultura pop..

SIMÓN DICE: ÉRASE UNA VEZ...

Pero, ¿tan bueno era el pasado? ¿Es esta retrospección un obstáculo para la creatividad o tenemos esa nostalgia precisamente porque nuestra era tiene una falta de creatividad que nos empuja a aferrarnos a los ídolos de nuestros padres? La cultura pop, ¿ha llegado al final del camino?

Es difícil argumentar contra algunos hechos: si los años 90 vieron surgir algunos artistas que marcaron tendencia y perduran en el tiempo como Radiohead y Nirvana, también tenemos derecho a preguntarnos si la última década nos dejará nombres tan notables como los de The Beatles, Bob Dylan, Elvis Presley, Jimi Hendrix o The Doors. Pero no olvidemos que todo arte siempre se ha nutrido de su propio pasado. La nostalgia ha existido siempre,  y con ella, la utopía de una edad de oro pasada ha estado presente en la cultura pop desde los orígenes. Solo tenemos que pararnos a escuchar las letras de las canciones de Morrisey, o lo que dice la canción Penny Lane. Mirar hacia atrás para avanzar hacia delante no es un crimen per se.

El hecho es que todo lo retro vende.  La caída de las ventas y las descargas ilegales han hecho que la industria musical tienda a confiar en aquellos artistas que han demostrado su valía y que tienen un público consolidado, en lugar de apostar por las nuevas ideas. Ya no son las formaciones más jóvenes las que empujan las ventas. Cuando estás atrapado en una era tintada de precariedad económica y de un capitalismo brutal, la gente se refugia en aquello que le es familiar, como si fuera una cálida manta que les protege contra un futuro incierto.L'homme moderne ?

Las mejores viejas glorias del 2013

Dejemos a un lado la idea de que el retorno de los viejos del pop-rock es la consecuencia de una falta de talento. Internet, las salas de conciertos y los festivales son un enjambre de nuevos e innovadores artistas. Sin embargo, en este mundo globalizado, da la impresión de que la música gire en círculos. Las mezclas se hacen más deprisa y las tendencias aparecen y desaparecen en un abrir y cerrar de ojos. Este fenómeno, combinado con el conservadurismo y la timidez de la industria musical puede dar la impresión de que existe un bloqueo creativo. La industria musical tradicional no ha conseguido adaptarse a las formas y ritmos de distribución actuales.

Hemos de preguntarnos si esta impresión que tenemos de esclerosis en la escena musical no estará presente solo en el mundo occidental, donde nació el pop-rock que conocemos actualmente. Brasil, India, Islandia, Sudáfrica o Rusia son países donde se está produciendo música original; otro ejemplo es el blues de Mali, que se está dando a conocer en la escena europea. Quizá estos países que hasta hace poco estaban ausentes dentro del panorama pop-rock le den un empujón de renovación a la música actual. El futuro es y está por venir; lo que no queda muy claro es quién será el que desconecte las guitarras a los amplificadores de las viejas glorias del pop-rock.

Imágenes: cortesía de la página oficial de Facebook de © Rolling Stones ; texto cortesía de © la página oficial de Facebook de Mad Men/ videos (cc) TheOfficialMBV; (cc) OfMonstersAndMenVEVO/ youtube

 

Photos : Une © courtoisie de la page officielle des Stones, Texte © courtoisie de la page Facebook de Mad Men Vidéos (cc) TheOfficialMBV/YouTube ; (cc) OfMonstersAndMenVEVO/YouTube