La derecha se aísla, la izquierda se busca: europeos, la ideología ha muerto

Artículo publicado el 21 de Marzo de 2012
Artículo publicado el 21 de Marzo de 2012
¿Dónde están las cabezas pensantes que un día querían cambiar el mundo? La distancia de la ciudadanía de la clase política, el individualismo de la derecha y la pérdida de rumbo de la izquierda llevan a un español a reflexionar sobre la actual situación de una Europa tecnócrata y a pedir, por encima de todo, la vuelta de la verdadera política (de la izquierda) al tablero de juego.

Vecinos europeos, la ideología ha muerto. La época en la que política era una cuestión de ideología, de conciencia social, de civismo ha terminado. En las últimas décadas hemos sido espectadores voyeurs de la transformación de la política en carrera, en profesión.

Un distanciamiento anunciado

Aquella política apasionada que tenía como protagonistas a pensadores, sindicalistas, intelectuales y políticos que actuaban por el amor ideológico, se ha quedado para los libros de historias y documentales, dando lugar a unos colectivos de políticos gestores, mediáticos, acomodados, sin ideologías, calculadores, hábiles en el arte de confundir, ambiciosos y obsesionados por el poder.

Hubo un distanciamiento importante entre política, políticos y ciudadanía, una ausencia de diálogo entre ambos. Los políticos se instalaron en sus olimpos, donde mueven sus hilos gestionando las responsabilidades delegadas por los ciudadanos infantilizados. Y nos han dejado como legado la actual política y sus actuales representantes, sin duda alguna, un reflejo real de nuestros actos, de nuestra ciudadanía. La sociedad mediática conecta con la política mediática y con el político mimado súper star, aunque sigue de brazos cruzados con la política de “Panis et circensis”.

La derecha (se) consume y la izquierda (se) busca

Sabemos que la política de la derecha va en la dirección de una sociedad individual y con total ausencia de solidaridad y que fomenta la cultura del capital, del consumo, provocando la creación de colectivos marginados. Además, el discurso de la derecha de “venid a mí todos vosotros que estáis cansados, oprimidos y sobrecargados”, cristianamente correcto e hipócrita, conecta con el pensamiento de sus votantes. La presencia de Monti en Italia, Merkel en Alemania, Rajoy en España y, posiblemente, Sarkozy en Francia a la cabeza de los gobiernos europeos es una ironía, ya que los votantes de la derecha son fieles a sus “políticos tiranos”, pero los políticos de derecha como administradores tecnócratas están hundiendo a Europa. La derecha está en el poder y las cosas van a peor.

Imagen tomada durante las protestas de Occupy Wall Street, Septiembre 2011

Por otro lado, las izquierdas caminan en círculo alrededor de sí mismas y de su propio aburrimiento: ausencia de valores, ausencia de pasión, ausencia de discurso, de verdad, ausencia de coraje y de ideología. La izquierda se ha perdido en la cobardía, en su corporativismo, en su total ausencia de discurso, de propuestas. Se han fragmentado y son como islas en un desierto de incertidumbre, de ideas, de inconsciencia de una realidad social que ignoran.

Europa, ¿tú de quién eres?

“Las izquierdas caminan en círculo alrededor de sí mismas y de su propio aburrimiento”

Europa se ha vuelto tecnócrata y la tecnocracia está compuesta, en gran parte, por políticos de carrera, por servidores públicos que no tienen idea de lo que es la vida en una fábrica o en una ETT. Esa tendencia tecnócrata subraya la incapacidad de los gestores que votamos cada cuatro años en administrar nuestros impuestos. Una muestra de ello son, quizás, los más jóvenes. Hace tiempo que hablo con políticos de izquierdas entre 28 y 39 años que pertenecen a las juventudes militantes y que, además, son funcionarios de algunos ayuntamientos. Me impacta la ausencia de propuestas sociales, laborales, en especial, de políticas dirigidas al colectivo de jóvenes muy preparados en sus discursos. Estos jóvenes tal vez estén viviendo a años luz de la realidad social de los principales colectivos de la clase trabajadora, además de ignorarla y utilizarla en campañas políticas.

La izquierda está deslegitimada política y socialmente para ascender al poder, al gobierno. Sigue apática y ciega en temas importantes como política de juventud, aunque no es ninguna novedad que la única juventud que figura en los partidos políticos son las filas de los afiliados al partido o jóvenes hijos de políticos; la juventud es sinónimo de extraterrestre para los políticos.

Los retos del mañana

La izquierda tiene un reto, un desafío: despertar de la inercia y crear propuestas, aunque no sea necesario, ya que los movimientos ciudadanos como los Indignados y 15M ya han enviado una lista de ideas. Para que la izquierda encienda la chispa, la pasión e interés de los ciudadanos, deberá tener valentía y aproximarse a ellos sin miedo, tocando temas como: supresión de gastos inútiles en las Administraciones Públicas y establecimiento de un control independiente de presupuestos y gastos, recursos sociales locales, prohibición de cualquier tipo de rescate o inyección de capital a entidades bancarias, supresión de la pensión vitalicia de los políticos, una ley que prohíba el desalojo, etc.

Mientras la izquierda no tenga valor para priorizar propuestas como éstas, seguirá deslegitimada para representar a la ciudadanía. Nuestros héroes se han quedado para la historia y nuestros enemigos se han instalado en el poder. Necesitamos una ideología para seguir, para vivir.

Fotos: portada, (cc) Dortmunder Nordstadt/flickr; protesta Wall Street, (cc) david_shankbone/flickr.