La dictadura de Kim Jong-Il era, en realidad, sopa de perro

Artículo publicado el 10 de Enero de 2012
Artículo publicado el 10 de Enero de 2012
Ya sea halal o haram, el perro está rico. Antes de morir, Kim Jong-Il lo había entendido a la perfección: la sopa de perro es buena para la salud, la dictadura y las relaciones internacionales.

En 2007,Kim Jong- Il gozaba de buena salud. En alguna ocasión llegó a dar consejos saludables. Hombre reservado, siempre mirando cosas a través de sus gafas de clubber, el viejo dictador norcoreano, por mediación de la agencia estatal de noticias norcoreana KCNA, envió en pleno verano una carta a la agencia de noticas AFP. En julio de 2007, Kim Jong-Il (hijo de Kim Il-Sung) afirmaba: “el mejor plato para tomar durante el calor estival es la sopa de perro”. Es sabido que Kim Jong-Il era un bufón. En el mismo comunicado, no duda en destacar que la “bosintang (sopa saludable) es motivo de alegría para los sudorosos trabajadores que acuden a los restaurantes tradicionales de la capital del país, Pyongyang”. De “bosintang” a Pyongyang, hasta en eso riman.

La sopa causó algún que otro problema: conocida como “dangoji” (carne deliciosa) y dada a conocer por el fundador de Corea del Norte, Kim Il-Sung (padre del fallecido), el plato fue utilizado como un instrumento de conflicto en las relaciones diplomáticas entre las dos Coreas. La sopa de perro se comía de forma casi clandestina en Corea del Sur. Según algunos, este plato pasó a ser considerado un manjar en un país sumido en una penuria alimentaria crónica. Hasta 1984, antes de que tuvieran lugar los Juegos Olímpicos de Verano de 1988, los restaurantes de Seúl tenían prohibida la venta de “bosintang” por miedo a que los turistas no supieran a preciar el hecho de que los coreanos comiesen carne de perro.

El primer paso para preparar un “bosintang” es tener un perro. A continuación:

y sus hombres- Hágase con el último modelo de Rayban Aviator de plástico

- Vístase con una túnica caqui de cuello en V

- Aféitese ambos lados de la cabeza y sin tocar la parte de arriba, según el estilo “hipster

- Espolvoréelo todo con el puño dictatorial (manténgalo erguido)

- Alíñelo con un litro del sudor de 24 millones de trabajadores explotados

- No olvide añadir las verduras

Este artículo se basa en la idea original de Alexandre Heully

Fotos : portada (cc) andrewyang/flickr ; Ilustración texto,© Kristof ; Borut Peterlin/flickr