La directiva de retorno aprobada en el Parlamento Europeo

Artículo publicado el 19 de Junio de 2008
Artículo publicado el 19 de Junio de 2008

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El proyecto de ley que armonizará las reglas de expulsión de los inmigrantes clandestinos en la UE ha sido aprobado por los eurodiputados, el miércoles 18 de junio, con una cómoda mayoría. Un texto muy controvertido, denunciado por numerosas asociaciones.

La directiva “relativa al retorno de los residentes de terceros países en estado irregular”, es el resultado de una larga discusión entre los 27 Estados miembro de la UE. Este texto ha sido aprobado por 367 voces contra 206 y 109 abstenciones en el hemiciclo del Parlamento Europeo, el miércoles 18 de junio. Sin embargo, los políticos de izquierda y numerosas oenegés europeas, como Amnistía Internacional o Cimade (Consejo ecuménico de ayuda mutua), se han movilizado contra el texto y la han reubatizado como “la directiva de la vergüenza”. 

“Esta directiva es un atentado a los ideales de libertad y de convivencia proclamados por los padres de Europa”, ha considerado SOS Racismo, en un comunicado. En efecto, esta armonización establece por primera vez normas humanitarias mínimas para proteger a los clandestinos (asistencia jurídica, cuidados médicos, garantías de socorro), pero es la duración de la retención de los sin papeles donde la discusión se recrudece: el periodo tenía hasta hoy una duración muy variable dependiendo del país, ilimitada en Suecia o en los Países Bajos por ejemplo, pero fijada en 32 horas para Francia. De ahora en adelante, el texto europeo, ratificado por los parlamentarios, ha fijado en seis meses el máximo en todos los países de la Unión (un plazo que puede ser prolongado hasta los 12 meses si la cooperación del prisionero o de su país de origen no es efectiva). 

200.000 clandestinos

La asociación Amnistía Internacional no ha ocultado su inquietud a este propósito: “Esta directiva podría favorecer la detención como instrumento principal de lucha contra la inmigración irregular”, decía ya la oficinal bruselense de la oenegé en 2006. “La detención se justifica a menudo como la sola manera de asegurar una política eficaz de repatriación, pero nuestros estudios muestran que a menudo hay personas que han sido detenidas incluso si podrían haber sido repatriadas en un plazo razonable, normalmente a causa de una falta de cooperación del país de origen”. 

Un segundo punto levanta ampollas: los inmigrantes ilegales expulsados de la Unión Europea no podrán volver a pisar suelo europeo durante cinco años. Una sentencia que amenaza en adelante a los 200.000 inmigrantes ilegales arrestados en la UE durante el primer semestre de 2007 y que alcanza ya a los 90.000 que han sido expulsados desde entonces. Además, la nueva ley no prohíbe la expulsión de sin papeles menores.