La economía alemana pendiente del Mundial

Artículo publicado el 28 de Junio de 2006
Artículo publicado el 28 de Junio de 2006

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El gobierno alemán espera un auge económico con motivo del Mundial de fútbol, aunque la mayoría de expertos lo consideran improbable.

Dieter Wagner ya se declaraba perdedor antes de que el Mundial echara a rodar: "Hemos intentado coordinar las actividades en diversos sectores relacionados con el Mundial, pero la hostelería no ha experimentado ningún boom”. Dieter Wagner es el encargado de impulsar la economía en la región del Ennepe-Ruhr y es el responsable de atraer a los aficionados ofreciendo alojamientos y servicios económicos en la región del Ruhr, entre las ciudades sede del Mundial como Colonia, Gelsenkirchen y Dortmund. Ahora ya puede hacerse un análisis objetivo: ni un cliente más de lo que suele ser habitual pernoctará en la zona del Ennepe-Ruhr durante el campeonato del mundo. El

Rey Fútbol ha sido incapaz de impulsar el milagro económico.

Mejorar la imagen gracias al Mundial

Las esperanzas antes del acontecimiento deportivo más importante del planeta eran grandes en el sentido de que el Mundial podría ayudar a revertir la dinámica de la débil coyuntura económica alemana. El Postbank auguraba que la economía podría crecer hasta un 0,5% a raíz del Mundial. El gobierno federal, por su parte, esperaba la entrada de varios miles de millones de euros gracias al espectáculo más seguido del planeta, pues después de todo, se pretende sacar un rendimiento a los cuatro mil millones de euros invertidos en los fastuosos estadios que acogerán el campeonato.

“La celebración del Mundial servirá para impulsar aún más una economía que comienza a dar signos de recuperación”, afirmaba la Cámara de Industria y Comercio Alemana (DIHK). Se calcula que el Mundial puede crear 60.000 puestos de trabajo. “Muchas empresas confían en que el efecto positivo del Mundial en la economía se extienda por un periodo más largo”, explican los expertos del DIHK. Según ellos, el efecto del Mundial será la mejora en imagen de Alemania y del “made in Germany”. Sobre todo la hostelería, la industria del entretenimiento, el pequeño comercio, el sector transportes y el de seguridad podrán beneficiarse de ello.

La situación se contempla de una forma bastante similar en la Agencia Federal del Trabajo. Aquí ya sólo por cuestiones profesionales se pertenece al grupo de los optimistas, las agencias para la creación de empleo esperan liberarse de algunos de sus “clientes”. Peter Weger es el delegado de la Oficina de Empleo en Düsseldorf. La ciudad se considera uno de los principales destinos de turistas atraídos por el Mundial, gracias a su casco antiguo, el aeropuerto y su cercanía de las sedes de Gelsenkirchen, Dortmund y Colonia. Las expectativas son que ello se refleje también en el mercado de trabajo. “El impulso económico es más que una simple sensación subjetiva, pero también es difícil cuantificarlo en cifras”,

comenta Peter Weger.

Sólo son fuegos fatuos

Los representantes de los diversos sectores profesionales en la capital del Estado federal de Renania del Norte-Westfalia no se muestran tan optimistas. “Los empresarios contratarán a trabajadores temporales y ofrecerán sueldos de 400 euros”, según Thorsten Hellweg, portavoz de la Unión de Hoteles y Restauradores, que no cree que se prolongue el “efecto Mundial” después de la final.

La mayoría de economistas considera simples fuegos fatuos los efectos que pueda tener el Mundial en el mercado interior. Esto lo reflejan también los datos de las consecuencias económicas de las citas mundialistas durante las últimas décadas. Ninguno de los países anfitriones pudo alcanzar un crecimiento mayor durante el año siguiente al Mundial que en el año anterior al gran acontecimiento. En el año del Mundial la economía simplemente registró un ligero auge en relación a otros años.

Muchos expertos alemanes lo corroboran. “Un torneo deportivo no es un programa coyuntural”, asegura Michael Gromling del Institut der Deutschen Wirtschaft (Instituto de Economía Alemana) en Colonia, a pesar de reconocer que los alemanes gastarán más dinero durante el Mundial.” Está por ver si esa tendencia no se verá compensada por una actitud de ahorro inmediatamente después.” Este punto de vista también lo comparte el economista deportivo de Bochum Markus Kurscheidt. Ha analizado el impacto económico de la Copa del Mundo en Alemania, llegando a la conclusión que “naturalmente diversos sectores se verán beneficiados, pero cabe preguntarse si esto refleja un crecimiento real".

El analista ve ante todo un indiscutible ganador: la FIFA. Ella es la que posee los derechos del mundial y las licencias de marketing. A alguna que otra ciudad de las que acogen partidos durante el mundial le espera un duro despertar. Leipzig, por ejemplo, cuenta con un estadio de ensueño recién inaugurado pero carece de espectáculos y competiciones que puedan sacarle el máximo rendimiento una vez deje de rodar el balón. Las sarcásticas palabras de Kurscheidt resultan reveladoras: “Los Rolling Stones no pueden salir de gira cada año para llenar los estadios alemanes".

Tampoco podemos olvidar que la débil coyuntura actual no puede ser superada simplemente con un estímulo al consumo de los ciudadanos, como el que puede ofrecer temporalmente la mayor cita deportiva del mundo. Al fin y al cabo, muchos alemanes restringen su consumo para ahorrar, no por capricho sino debido a la caída de sus ingresos en los últimos años. Es algo que el Mundial no va a cambiar. “Cada euro sólo se puede gastar una vez”, apunta con lógica aplastante el economista del Commerzbank Ralph Solveen. Los escépticos sólo creen posible que la economía alemana reciba un fuerte impulso bajo un hipotético escenario: Que la selección alemana se proclame campeona del mundo. “En ese caso la situación cambiaría radicalmente”, opina Markus Kurscheidt. “Hay indicios para creer que el efecto de euforia colectiva podría contagiarse a la economía. "Para ello no hubiera sido necesario organizar el Mundial, y sin duda alguna habría salido mucho más barato.