La economía del estrés

Artículo publicado el 13 de Febrero de 2007
Artículo publicado el 13 de Febrero de 2007
Tres asalariados sobre cuatro declaran sufrir ansiedad en Europa: ¿cuánto le cuesta el estrés a la Unión?

¿El informe Stern aplicado al estrés? La idea es seductora. Después del coste de la ecología, el médico francés Philippe Rodet, especializado en el estudio del estrés, se interesa en las consecuencias económicas de la ansiedad y en las formas de curarla. Según las cifras de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), el 75% de los asalariados declara que sufre estrés en las empresas europeas. Según el mismo estudio, un 30% de las bajas laborales son imputables al estrés, y el 85% de los ejecutivos se siente cada vez más enfrentado a este mismo problema. Para poner remedio al problema, además de la sofrología o los ansiolíticos, Rodet propone un método original: la participación en el proceso democrático.

El estrés está, cada vez más, reconocido como un problema mayor de la sociedad contemporánea. ¿Cuánto cuesta el estrés?

Es difícil dar una cifra precisa: al coste global del estrés hay que añadir el coste profesional y también el que es fruto de los azares de la vida. Estas cifras son sobre todo calculadas en relación a la falta de rendimiento y a la ausencia laboral, a los accidentes causados por estrés y a los costes de las enfermedades ligadas a este mal. En Francia, por ejemplo, sólo el coste del estrés profesional se estima en torno a 51.000 millones de euros, según el sindicato de ejecutivos. No existen datos sobre el estrés global en Francia, dónde el 44% de los habitantes y el 65% de los ejecutivos se quejan de esta dolencia. En cambio, si tomamos en consideración las cifras calculadas en el Reino Unido, llegaríamos a los 160.000 millones de euros al año, es decir, el 10% del producto interior bruto del país.

¿La vida actual es más estresante de la de nuestros padres?

Sí, y es posible probarlo. Sólo basta con observar el boom de las ventas en los medicamentos anti-estrés durante los últimos quince años. La investigación establece que nuestro cuerpo puede asimilar alrededor de 7 agresiones por semana pero hoy en día, nuestro organismo sufre cerca de 50 agresiones cotidianas: en el coche, con los ordenadores…

¿El estrés es aún peligroso?

Como normal general, el estrés físico puntual no es peligroso en la medida en que las sustancias que liberamos son absorbidas correctamente por nuestro cuerpo. Cuando vivimos el estrés cotidiano, el organismo libera hormonas y neuromediadores como la adrenalina, la neuroadrenalina e incluso endorfinas (que tienen un efecto similar al de la morfina, disminuyendo el dolor), que se considera que nos ayudan a reaccionar en caso de agresión. El peligro existe cuando nuestro cuerpo produce determinadas hormonas en exceso y éstas no son absorbidas correctamente: la diferencia entre producto liberado y producto consumido en si es nociva para nuestro organismo.

Su asociación “El nuevo impulso de los ciudadanos” insiste en la participación democrática. ¿Cómo puede luchar esta implicación contra el estrés?

Es muy importante animar a las personas a participar en la vida democrática de la comunidad. Estudios llevados a cabo en Canadá demuestran las importantes interacciones entre el estrés y la motivación. Ésta pone en juego varios neuromediadores entre los que la “dopamina” -la molécula del placer- y el “gaba” que actúa sobre el sistema nervioso central tranquilizándolo-. El placer y el bienestar aportados por estas moléculas pueden llegar a predominar sobre los sentimientos de miedo y de malestar inherentes.