La Trompeta de oro de Guca

Artículo publicado el 4 de Julio de 2005
Artículo publicado el 4 de Julio de 2005
A unas tres horas en coche de Belgrado tiene lugar un festival insólito en el que se enfrentan los grupos de instrumentos de metal de todo un país: es la Asamblea de trompetistas de Guca.

"No sabía que podía tocarse la trompeta de esta manera", habría dicho Miles Dives (sic), acerca del Festival de Guca, en Serbia. Del 1 al 7 de agosto, y por 45º año consecutivo, esta apacible aldea de 3.000 habitantes se transforma en la capital mundial… ¡de la charanga yugoslava!

Desde 1961 sin interrupción, la Asamblea de trompetistas de Guca organiza la final (ya que las eliminatorias tienen lugar en julio por todo el país) de un concurso que acoge a las charangas de toda Serbia. Al grupo vencedor, se le hace entrega de la ilustre "Trompeta de oro", sinónimo de numerosos contratos por venir.

Por anecdótico que pueda parecer, el festival reúne cada verano a más de 300.000 personas (de los cuales hay un porcentaje cada vez mayor de extranjeros) "adictos a la trompeta".

Guca podría parecer una gran feria agrícola o una gran misa del folklore serbio, en un país donde el nacionalismo tiene buena prensa. "Gente que baila encima de las mesas, trompetistas incansables, chicas sexy, noches en vela, cochinillos asados, Rakija (aguardiente del lugar), y todas las demás especialidades de los Balcanes, sin olvidar la hospitalidad de los aldeanos", describe Goran Raskovic, un esloveno de 28 años, cofundador del Royal Club Veselica, que organiza cada año un peregrinaje al lugar.

"A veces incluso buenas melodías"

Sin embargo, es un lugar donde toda la fantasía de un pueblo se expresa a través de estos instrumentos de cobre. "Puede que todo haya surgido de las películas de Kusturica", explica Goran, antes de añadir: "Cuando estudiábamos en Ljubljana, no hacíamos ninguna fiesta sin trompetas".

Además del concurso oficial, reservado a las charangas nacionales, un número incalculable de grupos, serbios, cíngaros, y también extranjeros convergen en el pueblo para participar en el festival off. "Cada tienda, cada panadería, cada peluquería se transforma en bar o en restaurante. La gente no va a Guca por motivos políticos, sino porque se puede encontrar comida excelente, gente simpática y un montón de cosas que gozan de importancia en esta parte de Europa", explica Goran. Para Martin Müller, un estudiante alemán de 24 años que ya ha ido dos veces, "el ambiente es difícil de describir. Es una locura. Jamás había visto a nadie divertirse de esa manera", exclama.

La música ha terminado de convencerlo. "En Alemania, la mayoría de las músicas de las charangas son una mierda. Cuando llegué a Guca, la manera como sonaban las notas era totalmente diferente. Después de algunas horas (y algunas cervezas), me puse a bailar: la música es rápida, alocada, con buenos ritmos, y a veces incluso, con buenas melodías."

No queda más que ir: dirección al fondo de Europa, abajo a la derecha.

Asamblea de Trompetistas de Guca, Serbia

Del 1 al 7 de agosto de 2005

www.guca.co.yu (visita con sonido)