La espada de Damocles de Europa

Artículo publicado el 7 de Octubre de 2005
Artículo publicado el 7 de Octubre de 2005

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Por fin se han abierto las negociaciones con Turquía sobre su entrada en la UE, pero al igual que para otros aspirantes como Croacia y Serbia, su ingreso en el club es incierto.

El ministro de asuntos exteriores turco, Abdullah Gül, llegó a Luxemburgo a primera hora del martes 4 de octubre, tras un día de incertidumbres sobre si la UE podría vencer las reticencias austriacas para ofrecerle a Turquía la posibilidad de ingresar de lleno en la Unión.

A pesar de todo el despliegue mediático, el gobierno turco se halla en una posición no muy diferente a la que se encontró Damocles cuando, estando en un festín del rey, miró hacía arriba y vio una espada colgada de un único pelo de crin de caballo sobre su cabeza. Las negociaciones han comenzado pero hay Estados miembro, como Francia, que le han prometido a su electorado un referendo sobre la entrada de Turquía. Con toda probabilidad los políticos turcos tendrán que desenvolverse con la espada de Damocles pendiendo sobre sus cabezas durante toda la década que dure el proceso de ingreso.

¿Está Croacia preparada para unirse?

Esta situación se repite con otros Estados aspirantes a "pre-candidatos". Así, a la par que Turquía comenzaba sus negociaciones, Carla del Ponte, fiscal-jefe del Tribunal Penal Internacional para la antigua Yugoslavia (TPIY) daba luz verde para Croacia, y eso que tan sólo unos meses atrás la fecha para comenzar las negociaciones con Croacia había sido pospuesta. Fijada el 17 de marzo, la apertura de las negociaciones fue vetada por varios Estados miembro después de que la propia Carla del Ponte entregara un informe criticando a Croacia por no colaborar plenamente con el TPIY pata llevar ante la justicia al criminal de guerra y general croata Ante Gotovina. Como era predecible, en Zagreb la reacción fue de decepción y frustración. Desde entonces, el sentimiento euroescéptico ha ido aumentando en Croacia; en septiembre, una encuesta del Eurobarómetro reveló que tan sólo el 36% de los encuestados creía en los beneficios del acceso a la UE, y un 53% pensaba que el ingreso en la UE no reportaría ningún beneficio, es decir, un aumento del 4% desde marzo.

Serbia, todavía inestable

Serbia, otro aspirante a entrar en la UE, ha visto recientemente cómo le retiraban su propia espada de Damocles, puesto que los embajadores de la UE decidieron el pasado 30 de septiembre que las negociaciones para firmar el Acuerdo sobre Estabilización y Asociación podían comenzar. Pero esto sólo indica el comienzo de tiempos precarios para la política doméstica en Belgrado. La UE todavía ve a la unión de Serbia y Montenegro como su principal interlocutor en las negociaciones, una unión que se mantiene con fragilidad. Hace poco, esta unión ha sido golpeada por un escándalo bautizado como "el robo del siglo" por la prensa local, según el cual el gobierno compró equipamiento para el ejército Serbio a precios artificialmente aumentados. Las acusaciones de corrupción han salpicado de lleno al presidente de la unión, Svetozar Marovic, y si éste dimite, la unión entre Serbia y Montenegro entrará en una caída libre política.

La Ue juega un papel tan determinante en la política interior de estos países que los políticos locales son poco más que rehenes de la fortuna. Las crisis internas de la UE pueden cambiar las política más allá de sus fronteras y esto sólo puede seguir alejando a la gente de la política y causar problemas a las emergentes democracias de los Balcanes y allende.