LA EUROBUBBLE: EL OTRO LADO DE BRUSELAS

Artículo publicado el 11 de Octubre de 2013
Artículo publicado el 11 de Octubre de 2013

Esto no es Bruselas, bienvenido a la Eurobubble” reza la frase final de los avances de la serie satírica en línea titulada Eurobubble, creada por Yacine Kehouen. Los personajes son jóvenes de toda Europa quienes trabajan en el mundo de las asociaciones e instituciones que tienen sus sedes en la capital belga y de la UE.

La capital belga es la meta laboral para cualquier estudiante especializado en ciencias económicas, políticas o sociales. Todos han considerado mudarse a Bruselas al menos una vez durante sus estudios universitarios. Bruselas es un nicho en el mercado laboral de la UE. Detrás de los grandes nombres de cientos de asociaciones y centros de investigación, se encuentra una generación entera de jóvenes europeos trabajando como pasantes, recepcionistas, oficiales de policía y coordinadores de proyectos. En una palabra, se trata de la "Eurobubble". Desde el 2011, Yacine Kouhen ha descrito su vida en la burbuja en su blog epónimo. Tras haber trabajado como oficial de policía y coordinador de proyectos, él se describe a sí miso como un "ex-Eurobubbler". Después de tres años en la ciudad, actualmente se ocupa del lanzamiento de una agencia de comunicaciones en colaboración con sus amigos. Gracias a la recaudación de fondos colectiva, su blog Eurobubble también se ha convertido en una popular serie en YouTube. ¿Y quiénes son sus más grandes fans? Los habitantes recién graduados y recién contratados de la "burbuja europea", la misma gente de la que hace mofa en su blog.

LA BÚSQUEDA DE EMPLEO EN EUROPA

Es casi la hora del almuerzo cuando llego a la casa de Yacine para entrevistarlo. Vive cerca del Palacio de Justicia de Bruselas. Tan pronto abre la puerta sé que he llegado al lugar correcto: su rostro es el del protagonista de la mencionada serie en línea. "La Eurobubble es una ciudad dentro de otra ciudad", dice Yacine, mientras tomamos un café en el jardín. Es una especie de campana de cristal situada en medio de un par de paradas del metro, aislada de los ciudadanos belgas. "Todos los jóvenes que trabajan aquí son graduados universitarios, altamente calificados, hablan un promedio de tres idiomas, han participado en el programa de intercambio estudiantil Erasmus y han vivido en al menos dos países diferentes además de su país de origen", continúa Yacine, intentando describir el marco sociológico de esta realidad y concluye: "Llegan a Bruselas en busca de un empleo, pero es muy difícil enconcontrarlo, incluso para aquellos que están extremadamente calificados".

PLux: "todo gira en torno al conocimiento"

"Estos jóvenes no ganan sueldos acordes a sus capacidades y aptitudes". De hecho, con un sueldo de poco más de 1,000 euros al mes, la vida es todo menos lujosa. Además, los aspirantes que vienen a buscar empleo aquí deben enfrentar las dificultades inevitables que acompañan a un nicho laboral como este: "es prácticamente imposible encontrar un empleo a menos que hagas primero una pasantía", comenta Yacine. Una vez que logras entrar en una de las miles de organizaciones que hay aquí, "todo gira en torno a las conexiones y a tu habilidad de entablar amistad con gente que trabaja en instituciones europeas o en otras organizaciones", dice Yacine, quien no puede evitar esbozar una sonrisa mientras me comenta que el lugar perfecto para realizar esta actividad es la Place du Luxumbourg, una plaza frente al Parlamento Europeo. Después de un arduo día de trabajo, los jóvenes profesionistas de Bruselas se vuelcan a las calles del "Plux", llenando los muchos bares de moda ubicados alrededor de la plaza, para beber una copa después del trabajo.

una ciudad aparte

Los eurobubblers solo socializan entre ellos y su aislamiento cada vez es mayor. "Es una sensación que se tiene al recorrer la ciudad. No creo que los eurobubblers estén muy integrados. No creo que tengan una reputación brillante entre la gente local", dice Yacine. Comenta cómo el influjo de los trabajadores altamente calificados ha aumentado los costos de alquiler en la ciudad debido a esta falta de integración. El hecho de que el mercado laboral sea casi impenetrable no provoca ninguna simpatía ni empatía. "Siempre sucede que cuando no conocemos algo, lo vemos con escepticismo", dice. Detecto un dejo de amargura en su voz. Resulta ser que Bruselas no es la única "burbuja", como a él le gusta describirla, con la que se ha encontrado en su joven carrera. En cualquier ciudad donde se encuentren tantas personas con aptitudes similares sucederá el mismo fenómeno. "Sin embargo, en Bruselas el efecto es más impactante: estamos hablando de miles de personas". Pero la Eurobubble no es algo negativo per se; las instituciones europeas necesitan tener sus sedes en algún lugar. "Además, la Eurobubble es un lugar fascinante debido a todas las decisiones importantes que aquí se toman". Quizás esta es la razón por la que Yacine ha decidido abrir aquí una agencia de comunicaciones con sus amigos. Su plan también es "presentar el mundo de la Eurobubble a aquellos que no lo conocen". Mientras tanto, "todos pueden ver la serie en YouTube", dice Yacine con una sonrisa sincera al despedirnos.