La generación blog en Irán

Artículo publicado el 4 de Abril de 2005
Artículo publicado el 4 de Abril de 2005

Atención, este artículo no ha sido revisado ni publicado en ningún grupo

Los blogs seducen a cada vez más gente en Irán. Los jóvenes en particular ven en ello un cauce de expresión ideológica, mientras los ayatolás empiezan a desconfiar.

La revolución virtual está surtiendo efecto. Alrededor de siete millones de iraníes utilizan Internet. El número de blogs en lengua persa es de 64.000, sólo por detrás del número de blogs en inglés, francés y portugués (FUENTE: Blog census).Un gran número de ellos frecuenta los portales de debate o crea el suyo propio. Los mulás están inquietos. Portales como Blogger, Blogfa.com o Persian blog acaban siendo espiados. A mediados de enero de 2005, un diputado conservador, Nasser Nassiri, instó al gobierno a prohibir Orkut y Yahoo Messenger, unos portales de debate muy visitados por la juventud iraní. “En ningún otro país se escucha emplear a los políticos palabras como Orkut y Yahoo Messenger”, comenta divertido Hossein Derakhshan, uno de los más conocidos bloggers de Irán. Hossein, dice Hodeh, es un poco el inspirador de los miles de bloggers iraníes. Este joven iraní reside en Canadá desde 2000. En 2002, lanzó su blog bilingüe en persa e inglés para comentar la situación política de Irán, pero también “la cultura pop y la tecnología”. Hoy se ha convertido en uno de los bloggers más populares entre sus compatriotas de Irán, que no dejan de hacer referencias a él. Alí, estudiante de Teherán de 24 años, afirmó tras la apertura de su blog en marzo de 2003: “Es Hossein Derakhshan quien me ha inspirado, su idea me ha parecido buena y he tenido ganas de hacer lo mismo, de dejar un rastro tras de mí”.

Una juventud comprometida

Al igual que para Alí, los jóvenes bloggers iraníes desean confiarle sus pensamientos al mundo a través de cualquier medio. El 60% de la población iraní es menor de 25 años, lo que significa haber conocido sólo una realidad política: la República Islámica en pie desde 1979 tras la revolución liderada por Jomeini para tumbar la monarquía pro-occidental del Shá. Omid Memarian, un joven periodista iraní que también ha creado su propio blog, resume bien las intenciones. “Quiero hablar de la situación de la democracia y de la sociedad civil, en especial de la juventud en el Irán actual, pero también de las cosas de cada día y de mis experiencias personales”, podemos leer en el encabezamiento de su portal. La política queda lejos de ser la única preocupación de los jóvenes en Irán. Azadeh, apasionada por el cine y la fotografía, utiliza su blog para comentar las películas de sus realizadores preferidos, y apenas hace mención a Occidente. Otro blogger, Yasser, está preocupado. “Mi blog se está politizando demasiado, y esto no me gusta. Quiero hablar de cine, de películas, de libros, de música.”

La política se lleva el gato al agua

De todos modos, aunque el compromiso político no se anuncie claramente al crear un blog, la mayoría se politiza deprisa. Roozeh, por ejemplo, escribía desde hace dos años un blog personal, y ha decidido abandonarlo para crear uno nuevo consagrado a la política y llamado “En marcha hacia la democracia”. Aun sin ir tan lejos, la mayoría de los bloggers iraníes esparcen sus mensajes y reflexiones por donde pueden. Con ironía, como Bamdad, que se sorprende “de los chocantes parecidos entre dictadores. En Irán, como en Libia o en Sudán, todos los dirigentes tienen el mismo discurso: no existen los prisioneros políticos”. Hussein, por su parte, habla con enfado e incomprensión “de los políticos europeos que afirman que los Derechos Humanos están progresando en Irán. No somos libres para comer, beber, vestirnos, escribir, hablar y pensar. Aquí los Derechos Humanos no existen. ¿Cómo hacer progresar algo que no existe?”, concluye alterado.

Es verdad que Internet ejerce un cierto efecto liberador, pero la apertura virtual de las fronteras puede desembocar en una gran frustración. Fatema, una joven profesora de Teherán, no soporta darse de bruces sin cesar con su propia condición mediante las referencias continuas a un Occidente más libre: “¡Ya no soporto estas comparaciones! ¿Por qué repetirnos lo que existe en otros países? ¿Por qué hablar de esa otra vida más fácil y relajada? ¡Terminaremos odiando aún más nuestra vida estresante y fastidiosa si nos repetimos día tras día que existen situaciones más llevaderas en los demás países!”. El periodista Omid comprende a quienes “han decidido emigrar. Se marcharon para ser fieles a sí mismos. En ello ha salido ganando y perdiendo a la vez. Han decidido persistir y firmar, y pueden sentirse orgullosos”. Omid, por su parte, ha decidido quedarse, para “no abandonar definitivamente el país en las manos de los ayatolás”. Ha decidido escribir para liberar su mente. Los ayatolás tienen motivos para no fiarse, la libertad de pensamiento que ofrece Internet es sin duda alguna la prueba de que la sociedad se les escapa ya de las manos. Y esta vez es probable que la represión no baste, ya que, como avisa uno de los bloggers, Behi: “El gobierno recorre el mismo camino que ya hizo el Shá: encarcela las mentes. Los ayatolás han olvidado que cuando estas mentes se liberan, se transforman en revolución”.