La Generación 'sin asunto': Retrato psicológico de la juventud europea

Artículo publicado el 4 de Febrero de 2011
Artículo publicado el 4 de Febrero de 2011
A los jóvenes europeos de hoy les consterna la sensación de vacío: la falta de perspectivas y oportunidades, de objetivos, de aspiraciones. Para el asesor de una organización de voluntarios europeos y licenciado en psicología, nada los describe mejor que un email "sin asunto".

Según los resultados del Eurobarómetro 2007, la principal dificultad a la hora de encontrar empleo para un 38% de los jóvenes europeos es la falta de oportunidades en sus respectivos países. ¿Es posible que falten perspectivass en todos los miembros de la UE? "Si es así, Rumanía es el que peor parado sale", comenta Dana, estudiante de Medicina de 24 años; al futuro médico en Bucarest le espera un salario de 250 euros mensuales, en una economía que está pendiente de recibir un préstamo del FMI y de la UE por unos 20.000 millones de euros. "Estoy decicida a buscar mi futuro laboral en otro país despues de acabar los estudios", añade.

La migración entre los jóvenes ya es todo un fenómeno en el sudeste europeo. "Si continúo mis estudios en el Reino Unido, mi familia y mi novia me van a echar de menos, y yo a ellos", se queja Aleksander, un estudiante búlgaro de posgrado que ya está "harto" de no poder ver a su familia desde hace un año. Se hace las mismas preguntas retóricas que aún están por delante para aquellos jóvenes que recorrerán su camino. ¿Debo ir a estudiar fuera? ¿Conseguiré un mejor empleo si continúo mis estudios? ¿Necesito un doctorado? ¿Cómo encontraré un trabajo si mi área de especialización deja de estar "en boga"?

Trastorno bipolar entre hombres y mujeres

La mala noticia es que algunos ni siquiera intentan adaptarse a la realidad. Es el caso de Mark, un joven alemán de 19 años. Está convencido de que la formación universitaria no lleva a ninguna parte. Siempre existe esa vía de escape de la realidad indeseada que nos viene impuesta, sea imaginaria, virtual o artifical, y en el caso de Mark es su adicción a los videojuegos. "Jugar me ayuda a olvidarme de los estudios, de mis padres y de la vida en general", explica. "Sé que no debería estar tanto tiempo delante del ordenador, pero ¿qué más puedo hacer?"

Está demostrado que en Europa las mujeres sufren más de trastornos de ansiedad que los hombres, quienes soportan más la presión del alcoholismo u otras adicciones. En el peor de los casos, la falta de perspectivas lleva a los jóvenes a recurrir a substancias nocivas para "animar" su vida, como sucedió con Ina. "Mi vida era de color rosa, cuando de repente vino el golpe", nos cuenta esta joven rumana de 22 años, drogadicta en fase de recuperación. Dejó los estudios universitarios hace cuatro años por un buen sueldo, pero ahora está en paro. En Rumanía se destruyeron 100.000 puestos de trabajo, y no solamente allí. La tasa de desempleo de la UE es de 9,3%, la cifra más alta en la última década; el porcentaje entre los menores de 25 asciende al 20%. "Llevo una vida desgraciada en un mundo desgraciado", dice Ina. Su situación ciertamente no se ve mejorada por el hecho de que la sanidad y los servicios sociales son cada vez menos accesibles en su país, igual que en Estonia, Grecia y Letonia, según los datos del Eurobarómetro 2010

Generación mayor vs. Generación 'sin asunto'

A algunos mayores les hace gracia escuchar hablar de la adicción a internet, al shopping, al trabajo, de la bulimia (un trastorno reconocido desde 1979), la anorexia (reconocido desde los finales de 1800), del estrés, de los ataques de pánico y del trastorno más extendido y genérico: la depresión. Antes el papel del psiquiatra lo desempeñaban otras instituciones como la Iglesia, el sistema educativo y la familia (sí , también fue institución en su tiempo). Según un estudio de Mill Brown, realizado en doce países europeos, los valores modernos no están relacionados con el matrimonio, las creencias religiosas o la opinión de los mayores. Esto quiere decir que la primera opción de un joven en una situación problemática será la visita a un psicólogo y no un refugio en los brazos de su abuela. Éste escuchará con atención sus quejas sobre su "futura ex-mujer". A la gente mayor le cuesta ofrecer un consejo sin que se convierta en un sermón, o incluso peor, sin tender a compartir sus propios problemas. Con un nivel de vida bastante alto, acceso a las útlimas tecnologías, el derecho a la educación, el trabajo, libre circulación y libre matrimonio, los jóvenes de hoy necesitan la ayuda psicológica más a menudo que sus padres. Además, no le debes nada a la persona que te ayuda, aparte del dinero; pero ya es bien sabido: el dinero no da la felicidad.

La generación de "casi-abundancia" probablemente sería la más infeliz, si no fuera por el hecho de que la demanda del apoyo emocional no ha aumentado. A las generaciones anteriores se les nombró por los acontecimientos internacionales que influyeron en su destino (posguerra, baby boom, inmigrantes...); la generación actual parece marcada solamente por la sensación de vacío: la falta de perspectivas y oportunidades, objetivos o aspiraciones. Nada los describe mejor que un correo electrónico sin asunto. "No quiero ser pobre el resto de mi vida", añade la estudiante de medicina Dana, que está pensando en marcharse al extranjero. Quizás la Generación "sin asunto" sería un nombre apropiado para todos esos jóvenes que no encuentran sentido al progreso tecnológico infinito.

Fotos: Portada(cc) Michelle Brea (busy-away)/ michellebrea.com; "ciclo de tristeza"  (cc) Lomo-Cam/ Flickr